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Wed, Aug

10 años después: “Volví a mi ciudad natal, y era un lugar desconocido”

Carta de lectores
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Ariel Ponce escribe tras regresar a Villa Angostura, luegar donde pasó su infancia, y reflexiona "si bien todo está más bello estéticamente, perdimos el ambiente de familia, el bosque va desapareciendo lentamente".

Sr. Director:

Viví en Villa la Angostura 16 años de mi vida, conocí muchos buenos amigos, mucha gente buena. Recuerdo haber puesto mi primer pie en este pueblito de tres mil habitantes allá por 1992 cuando había tres humildes cuadras de centro y el único supermercado era "La flecha."

Me acuerdo que en ese entonces por villa la angostura solo "pasabas" porque el destino final siempre era San Carlos de Bariloche.

Así anduvo el tiempo y comencé mi vida en esta bella ciudad, era imposible no detenerte en la vitrina del Kiosko Arrayanes para ver las revistas, o pasar a "Las brujas" a ver las artesanías de brujitas, imposible no encontrarte en tu camino con algún conocido, saludarlo y preguntarle por su familia.

Villa la Angostura era una aldea de montaña y digo era porque todo eso empezó a cambiar cuando por 1998 Telefé noticias publicó un reportaje hablando de lo bella que era esta ciudad que estaba a una hora de Bariloche. Así comenzó el crecimiento!!!

Villa la Angostura estaba en el ojo del mundo!!! Todos nos veían!!! Y así comenzó a crecer y de repente éramos siete mil y ya era más complicado encontrarte con conocidos. Hubo que cortar algunos árboles para costear la expansión pero nada tan grave. 

Me fuí.... volví a mi ciudad natal, hice familia y el tiempo pasó hasta que un día le mostré a mi mujer fotos del lugar donde crecí. Por supuesto había que programar una visita a esta preciosa aldea de montaña o por lo menos así lo recordaba yo, un lugar donde la naturaleza y el humano convivían en armonía.

Pero al llegar encontré un lugar desconocido, un lugar donde la naturaleza va perdiendo cancha frente a la exageración humana.

De las tres cuadras de centro ya nada queda si bien todo está más bello estéticamente, perdimos el ambiente de familia, el bosque va desapareciendo lentamente conforme avanzan los proyectos ambiciosos para atraer más y más turistas.

La ruta de circunvalación, pretende quitar más plantas al bosque mágico y desde el mirador del Belvedere se puede ver como el cambio climático ha logrado disminuir notablemente el nivel del correntoso que da la pelea por existir y como se siguen cortando más y más arboles.

Ya no se ven tantos conocidos como antes y el Kiosco Arrayanes ya no existe más porque casi nadie lee revistas.

Lo conseguimos... logramos la popularidad pero al mismo tiempo estamos acabando lentamente con la bella naturaleza que alguna vez fue el adn de este lugar...

 

Ariel Ponce

D.N.I. 93.275.846

Villa la Angostura