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Tue, Dec

A 57 años del “despegue” de la primera aerolínea de Neuquén

El Aero Commander 680 LQ-FYE propiedad de la provincia de Neuquén en la plataforma del Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires.
Historia
Tipografía

En 1960 se firmaba el decreto de la creación de una empresa estatal y la compra del primer avión para la provincia, un Aero Commander 680 Súper. Costó unos m$n 7.000.000 (U$S 84.490). La provincia lo registró como LQ-FYE el 10 de octubre de 1960.

La Provincia de Neuquén fue creada por la Ley Nacional N° 14.408 de 1955 y posibilitó que el antiguo territorio nacional del Neuquén sancionara su propia Constitución.

La Carta Magna Provincial fue aprobada el 29 de noviembre de 1957 y, siguiendo los procedimientos en ella pautados, se realizaron las primeras elecciones de la historia el 23 de Febrero de 1958. La victoria fue para la fórmula integrada por Ángel Edelman y Alfredo Ramón Asmar de la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI). El Gobernador Edelman dejó sus funciones por problemas de salud el 5 de Abril de 1959 y el Vicegobernador Alfredo Asmar quedó a cargo del Ejecutivo Provincial.

La recientemente creada Provincia del Neuquén, con 110.000 habitantes, tenía un muy bajo grado de desarrollo en múltiples aspectos. Las respuestas a todas ellas ya no serían solucionadas por autoridades impuestas desde el Gobierno Nacional sino por la gestión de las autoridades elegidas por sus ciudadanos.

El mayor déficit de la provincia estaba en las aéreas de salud y educación. Con excepción de la capital provincial, existía una baja complejidad en las organizaciones susceptibles de brindar estos servicios esenciales. Solucionar, o al menos mitigar estos aspectos en forma expedita, requería una mejor comunicación entre la capital, que tenía más y mejor infraestructura, y las poblaciones del interior de la provincia. En este sentido Poblar y Comunicar fueron los ejes de los primeros gobiernos señalan los historiadores más prestigiosos de Neuquén.

Alfredo Asmar, segundo Gobernador de Neuquén

Alfredo Asmar, segundo Gobernador de Neuquén

No había muchos caminos, solo cabe mencionar que cada 100 km2 de territorio Neuquén tenía solo un poco más de 1 km de camino asfaltado o mejorado. Asimismo el estado de los caminos y las rutas distaba mucho de ser el mejor y destacaba la carencia de puentes sobre muchos de los caudalosos ríos provinciales. Por eso la comunicación terrestre era muy compleja, en especial para las localidades alejadas y de montaña. La gravedad de la situación llegaba a su punto máximo durante el invierno ya que la nieve cordillerana incomunicaba constantemente las poblaciones.

Asmar vio en la aviación un posible instrumento para mejorar la comunicación y para mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Años después, su sobrina, Estela Maris Asmar, señalaba a la prensa: Transportes Aéreos Neuquinos (TAN) surgió con vuelos sanitarios al interior como respuesta a problemas que existían en la provincia. En esa época se crearon varios centros de salud contra los flagelos que terminaban con la vida de los más pequeños: diarrea estival y tos convulsa.

Asmar estaba en un contexto especial dentro del marco nacional de la época: sus acciones eran el reflejo del Desarrollismo del Gobierno del Presidente radical Arturo Frondizi que buscó impulsar en el país el desenvolvimiento de las industrias básicas, dotar las actividades productivas de infraestructura de transporte y comunicaciones y desarrollar armónicamente las regiones incorporándolas a los procesos productivos a través del aprovechamiento de sus recursos naturales y de la creación de nuevos centros de producción.

Cabe destacar que los recursos de la actividad hidrocarburífera hasta la provincialización de Neuquén no volvían directamente a ella, sino que iban a las arcas del Estado Nacional que los repartía según su parecer. El primer Gobierno constitucional de Neuquén empezó a recibir las regalías de esta actividad de manera directa, lo que permitió que Asmar invirtiera en varias cuestiones, entre ellas la aviación.

