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Sun, Aug

Bronca de una vecina: “A las autoridades que ríen satisfechas”

Carta de lectores
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María Dolores Duarte escribe ante una serie de inconvenientes que tuvo para viajar y expresa "Señores: la conectividad que teníamos hasta hace poco hoy es inexistente!. No todos viajan en avión, no todos disponen de vehículos". 

 

Sr. Director:

A las autoridades que “ríen satisfechas”:

Y digo satisfechas porque seguramente consideran que nuestra Villa está en marcha, recuperándose…y que han hecho “lo que hay que hacer”.

Días atrás el gobernador hizo algunos anuncios previsibles (un calco devaluado de las medidas que se tomaron en la época del volcán, ya que parecen ajustadas a estos tiempos de crisis) y partió. Por su parte, Dietrich (el genio de las Lawcost que no solo no brindan seguridad al viajero, sino que atentan contra nuestra línea de bandera) y Aguad (Aguad!, el ministro que nunca asumió el horror del Ara San Juan ni su absoluta responsabilidad para con el destino de sus tripulantes) se sacaron fotos junto al derrumbe y contrataron a una empresa privada que se dedica internacionalmente al tratamiento de taludes (pregunto: Vialidad Nacional no ejecutó la ruta 40? No cuenta con ingenieros y geólogos especializados en el tema?) La verdad, mucha bronca. Toco, me muestro y me voy. Del accidente en el que falleció un operario ni hablar. Daños colaterales le dicen, no?

Todos se fueron y aquí nos quedamos. Semi aislados y con bronca. Con la promesa de una ruta alternativa que nos comunique con Villa Traful y cuya ejecución llevará años obviamente, con un pedorro descuento del 50% de la luz en agosto y con la posibilidad de pagar rentas del mes en curso pero enero del 2020. ¿Da bronca, no? Bronca cuando a plena luz del día/ sacan a pasear su hipocresía.

Mi barrio, Lomas del Correntoso, no tuvo luz durante cuatro días (sin luz, por lo tanto sin calefacción y tapados por la nieve), pero otros barrios llegaron a estar diez días sin ella. A no quejarse porque la magnanimidad del Epen les concede un gran descuento, muchaches!. Un magro resarcimiento económico para el pueblo y para los cabañeros, hoteleros y ATT que debimos aceptar cancelaciones de reservas, realizar devoluciones de señas y atender como pudimos a los turistas que estaban con nosotros durante la nevada.

Pero intento no desviarme y vuelvo a llamar la atención de las autoridades locales, provinciales y nacionales con lo que hoy es mi preocupación mayor. Lo haré partiendo de una pregunta: Han vivido – o les han contado- cómo es el “trámite” para salir de la Villa si uno no dispone de vehículo? Bah, “trámite” o situación que vivirán o viven esos turistas que deseamos aprovechen las ofertas de agosto o los cientos de angosturenses sin vehículo que en estos días deben trasladarse a Bariloche o Neuquén, por ejemplo.

Como entiendo me responderian que los medios locales informaron bastante al respecto (los dos catamaranes, el descuento desde Huemul a Bariloche para residentes, etc.) les contaré los pormenores del tema. Va mi experiencia:

Con antelación suficiente había sacado pasaje en avión con el descuento de ANSES –que les informo ya no tiene el 30%, sino un miserable 10% y el equipaje posee costo adicional-. Como viajaría desde Neuquén el día 31/7y ante la imposibilidad de salir en tiempo y forma de Villa, decidí modificar fechas, cambio que me fue negado porque al parecer mi pasaje era de una categoría “inferior” y la empresa no contempla tal demanda.

