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Sat, Mar

“Hay que abrir caminos para un desarrollo (de Villa la Angostura) armónico y sustentable”

Carta de lectores
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El vecino Alejandro Povolo escribe sobre el crecimiento urbanístico y asegura  hay que "construir el ejido con la certeza de que el espacio ya fue trazado para ello y destinado al hombre". 

 

Sr. Director:

El tiempo pasa y las oportunidades también. Una mezcla de temor y egoísmo (esto es también una forma de temor, temor a darse) aparecen una y otra vez al momento de tomar decisiones ineludibles.  Crecer cuesta, pero  ¡qué lindo que es ver los frutos,  sea por uno mismo, o más aún,  por las futuras generaciones! 

¿No es mejor acaso plantar renovables  por cada especie derribada  que nos cede el espacio para un hogar y la madera para su construcción? Luego los veremos crecer  nuevamente, la vida fue siempre así; simple, abundante. Obra del creador para ser administrada por la creatura; creatura  hecha a imagen y semejanza de Dios.  

Una enemistad entre los hombres a causa de una ideología o de la materia que no trasciende, debería ser un escándalo!Recuerdo mi infancia sumergida en los bosques de Pinamar. En verano éramos pocos y en invierno, la soledad se encargaba  de abrir las puertas de aquello que a simple vista no se ve.  

Hoy la esencia de la ahora devenida ciudad, sigue intacta. Cambió todo, pero sigue llena de vegetación y belleza. Se plantan árboles año tras año y crecen al ritmo de los habitantes.  Pinamar nació en la década del  40 con un plan de forestación que creó un paisaje de bosques donde no había nada. Tiene 45.000 habitantes estables y más de un millón de visitantes en temporada.

A esto se llegó con acciones valiosas para el conjunto, generando ámbitos de crecimiento,  desarrollando el comercio, el empleo y promoviendo la calidad de vida, con un gran respeto por el medio ambiente y la naturaleza.  130 hoteles con 12 mil plazas, que llegan a las cien mil si sumamos departamentos, casas, bed & breakfast, cabañas y demás alojamientos. Más de 40 bares y confiterías.  Más de 100 establecimientos gastronómicos y casi la mitad abiertos todo el año.

La mayoría de los lugares al aire libre y todo al alcance de la mano. Skate park, teatro municipal, cine teatro y hasta subsisten los ensordecedores locales de jueguitos electrónicos.  

Cabalgatas a la luz de la luna, polo, tenis, golf y tantas cosas más.  Actividades deportivas de aire, agua y tierra para todas las edades con días larguísimos en verano para aprovecharlas hasta el cansancio.  

La noche pinamarense  tampoco da respiro. Es entonces  posible que sobre el desierto de dunas de ayer, Pinamar cuente hoy con un campus  universitario con capacidad para mil alumnos y varias carreras. Los hijos ya no tienen que migrar para estudiar!

La ciudad está a menos de 400 Km de la capital de la Provincia y a tan solo 4 horas de viaje. Hasta en esto se parece a Villa La Angostura! 

En lugar de dunas hay montañas y el mar de allá son los lagos y  ríos de acá. Pero acá no hay que forestar  el desierto, la naturaleza hizo todo el trabajo.  Solo hay que dejar de lado los miedos y abrir caminos para el desarrollo armónico y sustentable; recibiendo a todos y a muchos. 

Construir el ejido con la certeza de que el espacio ya fue trazado para ello y destinado al hombre.  Si se hace en conjunto y con trabajo mancomunado se hará más rápido, con menor esfuerzo y recursos y los frutos vendrán más rápido.  La decisión parece impostergable. 

Cordiales saludos. 

 

 

Alejandro Povolo  

DNI 16.920.762

Villa la Angostura

 

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