Durante la Administración Asmar, para que la aviación pudiese ser lo que fue, se empezó a planificar la mejora de los campos de aviación (la infraestructura de lo que serían los futuros aeródromos). Entre los que se destacaron estuvieron Buta Ranquil, San Martín, Neuquén, Centenario y Junín de los Andes. Asmar también fue el responsable de la firma del convenio para la construcción del Aeropuerto Internacional del Neuquén. Su contraparte en el convenio fue el Brigadier Ramón Abrahim, responsable de la Fuerza Aérea Argentina.

Tan importante fue la obra de Asmar en temas aeronáuticos que incluso existió un proyecto de ley por parte del FREJULI para que el Aeropuerto Internacional de Neuquén se llamara Gobernador Alfredo Asmar, situación que nunca prosperó.

Los primeros pasos de la aviación provincial

Hacia fines del año 1959, la recientemente creada Provincia de Neuquén dependía, aeronáuticamente hablando, de los aeroclubes en general y del Aeroclub Neuquén en particular. Para la realización de cualquier tipo de actividad vinculada a la aviación debían recurrir a los servicios de esas instituciones. En definitiva, el material aéreo y los factores humanos de aquellas organizaciones servían a las necesidades de la Provincia.

Solo en 1960 Asmar emitió varios decretos con autorizaciones de pagos por vuelos sanitarios y oficiales vinculados con esta temática para los diferentes aeroclubes. Los pagos por este tipo de vuelos superaron los $35.000. También refinanció préstamos otorgados y entregó subsidios a los aeroclubes para reparar aeronaves por montos superiores a los $150.000.

Rockell Aero Commander 680 s/n 499-169 LQ-FYE. TAN tuvo dos Aero Commander, el otro era le modelo 560.

Foto: Rockell Aero Commander 680 s/n 499-169 LQ-FYE. TAN tuvo dos Aero Commander, el otro era le modelo 560.

El Plan de Trabajos Públicos para 1960 del Gobierno de Asmar deja en claro la decisión de que la Provincia debía contar con su propia estructura en materia de aviación y establecía un crédito destinado a la adquisición de aeronaves. Esto se terminó materializando con el Decreto 398 del 29 de Marzo de 1960 en el que se autorizaba el llamado a licitación N° 7/60 para la adquisición de dos aeronaves para uso sanitario. Este decreto pautaba la apertura de sobres para el día 29 de abril de 1960.

Finalmente el Decreto 626 del 27 de mayo de 1960 adjudicaba a favor de la firma Aerotransportes Wollkopf, ubicada en la calle Libertad 1368 de Capital Federal, la compra de un Aero Commander Súper 680 con 7 asientos equipado con 2 Motores Lycoming, a 0 horas en todas sus partes, por una suma de $7.000.000. Y a favor de la Empresa Will Smith, domiciliada en la calle Luis Sáenz Peña 451 de la Capital Federal, la compra de un avión Beechcraft Bonanza Modelo M 35, con tren retráctil y Motores Continental 1047-0 en U$S 31.676 (completo y habilitado para vuelos por instrumentos por la F.A.A.).

Se empieza a hablar de Línea Aérea

Tal como fue señalado, el decreto del llamado a licitación 398 hablaba de aeronaves de uso sanitario. Recién el 8 de julio de 1960, a un poco más de un mes del Decreto de compra de las aeronaves, se sanciona la Ley N°148 donde se refiere a Línea Aérea. Esta Ley establece la obligatoriedad de incorporar al presupuesto provincial una cuenta especial Ministerio de Economía, Explotación de Líneas Aéreas del Neuquén.

La mencionada cuenta constaba de un crédito de $ 1.000.000 (Pesos Moneda Nacional) para todos los gastos relacionados con los aviones. Esta ley fue refrendada por el Decreto 820 del 20 de julio y en el Decreto 865 del 26 de julio se señala que el Departamento de Administración del Ministerio de Economía sería el encargado de administrar los fondos de la línea.

Llega el primer avión

La Empresa Aerotransportes Wollkopf era el representante en la Argentina de Aero Design & Engineering Co. de Bethany, Oklahoma, EE.UU. y el Aero Commander 680 Súper adquirido por la Provincia de Neuquén a esa empresa era el s/n 680-499-169 usado. El monto abonado fue de m$n 7.000.000 (U$S 84.490). La provincia lo registra como LQ-FYE el 10 de octubre de 1960.

