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Sun, Dec

Matías Vivot, crónica desde Brasil antes del concierto

Cultura
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El Director de la Camerata Villa la Angostura se encuentra en Campo Grande y nos envía una crónica en primera persona a la espera del concierto. 

Llegué el viernes a la mañana y desde que pisé esta ciudad, me trataron muy bien. Se nota que aquí saben tratar a un director de orquesta.Me recibieron con mucho cariño y respeto, y debo agradecer muchísimo a Américo (Secretario de Turismo de Campo Grande), al Dr Neri (Secretario de Estado, Cultura y Turismo del estado de Mato Grosso do Sul) y al Mtro. Martinelli (Director de la Orquesta Sinfónica). Personas muy cultas y atentas que se encargaron que nunca me falte nada, ni siquiera su grata compañía.

La exigencia es muy alta, porque aparte de dar asistencia a las diversas fundaciones que trabajan con niños y música aquí, debo atender reuniones con autoridades de la cultura y el turismo de Brasil, atender prensa y sobre todo, seguir estudiando todos los días para ser mejor.

Por ejemplo, hoy a las 5am estaba en los estudios del noticiero del canal de televisión O Globo para una entrevista, y a las 8 dando asistencia a los docentes de una fundación en las afueras de la ciudad. Hoy ensayo con la Sinfónica a las 14.

Pero al mismo tiempo de la agenda y las exigencias, todos me acompañan, apoyan, colaboran con todo lo que necesito y están siempre atentos. Eso hace que pueda hacer mi trabajo sin tener que ocuparme de otras cosas, como atriles, partituras, producción, hotel, copias, teléfonos, traslados, taxis, reuniones, comidas... Me aprovechan al máximo en lo que hago, y se encargan del resto.

El cronograma de ensayos es muy intenso, pero no puedo quejarme, mi trabajo es hacer un concierto de nivel profesional en tres días. Sino me debería dedicar a otra cosa. Lo cierto es que estoy muy contento, tranquilo y bien cuidado. Haciendo música con una orquesta sinfónica impecable.

De los 64 músicos, no hay uno que sea reprochable, y a pesar de no entender castellano, son muy disciplinados y eso los potencia como artistas. Encontramos todo el tiempo el contacto visual, con una mirada entienden lo que busco en cada instante. La comunicación gestual diseña la arquitectura del discurso musical con muchísima firmeza, me permiten una dirección sólida y flexible a la vez, y estoy muy contento con eso. 

Como solista ha venido un oboista de la OSESP (Orquestra Sinfônica do Estado de São Paulo).
Sospecho que este jueves daremos un gran concierto, pero para eso debo seguir estudiando.

 

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