El pedido vía 0800 de Aerolíneas lo realicé en distintos oportunidades hasta que finalmente debí recurrir a uno de mis hijos que vive en capital. En las oficinas porteñas la persona que lo atendió, compungida y entendiendo mejor que otros la situación, le dio a conocer que hacía algunos meses la empresa tomó tal decisión respecto a este tipo de pasajes –entiéndase jubilados- y que ni siquiera pudo hacer excepción en el caso de una pasajera con cáncer que necesitaba un cambio. Conclusión: 4000 pesos perdidos y bronca. Continúo mi relato:

Previsora como soy, la semana pasada fui a la terminal de micros local (bueno, quiero decir, terminal exclusiva de Vía Bariloche y Albus, dos empresas con un único dueño, a no confundirse) para cambiar mi pasaje terrestre Villa/Neuquén el que originariamente tenía fecha 29 de julio y que por las razones conocidas debí dejar sin efecto. Me dijeron que la empresa no tenía nada que ver con los traslados desde Huemul a Bariloche –dato que sí habían difundido los medios locales- y que para regresar a Neuquén debería hacerlo desde Bariloche. Bien, quedó mi pasaje abierto, sin fecha.

El sábado pasado mi marido fue hasta Bahía Mansa para informarse de los traslados en catamarán hasta Huemul. Le respondieron que no podían hacer reservas anticipadas y que si yo viajaba el viernes 9 fuera el jueves 8 antes de las 9 de la mañana para acceder a una de las 30 plazas disponibles. (de reservar telefónicamente ni hablar, ya todos saben que el teléfono no responde) Bronca que se acumula.

Hoy, 5 de agosto fui nuevamente a la terminal para cerrar con fecha 9 el pasaje abierto que me habían dado en la visita anterior. Tuve que pagar 22 pesos de multa, lo cual no es grave, pero sí llamativo. La persona que me atendió dijo: “primero debería confirmar el catamarán, no le parece?” Le respondí con aquella información que me trajo mi marido y agregué no de buena manera. “claro, si espero al turno del jueves para el catamarán, quizás ya no encuentro lugar en el micro”.

Con mi pasaje listo me dirigí a la oficina de enfrente, Aeroangustura, cuya empleada me mostró los horarios del Patagonia y costos de traslado desde Huemul. A pesar de que había chequeado previamente los horarios de catamaranes –informados de forma reiterada por medios locales- para las varias combinaciones que debía hacer –catamarán, micro, terminal de Bariloche, micro nuevamente- los mismos no me alcanzaban para subirme al último colectivo que me llevará a Neuquén.

Según la empleada tengo que reservar el catamarán que sale a las 10 de la mañana de Muelle Viejo (me dio un teléfono que espero responda!!) y al llegar a Huemul puedo tomar un colectivo “blanco” (sic) que hace los traslados a la terminal. Allí esperaré el sueño de los justos para subir al inefable Vía Bariloche cuyo horario de llegada a Cipolletti es 21,15. (O sea que mi aventura para recorrer 480 kilómetros durará 12 horas!!) Bronca, más que bronca.

Y relato estos trastornos coyunturales para llegar al tema que continuará luego de que se repare la ruta 40. Ahora sí pido a las autoridades mencionadas (incluyendo al Concejo Deliberante local) que focalicen en lo que refiero. Villa La Angostura tuvo hasta hace algunos meses varias empresas transportadoras de pasajeros que ya NO EXISTEN. Chequeen lo que digo acercándose a la terminal local.

En mis habituales viajes desde el Valle he podido elegir entre Albus (de día o de noche), Crucero del Norte y Andesmar. Mi experiencia da cuenta de que son muchas las personas que no disponen de vehículo y por alguna razón prefieren el micro al avión para sus viajes largos. Esas personas hasta no hace mucho salían de Villa y sin cambiar de micro llegaban a destino, comodidad de la que ya no gozan.

Ni qué hablar del Albus que con frecuencia diaria salía de Villa a las 12 de la noche y que era super aprovechado por cientos de residentes que llegaban temprano a Neuquén, hacían sus trámites o visitaban el hospital –esto era muy común- y volvían en el Albus de la noche siguiente, sin necesidad de pernoctar en la capital.

Señores: la conectividad que teníamos hasta hace poco hoy es inexistente!. No todos viajan en avión, no todos disponen de vehículos. Pensemos en la mayoría de la población de la Villa y no en función del target turista! Los angosturenses no se merecen tanto desprecio e indiferencia! Hagan algo!

Los despido muy atentamente. Me quedo con Pedro y Pablo cantando No puedo ver/ tanta
mentira organizada/ sin responder con voz ronca/mi bronca, mi bronca…

María Dolores Duarte

DNI 10.044.716

Villa la Angostura

 

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