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Mon, Jan

“Me preocupa la falta de responsabilidad de los habitantes de Villa la Angostura”

Foto enviada por el firmante de la carta.
Carta de lectores
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Darío Irigaray cuestiona que muchas personas no utilizan el barbijos, así como que personal municipal no les llama la atención para cumplir esta norma obligatoria de prevención contra el coronavirus. 

 

Sr. Director:

Como visitante asiduo a la maravillosa ciudad de Villa la Angostura, y no haber regresado desde febrero pasado, previo a la pandemia, respetando todas las medidas que las autoridades tanto locales, provinciales, como nacionales han definido, siento que en la villa no se hacen las cosas como se deberían.

Tras haber arribado a la localidad el pasado viernes 18, al ingresar, no fui detenido por nadie, ni me tomaron la temperatura, ni una simple pregunta, nada de nada, realmente me sorprendió. Esperaba al menos, como me pasó en Piedra del Águila, me preguntaran de donde venía, a donde iba, o algo, pero nada, pasé de largo, sin policía, sin control municipal alguno.

El sábado, salimos hacia la playa de Río Bonito caminando, eran como las 15.30 horas, poca gente al principio, luego se fue llenando, y nos llamó la atención que la gente que caminaba por el sector la mayoría no usaba barbijos ni cuando se acercaban a otras personas.

El día domingo fuimos al centro a dar una vuelta por la ciudad en nuestro vehículo, para ver cómo estaba la localidad, para luego ir a tomar algo en una confitería, donde por suerte respetaban en su totalidad los protocolos.

Sentados en la calle, en la esquina céntrica de Av. Arrayanes y Boulevard Pascotto, nos llamó la atención la cantidad de personas sin barbijos y los agentes municipales con chalecos naranjas que solamente alertaban a los automovilistas que no llevaban barbijos colocados dentro de sus vehículos, sin decir nada a las decenas de personas, que en ocasiones pasaban a metros de ellos.

Desde transeúntes comiendo helado, que es entendible las ganas que puedan tener, pero en mi mente no sería posible realizar dicha acción en forma libre por la calle. Pude ver familias enteras disfrutando como si nada estaría pasando en este mundo.

Otros caminaban sin tener ni colgando el barbijo, ni a la vista, como algo normal. Muchos jóvenes.

En un momento, veo que agentes municipales se acercaban a mi vehículo con actas de infracción en mano, estacionado sobre Boulevard Pascotto. Me acerco para consultarles por que nos estaban infraccionando y me indicaron que solamente estaban haciendo “llamados de atención”, en forma muy detallada por duplicado o triplicado, en una zona donde no existe cartel ni advertencia alguna, ni vereda, donde al menos 5 vehículos estábamos ahí, a metros de la confitería.

En dicho momento dos personas indignadas se acercan hasta los dos agentes para consultar sobre la supuesta multa, a donde me acerco y les pregunto si eran turistas o residentes, y me dicen que eran residentes, y les consulto si estaban de acuerdo con este tipo de “llamado de atención” que hacían los municipales, y obviamente de ninguna manera compartían el accionar, lo cual no hacía más que ser un mal trago a quienes un día domingo salían a pasear y pasarla bien, dentro de lo posible.

Paradójicamente estas dos personas se encontraban sin barbijos y el agente municipal no les dijo absolutamente nada, y les consulté por que circulaban por la vía pública sin lo requerido por la autoridad, y me dijeron: “somos libres de andar como queramos”, hecho que por demás me dejó sorprendido, ni hablar del agente municipal que seguía completando el acta y nada comentaba al respecto.

Como si esto fuera poco, al recorrer varios locales céntricos, me encontré que varios comerciantes se encontraban sin barbijos y también en la zona de Bahía Manzano me encontré con respuestas increíbles.

Al ingresar a una despensa le dije, “disculpe, no tiene el barbijo puesto” y la respuesta de la comerciante fue “no me siento cómoda con el barbijo”, a lo cual le dije “yo tampoco, pero hay que cuidarnos”, a lo cual me respondió, “te recomiendo no lo uses si no te sentís cómodo”.

