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Wed, Oct

El rol del Estado y de los privados en turismo, “Antón pirulero...que cada cual atienda su juego”

Carta de lectores
Tipografía

La Licenciada Mónica Hunko escribe ante lo sucedido entre la Asociación de Hoteles y los organizadores del Mundial de Carreras de Montañas que se realizará en Villa la Angostura. 

 

Sr. Director:

Ante la noticia del día de hoy ("Malestar en la organización del K-42 con la Asociación de Hoteles")  que habla sobre el disgusto de la empresa organizadora del K42 por la negativa de la Asociación de Hoteles de colaborar con la nueva edición de este año, me permito reflexionar y aportar un enfoque objetivo y profesional sobre cuál debería ser los roles del Estado y del sector privado (representado en sus instituciones intermedias), para optimizar los recursos y acciones que permitan lograr un desarrollo de la actividad turística en la localidad.

Lo que sucedió ha puesto al descubierto una situación que ya se viene dando desde hace mucho tiempo: el distanciamiento entre el Municipio y algunas instituciones intermedias.

Lamentablemente estas últimas, han mantenido una relación de “amor-odio” hacia el municipio, que no le hace bien a la actividad. Han estado en posturas extremas desde rechazar y criticar todo lo que el Municipio hiciera, hasta callar y ser condescendiente con barrabasadas de algunos Secretarios. Es una pena, porque recuerdo que hace ya unos cuantos años, había una mejor relación entre el Municipio y estas instituciones, quienes participaban activamente de la organización de eventos como por ejemplo la Fiesta de los Jardines y la misma K42. En los últimos años, la Fiesta de los Jardines y el soporte local de todos los eventos organizados por terceros, han quedado a cargo del Municipio y pasó a ser una “obligación más” estatal.

Existe, a mi entender, una tendencia a creer que el Estado es responsable de todo en turismo, mientras que pareciera que el sector privado solo tuviera que limitarse a venir a invertir, a indicar al Estado cómo tiene que hacer las cosas y a esperar que vengan los turistas por Gracia Divina. Definitivamente, las cosas así están destinadas al fracaso. 

Obviamente, que no me refiero a todos los prestadores, sino a una tendencia que se ve reflejada en el pensamiento y accionar de las instituciones intermedias  que ¿los representan?.

Quizás eso sucede a raíz de que la actividad turística tiene la particularidad de que se desarrolla en el mismo lugar donde se genera el producto que se vende y el consumidor viene a disfrutar del mismo en el lugar de origen, cosa que con otro producto no sucede. Dicho en otros términos, si Villa La Angostura, viviera de la industria de hacer zapatos, los fabricantes del producto saldrían a buscar mercados y enviarían sus productos al lugar donde vive el consumidor, sin exigirle al Estado que el zapato esté en condiciones, que le compre insumos, le limpie la fábrica y le salga a vender el zapato.

En los centros turísticos, los roles suelen no estar tan claros y el Estado termina haciéndose cargo de casi todo y pareciera ser el único responsable del éxito o fracaso de una temporada; el que debería “garantizar” la ganancia; el que debe invertir para que se desarrollen eventos; el que debe mantener los espacios acondicionados, desarrollar productos, hacer el plan de marketing, llevarlo a cabo, ir a buscar turistas, traer a los turistas, etc, etc. etc. 

Sin embargo, como bien dice el dicho popular, ”La culpa no es del chancho……” y el Estado, es responsable también de esa disparidad de reparto de roles y tareas,  ya que en su afán de conformar y satisfacer los requerimientos de ciertos sectores representativos con supuesta cuota de poder, ha confundido participación con co-gobierno y ambos protagonistas (estado y privado) comenzaron a intervenir en funciones que no le competen en desmedro de ocuparse de las que naturalmente tendrían que cumplir.

¿Y cuál sería la distribución ideal de roles entre el Estado y las instituciones intermedias representantes del sector privado?. 

En principio, los  roles fundamentales del Estado serían ocuparse de lo macro: establecer normas para regular la actividad con reglas claras; desarrollar infraestructura de base; y poner en valor los atractivos,  garantizando que el centro turístico se encuentre en óptimas condiciones para que tanto los residentes como los turistas disfruten de los atractivos y lugares públicos y los prestadores puedan hacer buenos negocios y generar fuentes de trabajo. En definitiva, tener la casa en condiciones.

Mientras que, las instituciones intermedias y el sector privado en general, tendrían que enfocarse en generar productos que motiven a los turistas a visitarnos, promocionarlos y venderlos. Cabe aclarar, que cuando hablamos de promoción no solamente estamos hablando de ir a ferias y pagarles costosas campañas y asesoramientos a consultores externos; la promoción es permanente y también debe hacerse invirtiendo en los eventos que se realizan aquí. Debemos vender a Angostura en cada oportunidad que se nos presente y de las formas que se nos ocurran. Es permanente, nunca es suficiente ni demasiada la promoción de un centro turístico. Dicho sea de paso, pensar que solo con el presupuesto que aporta el Municipio es suficiente para lograr una promoción adecuada, es por lo menos ingenuo. 

Puesto de este modo parece muy claro y sencillo, sin embargo en la realidad, se terminan superponiendo roles y descuidando algunas funciones fundamentales. 

Por supuesto que el plantear roles y funciones de ninguna manera significa que no haya participación y colaboración de uno y otro en las diferentes acciones a realizar, pero sí es importante tener en claro quién tiene la responsabilidad en cada tema. De este modo, se genera una sinergia proactiva y ordenada entre el sector privado y el sector público. 

Ante esta realidad, sería propicio generar un diálogo abierto y sincero entre los diferentes actores que permita realizar una profunda autocrítica y replantear los roles que cada uno debe cumplir para que en forma organizada logremos que Angostura esté cada vez mejor, con sus espacios públicos en condiciones, con acciones de marketing continuas, con más productos, con más visitantes y con una relación público -privada de mutua colaboración, comprometida y proactiva.

 

Lic. Claudia Mónica Hunko

DNI 17.433.258

Integrante del Colegio de Profesionales de Turismo de Neuquén

 

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