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Thu, Sep

Vecinos del Calafate reclaman que “nuestras dos calles continúan en estado deplorable”

Foto enviada por la firmante de la carta.
Carta de lectores
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Graciela Requena, presidenta de la Junta Vecinal, se pregunta "¿por qué nuestras autoridades no responden a las necesidades presentadas a través de las Juntas Vecinales?"

Sr. Director:

“CUANDO LAS AUTORIDADES NO SATISFACEN LA NECESIDAD DEL VECINO”

Desde la Comisión Directiva del Bº El Calafate hemos enviado, a lo largo de los últimos años proyectos y notas, hemos tenido entrevistas personales con el Intendente, el Vice-intendente, funcionarios de la secretaría de Obras y Servicios Públicos y el titular de la Oficina de Atención al Vecino, siempre con el objeto de mejorar las condiciones de nuestro barrio y, por ende, las de sus habitantes.

Algunas fueron atendidas y otras no a pesar de su importancia, como lo es el mejoramiento de la cinta asfáltica a lo largo de las calles Cayún y Benito Bianchi, las únicas dos calles del barrio constituido por 54 viviendas originales y que existen desde 1985. Incluso hemos planteado la construcción de dársenas para estacionamiento de los vehículos particulares que tanto han proliferado en los últimos años y la reconstrucción de la plazoleta del cul de sac oeste, destruida durante los trabajos de limpieza después de la erupción de 2011.

El Barrio El Calafate, desde su origen y hasta hace muy poco tiempo, fue el único de Villa La Angostura con sus calles asfaltadas y utilizadas, no sólo por sus habitantes sino también por los de los barrios vecinos con una alta densidad de población.

Durante el mes de noviembre de 2017, creímos que nuestros pedidos habían sido finalmente escuchados al comenzar los trabajos de reparación de la calle Cayún en su sector inicial, donde el estado de la misma era deplorable y pensamos que, por fin, se habían iniciado las tareas para ambas calles, tantas veces solicitadas.

La alegría fue pasajera pues con esa obra solo se reparó el acceso desde el Boulevard Nahuel Huapi y a pesar de ello, parece que la tarea no incluía un bache a mitad del derivador de salida. Uno puede pensar que los trabajadores no lo vieron, que no les alcanzó el material para repararlo o simplemente que lo dejaron como un recuerdo del pasado. No lo sabremos nunca, pero si vemos que cada día el bache aumenta de tamaño.

El Secretario de O y SP nos informó, a través de la Oficina de Atención al Vecino, que las obras se reiniciarían a comienzos de febrero, pero hasta la fecha no se observa ninguna acción al respecto.

Nuestras dos calles continúan en estado deplorable y para demostrarlo, envío algunas fotografías que son sólo una muestra del estado actual del pavimento.

Así son las cosas en este Municipio, nos queda preguntarnos:

¿Por qué nuestras autoridades no responden a las necesidades presentadas a través de las Juntas Vecinales? ¿Cuál es la razón de existencia de las mismas si no somos escuchados? ¿Por qué solamente accionan (a veces tampoco lo hacen) ante la presión que ejerce una desgracia o la opinión pública? ¿Sólo solucionan las cuestiones emergentes o las que les propiciarán votos en la próxima elección? ¿No se darán cuenta de que dejando que el estado de los espacios públicos se deteriore, será más costoso repararlos?

La Naturaleza ha dotado a Villa La Angostura de una belleza incomparable, un paisaje único. Tal vez deslumbrados por esa belleza, nuestros funcionarios no consideran las pequeñas condiciones urbanísticas que harían más completo nuestro bienestar satisfaciendo las necesidades de los vecinos que tienen que ver con los espacios públicos de los que la Municipalidad es responsable.

Es cierto que el vecino debe colaborar en el mantenimiento de dichos espacios no arrojando basura, cuidando la vereda que corresponde al frente de su vivienda, no dañando o destruyendo mobiliario urbano, en fin, respetando las buenas normas de convivencia comunitaria y las ordenanzas existentes.

Pero, cómo se lograría que cada uno se sintiese responsable por el otro y por el lugar donde vive si el peor ejemplo lo ofrece nuestra Municipalidad ya sea, por falta de controles o porque es más fácil “hacer la vista gorda” total el vecino se acostumbra y deja de protestar o no cumpliendo con obligaciones tales como el barrido y mantenimiento de las calles sean de ripio o asfaltadas.

Y a pesar de todo, nosotros, los ciudadanos, debemos pagar puntualmente las tasas municipales de los servicios públicos que se imponen como pagos por una contraprestación que no se realiza. Algunos estamos perdiendo la esperanza de que esta situación mejore para bien de todos.

Graciela Requena

DNI 6.291.407

Presidente Jta. Vecinal El Calafate

 

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