Villa la Angostura: “Reflexiones sobre la atención en las emergencias médicas de urgencia”

Carta de lectores
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El Dr. Daniel Angeleri hace un minucioso análisis sobre algunos puntos a tener en cuenta para una eficiente respuesta ante casos de extrema urgencia. Advierte de qué pasaría si se corta el puente Correntoso, al no existir otra alternativa para los equipos de emergencia.

Sr. Director:

La atención inicial de los pacientes traumatizados debe considerarse en tres etapas sucesivas: en el lugar del accidente, durante el traslado y al llegar al centro hospitalario. Uno de los problemas más serios y complejos de la medicina de hoy está representado par la atención inicial, la decisión de prioridades, la resucitación y el tratamiento durante el traslado de las víctimas de traumatismos. Una correcta asistencia en las primeras dos etapas mencionadas es de fundamental importancia para conseguir que lleguen con vida al hospital el mayor número posible de traumatizados.

En los países donde el manejo de esas dos etapas suele ser malo, los porcentajes de mortalidad de los traumatizados atendidos en los hospitales habitualmente son bajos, simplemente porque los pacientes graves mueren antes de llegar al centro hospitalario.

En cambio, en los países donde la asistencia en el lugar del accidente y durante el traslado son buenas, los porcentajes de mortalidad hospitalaria son, paradójicamente, mayores. Esto se debe a que muchos traumatizados graves llegan vivos al hospital, parte de los cuales fallecen, aunque la cifra global de pacientes salvados es indudablemente mayor.

En EE.UU., más de la mitad de las 60.000 personas que mueren anualmente por accidentes de tránsito, lo hacen antes de llegar al hospital. La mortalidad hospitalaria es tres veces superior en áreas rurales que en áreas urbanas, lo cual obedece a la diferencia en la calidad de la atención en el lugar del accidente y durante el traslado. La curva de mortalidad por accidentes de tránsito es trimodal.

El primer modo se observa entre segundos y minutos después de ocurrido el accidente, y en esas circunstancias la muerte se debe a la lesión de los hemisferios o del tronco cerebral, de la médula espinal alta, de la aorta o de los grandes vasos. Algunas de estas muertes podrían ser evitadas en ciertas áreas urbanas con transporte rápido pero no en áreas suburbanas o rurales.

El segundo modo se observa durante las dos primeras horas posteriores al traumatismo. En este periodo, las muertes se deben a hematomas subdurales y epidurales, hemoneumotórax, ruptura del bazo, desgarros el hígado, fracturas múltiples o lesiones múltiples con gran hemorragia. Estos pacientes son los que se benefician con un plan de atención prehospitalaria bien organizado y regionalizado, y son los que generalmente no llegan vivos al hospital en países donde este sistema está mal organizado.

Es por este motivo que ese periodo posterior al accidente ha sido llamado “la hora de oro”. El tercer modo de la curva de mortalidad se observa días o semanas después del traumatismo y casi siempre el resultado de cuadros sépticos o fallas orgánicas múltiples. Esta parte de la curva de mortalidad puede ser mejorada si se dispone de centros de atención de traumatizados bien organizados, con recursos humanos y materiales unificados y posibilidades de investigación.

Para conseguir este objetivo de brindar un tratamiento apropiado y aumentar la sobrevida de los traumatismos en general, es condición esencial contar con: personal competente y medios adecuados en cantidad y calidad para asistir a los traumatizados en el lugar del hecho y durante el transporte.

Medios de transporte rápidos y eficaces, bien equipados y con comunicación radial conectada con los centros de derivación. Centros de referencia y de derivación con infraestructura suficiente y medios técnicos y humanos adecuados para una correcta atención de estos pacientes.

En los EE.UU. y en los países europeos, la sobrevida de los traumatizados en los accidentes de tránsito ha sido elevada entrenando equipos humanos paramédicos, que con frecuencia dependen de los servicios de bomberos (por lo general, los primeros en llegar al lugar del accidente) y que están capacitados y legalmente autorizados para realizar maniobras avanzadas de reanimación (intubación traqueal, cricolaringotomia, etc.).

La organización regional de la atención de los accidentes de tránsito también ha contribuido a disminuir la mortalidad por este tipo de causas. Alemania es uno de los países donde mejor funciona un sistema protocolizado de atención regional de traumatizados, a partir de la instalación y distribución estratégica de centros especializados próximos a las principales autopistas.

A ello se suma la eficiencia de un rápido transporte prehospitalario, mediante servicios terrestres o helicópteros según las circunstancias, de modo que ningún traumatizado tarde más de 30 minutos en llegar al centro de referencia. Esto les ha permitido reducir la mortalidad por accidentes de tránsito en un 25% en 10 años (de 16.000 víctimas fatales por año en 1970, a 12.000 en 1982).

Estos conceptos tomados del libro ATENCIÓN INICIAL DE PACIENTES TRAUMATIZADOS de los Doctores Miguel Angel Gomez y Jorge Neira, me permiten hacer unas reflexiones por mi condición de médico (Director Ejecutivo durante 14 años del Hospital Interzonal General de Agudos “San Roque” de la ciudad de La Plata; hospital este orientado en la atención de urgencias y trauma).

En ocasión de colaborar en prestar los primeros auxilios en un accidente de tránsito en la ruta 40, donde yo también transitaba, me permitió observar acciones y coyunturas que pueden ser mejoradas; no siendo este el ámbito para analizar una por una, si estoy convencido que se puede mejorar. La comunidad cuenta con los medios apropiados (un cuerpo de bomberos con un gran espíritu de sacrificio y compromiso, ambulancias y un buen hospital con personal idóneo y comprometido).

De no existir, debiera generarse un plan estratégico que contemple lo siguiente: entrenamiento CONSTANTE de todo el personal involucrado mediante cursos como el ATLS , el ACLS, etc. , ejercicios mediante simulacros de accidentes de tránsito en tiempo real , mejoras en las comunicaciones telefónicas en todo el trayecto de la ruta 40 entre San Martin y Bariloche y una situación particular es la que se genera con el puente carretero del rio Correntoso, ya que al quedar inhabilitado como ha sucedido (accidentes de tránsito, piquetes etc.) los que vivimos en los barrios Villa Correntoso, Bandurrias , Arauco, etc. quedamos aislados (ambulancias , policía y bomberos) , siendo las alternativas en caso de emergencia médicas , San Martin o Bariloche por Confluencia.

Es MANDATORIO contar con una salida auxiliar, la solución es volver a su condición original de puente vehicular al de madera que presenta signos de deterioro.

En el año 1978 por el conflicto del canal Beagle el Ejercito Argentino construyó dos estructuras de cemento en ambas márgenes a 15 metros del actual puente (donde está el mirador) para la instalación de un puente BAILY , que diseñado en la segunda guerra mundial , de fácil colocación , es autoportante por lo cual no lleva pilares en el fondo del rio , lo que genera un valor agregado ecológico al liberar a la boca del rio (lugar natural de desove de las truchas) de los postes del actual puente , además disuadir a los bañistas de arrojarse al rio por ser un poco más alto.

Dr. Daniel R Angeleri

D.N.I. 11.895.754

Villa la Angostura