Este aparato había pertenecido a la flota de ALA (Aerotransportes Litoral Argentino) y lo había transportado desde la fábrica a la Argentina el Comandante Gabriel Bo el 3 de abril de 1957. Su matrícula pasavante para el vuelo a la Argentina había sido LV-PDW.

Para entender qué tipo de aeronave se estaba adquiriendo solo basta decir que el Presidente estadounidense Dwight Eisenhower había utilizado un Aero Commander como avión presidencial apenas unos años antes.

Ese avión ya venía con una pequeña historia: el 8 de octubre de 1957 el PA-22-150 Tri- Pacer LV-FIJ había embestido en la plataforma de Aeroparque el Aero Commander 680 Súper LQ-FYE que sufrió 15% de daños. Tiempo después fue adquirida por la empresa Altair SA que la asentó en el registro el 13 de septiembre de 1960 y en menos de un mes estuvo en manos de Wollkopf. A Neuquén lo trajo una tripulación de la mencionada empresa.

El Aero Commander fue pintado con la Leyenda TAN con una tipología especial que oficiaba de logo de la Empresa y fue realizado por Valentín Jaime Arges. También fue ornamentado en la parte delantera de su fuselaje con la leyenda Ñancu.

No está de más indicar que hasta ese momento no existía un lugar específico para basar la aeronave. Por eso el lugar de hangaraje improvisado era la plataforma del Aeroclub Neuquén. La nueva adquisición dormía a la intemperie.

El primer avión de la historia de la Provincia de Neuquén, el Aero Commander LQ-FYE, voló hasta septiembre del año 1970 y mediante el Decreto 1397 del 17/09/1970 se autorizó la venta a Will Smith y Américo Caseb en $25.000. Luego fue traspasado a la empresa Darwin Hostal que lo registró el 24/02/71.

El nacimiento de la Línea Aérea

El mismo día que Neuquén registraba su primer avión en el Registro Nacional de Aeronaves, el 10 de octubre de 1960, se sancionaba el Decreto 1167 en el que reglamentaba el uso de los aviones de su propiedad. Y con ello, de alguna manera, creaba la línea aérea formalmente. Además debe soslayarse que ya hablaba de empresa estatal.

El Artículo 1 del mencionado decreto estableció que el Avión Aero Commander Súper 680 estará afectado al servicio exclusivo de Transportes Aéreos Neuquén para el cumplimiento de los vuelos programados por la aludida Empresa Estatal.

Mientras que el Artículo 2 menciona las funciones del Bonanza (el segundo avión que llegó poco más tarde): cumplirá acciones ejecutivas y de acción social. También definía que el responsable de las máquinas y sus costos, incluido el piloto, era el Ministerio de Economía. Hacía la salvedad de que los vuelos sanitarios debían ser tramitados a través de la Dirección de Salud Pública del Ministerio de Asuntos Sociales.

Vuelo de bautismo e inauguración de los servicios de TAN

El 31 de agosto de 1960 a las 11 hs se convocó a una reunión en el Aeródromo de la Ciudad de Neuquén para realizar el Vuelo de Bautismo del Aero Commander recientemente adquirido. La ceremonia fue organizada por el Ministerio de Economía comandado por Clemente Ordóñez. La invitación cursada a los presentes señalaba que ese vuelo de bautismo era de la aeronave que se afectará a la línea TAN.

El historiador Enrique César Recchi, Miembro de la Junta de Estudios Históricos de Neuquén, señalaba que Transportes Aéreos Neuquén (TAN) inició sus operaciones el 1 de septiembre de 1960. Y lo hacía transportando pasajeros y correspondencia, con tres vuelos semanales al interior de la provincia.

El diario Río Negro mencionó la inauguración de TAN en un pequeño artículo el 19 de septiembre de 1960 en el que se señalaba: En ocasión de la inauguración de la línea de transportes TAN, el señor Vicegobernador en ejercicio del Poder Ejecutivo, recibió conceptuoso mensaje de diversas entidades, como así de representantes del comercio y de la industria, quienes expresaron sus beneplácitos por la importancia de la iniciativa que contribuye al progreso de la provincia. Sin embargo no hacía mención al día exacto de la inauguración de los servicios.

Masneuquen.com


Extraído de: TAN Transportes Aéreos Neuquén – 1960-2001 – Alas Neuquinas para la integración regional, de Diego A. Wohman