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Fiscal pidió excusarse de intervenir en la causa por el ataque a mapuches

El lugar donde se produjo la agresión.
Judiciales
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El fiscal Adrián De Lillo solicitó al fiscal jefe inhibirse de seguir al frente del expediente. Argumentó que los cuestionamientos que recibe por parte del abogado de la querella a su trabajo le provocan "violencia moral". 

 

El fiscal Adrián De Lillo pidió inhibirse para seguir interviniendo en la causa del ataque a un grupo de integrantes de la comunidad mapuche Lof Paicil Antriao, que ocurrió la madrugada del 13 de junio del año pasado, por los cuestionamientos que recibió por parte de la querella a su desempeño en esa investigación preliminar.

De Lillo sostuvo que “las circunstancias indicadas” por la querella en su planteo “me provocan violencia moral en virtud del reiterado cuestionamiento a mi actuación circunstancia que amerita la presente solicitud”.

El pedido lo hizo días atrás al fiscal jefe de la IV Circunscripción Judicial, Fernando Rubio. En el pedido, De Lillo solicitó que designen a otro fiscal para que intervenga en esa causa.

“Entiendo necesario evitar cualquier tipo de sospecha de interés o parcialidad en mi acción por parte de las víctimas del suceso investigado, toda vez que es necesario que un funcionario del Ministerio Público Fiscal pueda dirigir su acción en trámites investigativos con plena libertad e independencia, condiciones indispensables para mantener la autoridad y prestigio de la vindicta pública...”, sostuvo De Lillo en su escrito al que tuvo acceso LA ANGOSTURA DIGITAL.

 

“Entiendo que así se ve sumamente afectada la recta administración de justicia deber de hacer insospechables todo proceder de un funcionario judicial como práctica de virtudes públicas y como servicio a favor de una justicia independiente ágil, eficaz, ética y moral”, enfatizó en el pedido.

El hecho que originó la causa

De Lillo recordó en la presentación que en esa causa formuló cargos a Pedro Eduardo Falcón y Víctor Ismael Ojeda a quienes les atribuyó que siendo aproximadamente las 00.30 del 13 de junio de 2018 “y junto con Antonio Fabián Morales, Bernardino Iván Paredes, Walter Rodrigo Reyes, Matías Roberto Salinas, Jorge Roberto Torres y Norberto Omar Dabas se constituyeron en la construcción precaria, que se encontraba asentada pocos metros de la tranquera de entrada del predio sito en la calle Traful 1147 de Villa La Angostura y más precisamente sobre la servidumbre de paso que conecta la calle Traful con la calle pública proyectada sobre loteo conocido como Fideicomiso Lago Correntoso”.

De Lillo señaló en la acusación que en dichas circunstancias de tiempo y lugar “irrumpieron intempestivamente y violentamente con sus rostros cubiertos en el asentamiento ocupado a ese momento por Damián Andrés Olivero, Arnaldo Andrés Fuentes Figueroa, Nelson Gustavo Cárdenas, Daniel Esteban Paredes Malpu y Giselle Estefanía Contreras a quién le propinaron golpes de puño y pies y mediante la utilización de palos de madera para llevarlos luego la fuerza hasta la calle Traful, fuera de la tranquera que divide la calle pública y la servidumbre de paso en la que se encontraban asentados”.

A raíz del ataque, dos integrantes de la comunidad mapuche sufrieron lesiones leves. Los agresores mediante golpes y la utilización de herramientas provocaron daños en la puerta de ingreso, paredes y estructura de la construcción precaria en que se encontraban resguardados los miembros de la comunidad.

La fiscalía calificó el ataque como constitutivo de los delitos de lesiones leves en situación de agresión en concurso real con el delito de daños.De Lillo recordó que las víctimas se constituyeron en querellantes en la causa. Y señaló que el abogado por la querella aportó material fílmico donde advierte que Guillermo Martínez, el cuidador del lote de Emnauel Ginóbili, conocía supuestamente a los autores del ataque a los mapuches.

El video

El fiscal cita el escrito del abogado por la querella que indica que en el video está registrada la declaración: “yo no sabía que iban a hacer este desastre” y se la atribuye a Martínez.

El querellante señaló en su escrito que dos agresores se ocultaron justamente en la vivienda habitada por Martínez.

El abogado querellante indicó que Martínez se fue de la vivienda que supuestamente habitaba y radicó una denuncia de usurpación que De Lillo investigó. Ese expediente fue elevado a juicio.

Sánchez cuestionó que De Lillo lleve como testigo a Martínez en la causa contra mapuches que serán juzgados por el delito de usurpación.

El abogado por la querella advierte que la denuncia de Martínez “no habría sido más que una coartada para que no se lo vincule como autor o partícipe en el delito” por el ataque del 13 de junio del año pasado. La misma situación ocurre con Walter Flores, que fue identificado por las víctimas de ese ataque como uno de los presuntos agresores. Y Sánchez cuestiona que De Lillo lo propone como testigo.

 

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