Entiendo que los comercios deben cumplir con los protocolos, y la verdad sé que no estamos viviendo un momento fácil, y a pesar que correspondería denuncie a esta comerciante de Bahía Manzano puntualmente, espero que de alguna manera le lleguen mis palabras y entienda que nos tenemos que cuidar entre todos, y que si no se siente cómoda no abra el local, ya que no es la forma de hacerlo.

Por otro lado, la Feria que está sobre la Av. Arrayanes y Cerro Bayo, también muchos feriantes estaban sin barbijos, y los mismos inspectores que crucé, los vi caminando por el sector y no alertaron a ninguna de las más de 10 personas al menos que estaban sin barbijos, de no creer.

Otros comerciantes que me crucé al no tener barbijo, se lo pusieron al avisarles, pero me llamó la atención la cantidad que no le dan importancia al protocolo realmente.

También crucé a varios deportistas de azul que iban en dirección al polideportivo, unos 5 o 6, todos sin barbijos.

El pasado lunes 21 salí a andar en bicicleta, desde el centro hasta la Playa de Lago Correntoso, y otra vez me sorprendí de la cantidad de gente caminando, sin respetar la distancia de dos metros y menos usar barbijo. A pesar de no apreciarse la localidad tan llena de gente, como el día anterior, conté más de 100 personas en mi trayecto, sin barbijo y muchos, reitero, sin respetar las distancias.

Me pone triste realmente y me preocupa, por qué siento que la población de Villa La Angostura representa una amenaza para el turismo que llegue a la ciudad, por qué son muy irresponsables, al punto que entiendo que no les interesa cuidar a los adultos mayores, ya que creería, que, muchas de las personas que crucé deberían tener padres o abuelos que podrían contagiar, si a ellos no le afecta el virus en forma mortal, como se sabe, a sus seres queridos si les afectara y ellos serán los responsables su posible muerte.

Vengo de una ciudad, como Neuquén capital, donde el virus estuvo en la calle desde marzo prácticamente, traté de salir lo mínimo posible, aunque por mi actividad tuve que trabajar y desplazarme, y los protocolos han sido parte de mi vida en los últimos 9 meses. He tenido amigos contagiados, personas cercanas que han fallecido, y entiendo que no es algo simple.

Sin ir muy lejos en Bariloche pueden conocer como se ha disparado el virus y no están tan tranquilos con el tema.

En fin, espero que entiendan la importancia de cuidarnos entre todos, y cuidar al turista que llega a la ciudad, es realmente importante.

Sé que andar con el barbijo no es cómodo, y quizás nos falte el aire, pero es crucial cuidarnos.

A la gente de la municipalidad:

Entiendo que quizás no estén en un buen momento, económicamente hablando, y espero que las multas, que son un “llamado de atención” de los agentes, sean realmente lo que dicen, pero no es agradable encontrar a un inspector labrando un acta, aunque sea de mentira. Quizás podrían hacer unos papeles amarillos, que digan chico Evita una MULTA en grande, está mal estacionado, gastarían menos papel y la verdad la gente lo tomaría mejor.

También insto al personal municipal a exigir cumplir los protocolos en los comercios dando “llamado de atención” en forma inicial y si no cumplen que se sancionen como corresponden.

Para las heladerías obligarlos a colocar un cartel que diga: “Aconsejamos que los helados sean consumidos en su vivienda o dentro de un vehículo y no en la vía pública”, lo mismo para chocolates u otros productos que inviten a los consumidores a realizarlo por la calle.

Para la gente que circula sin barbijo, les tiro la idea, que los agentes que tienen dando vueltas, tengan un megáfono, ya que para el silbato se tienen que sacar el barbijo, les digan “señor debe usar el barbijo para circular por la vía pública”, “no puede comer en la vía pública”, “no puede encontrarse en la vía pública sin barbijo”, y otro que saque fotos y las publiquen en la web de la municipalidad o en Facebook titulado “Gente irresponsable que circula por la ciudad”.

Algo serio hay que hacer.

Adjunto algunas fotos de personas irresponsables.

Les envió un cálido saludo patagónico, esperando tomen seriamente la seguridad de los visitantes a la Villa, y cuidensé, que aún la pandemia no ha concluido.

Atte.

Darío Hernán Irigaray

DNI 23.866.327

Tel. +54-9-299-580-2903

 

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