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La “independencia” de Villa La Angostura y el general Juan Perón

Historia
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Con la llegada de la nieve Villa la Angostura vuelve a ser el centro de atracción para miles de visitantes, pero pocos conocer algunas historias particulares de esta "Aldea de Montaña" que vivió un largo conflicto que determinó la intervención del Presidente de la Nación.

El pasado 15 de mayo se cumplió el 85° aniversario de la fundación de Villa la Angostura y, al igual que con las personas, se produjo un alto en el camino para resaltar, entre las penumbras del recuerdo y los documentos deteriorados, páginas curiosas que se escribieron en este rincón cordillerano del sur neuquino.  

Fue precisamente aquel domingo de mediados de mayo de 1932 se inauguró la estación radiotelegráfica en el paraje “Correntoso” hecho que, a partir de 1973, fue considerado como la fecha de fundación de Villa La Angostura. Inicialmente los pobladores propusieron en el acta fundacional el nombre de “Nuevo pueblo y futura Ciudad Industrial general Agustín P. Justo”, recordando los proyectos visionarios del norteamericano Bailey Willis por un lado, y por otro, al militar que visitara el paraje “Correntoso” en 1928 como Ministro de Guerra.

En aquel momento (1932) este militar ocupaba nada menos que el cargo de Presidente de la Nación; sin embargo, el primer mandatario desechó la posibilidad de que el nuevo pueblo llevara su nombre y se mantuvo “Correntoso”, hasta que en 1936 Exequiel Bustillo rebautizara la localidad con el nombre que se mantiene hasta nuestros días.

Fue el mismo Presidente quien le ordenó al general Manuel  Rodríguez que se realizara un minucioso relevamiento de todos los extranjeros –casi en su totalidad chilenos- que estaban ocupando ilegalmente tierras fiscales sobre la misma Cordillera de los Andes. La pasividad del estado argentino en las últimas tres décadas había posibilitado que aquellos extranjeros incitaran a parientes y amigos a ocupar tierras fiscales. Los informes oficiales coincidían en delatar una situación fuera de control, en lo que al Estado Nacional se refiere.

Fue así como partió una expedición del Ejercito Argentino desde Las Coloradas y con destino final el noroeste del Nahuel Huapi, paraje denominado inicialmente por el Perito Francisco Pascasio Moreno como “Correntoso”. El oficial al mando era el coronel Francisco Fasola Castaño, y su segundo un joven oficial de nombre Juan Domingo Perón.

Foto: La histórica lancha Huemul aparcando junto al muelle

Él mismo Perón escribiría sobre esta experiencia: ”…la belleza del paisaje nos quitaba el aliento, en la noche el aire se volvía fosforescente”. Luego de acampar un par de días a orillas del Río Correntoso y sobre la margen del Nahuel Huapi, la expedición regresó hasta las Coloradas con un minucioso informe de los habitantes relevados.

De su encuentro con las comunidades indígenas que habitaban esta zona cordillerana, surgió la iniciativa de redactar un diccionario bilingüe y que el mismo Perón titulara: “Toponimia patagónica de etimología araucana”.

Transcurrieron los años y este joven militar se transformó en una de las figuras más importantes de la política argentina del siglo XX y, simultáneamente, Villa la Angostura trataba de resolver sus primeros problemas de crecimiento. El conflicto del traslado del cementerio (hoy la céntrica Plaza San Martín) fue el detonante para el requerimiento de los vecinos sobre una independencia jurídica, y por lo tanto, la solicitud de la creación de una Comisión de Fomento.

El 27 de diciembre de 1945 el entonces gobernador de Neuquen coronel Bartolomé Pieri escuchó los reiterados reclamos de aquellos pobladores, y accedió a firmar la Resolución Nº 1.848 donde se decretaba como “Municipio de cuarta categoría” a Villa la Angostura, creándose entonces la primera Comisión de Fomento.

Sin embargo, lejos de solucionar los problemas de los vecinos, este hecho sería el detonante de un complicado conflicto.

Foto: La familia Marimón posando frente a su vivienda en la por entonces -casi aislada- "Aldea de Montaña" del sur neuquino.

Resultaba difícil la convivencia de esta pequeña localidad con estas instituciones de tal magnitud, cada una de ellas con sus leyes propias e intereses muchas veces contrapuestos. Por un lado Parques Nacionales, por el otro, el Territorio del Neuquen. Como una isla verde, inmersa en el corazón del gran Parque Nacional Nahuel Huapi la incipiente Comisión Fomento, presidida por Francisco Capraro, buscaba erráticamente su destino autárquico en medio de tantos intereses contrapuestos.

Lejos del diálogo, Parques Nacionales decidió iniciar judicialmente un reclamo contra el Territorio Nacional del Neuquen, que era al fin y al cabo, el corolario de una convivencia conflictiva con las Villas turísticas que Parques Nacionales creaba - y que quería mantener bajo su jurisdicción – y el contundente rechazo a la independencia que le otorgaba la categorización como Municipio de cuarta categoría.

Pasaron casi tres años y lejos se estaba de poder llegar a una mediación por ambas partes, cuando el voluminoso expediente llegó a consideración del Departamento de Asesoría Legal del gobierno central.

Fue entonces cuando el propio Presidente de la Nación Juan Domingo Perón se interesó por el conflicto y resolvió tomar una decisión.

El 20 de abril de 1948 firmó el Decreto Nacional Nº 11.287 el cual especificaba: “…apruébese la creación de la Comisión de Fomento de Villa la Angostura, resuelta por la gobernación de Neuquen el 27 de diciembre de 1945”.  

De esta manera, dieciséis años después, los caminos de aquel joven oficial del Ejercito y los pobladores del aislado paraje se volvieron a cruzar, abriéndose la vía para lograr la “independencia” y, por lo tanto, la consolidación de la primera Comisión de Fomento que soñaba con este futuro pujante, que hoy se erige a orillas del Nahuel Huapi.

 

Yayo de Mendieta

Villa la Angostura