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Sat, Oct

Otorgaron la libertad condicional al "pollero" Neira

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Así lo dispuso el juez de Ejecución Penal federal, Alejandro Cabral en función de lo que prevé la ley. Valoró que el interno había logrado 14 meses de reducción de la pena a 4 años de prisión por estímulo educativo. El condenado agotará la condena el 23 de noviembre de 2022.

 

 

El juez de Ejecución Penal federal, Alejandro Cabral, resolvió admitir el pedido de la defensa de Daniel Edgardo Neira y redujo en otros 2 meses los plazos de la condena de 4 años, que se le había impuesto por los delitos de tráfico de estupefacientes en las modalidades de transporte y tenencia con fines de comercialización.

Cabral valoró que Neira aprobó el curso de formación profesional de “Seguridad e higiene en el Proceso de Secado” y que le correspondía acceder a 2 meses de reducción de pena, según el beneficio previsto en la ley 24.660 de ejecución de la pena privativa de la libertad.

El juez sostuvo además que el interno cumplió el requisito temporal para acceder a libertad condicional el 23 de mayo de 2020. Por eso, le otorgó la libertad condicional a Neira, a partir del 9 de julio pasado.

Neira estaba detenido desde diciembre de 2018 y agotará la condena el 23 de noviembre de 2022. Pero se le reconocieron 14 meses de reducción de la pena por estímulo educativo tal como lo prevé la normativa vigente, que valora la resocialización de las personas que cometen delitos.

Cabral le impuso pautas de conducta a Neira que deberá cumplir, como residir en el domicilio que fijó en San Martín de los Andes, debiendo comunicar al tribunal cualquier modificación que se produzca en el domicilio o línea telefónica de contacto.

Debe someterse a un tratamiento para tratar su adicción a las sustancias estupefacientes, en la medida que lo sugiera su psiquiatra, abstenerse de abusar de bebidas alcohólicas y abstenerse de consumir estupefacientes. Y, por supuesto, no cometer nuevos delitos.

Además, deberá cumplir todas las normas relativas al aislamiento social obligatorio en razón de la pandemia COVID-19 y someterse al contralor de la Dirección de Población Judicializada de Gobierno de la Provincia de Neuquén, en forma bimestral y bajo la modalidad que esa dependencia establezca, hasta la fecha de agotamiento de la pena impuesta. Si no cumple, le podrían revocar la libertad condicional y volver a prisión.

Qué dice el fallo

Cabral consignó en la sentencia, a la que accedió LA ANGOSTURA DIGITAL, que el defensor oficial federal Nicolás García había hecho el pedido de reducción de pena de 2 meses y la solicitud de acceso a la libertad condicional porque Neira cumplía los requisitos previstos en la ley.

El fiscal federal Miguel Palazzani dijo en la audiencia que no había ningún obstáculo para que Neira pudiera acceder a los beneficios solicitados. Pero observó que debía decretarse la inconstitucionalidad de la reforma operada en la ley 24.660.

Cabral sostuvo en el fallo que Neira en la audiencia había manifestado que estaba arrepentido de lo que hizo.

El juez resolvió declarar la insconstitucionalidad del inciso 10 del artículo 56 de la ley 24660 que prohíbe la libertad condicional a los condenados por el delito de tráfico de estupefacientes. Y citó jurisprudencia donde resolvió de la misma manera.

Cabral advirtió que ese inciso incluido en ese artículo de la ley “pone en evidencia la arbitrariedad y la falta de fundamentación de la reforma, donde a algunos se quitan derechos que la ley le concede a otros, por la sola circunstancia de haber cometido ciertos delitos, aunque los jueces hayan entendido que correspondía imponer el mínimo legal de la pena”, como es el caso de Neira.

“Se trata entonces, de una distinción irrazonable que no respeta el estándar de constitucionalidad, relativo a la igualdad”, afirmó el magistrado.

El valor de la resocialización

Recordó en el fallo que el principio que guía la ejecución de la pena “es el de resocialización, por lo cual el proceso de progresividad debe adecuarse a ese principio, sea cual fuere la gravedad del delito que dio lugar a la pena”.

“Es decir, todos los penados (por condenados) tienen igual derecho a la resocialización y al proceso de progresividad instrumentado a tal fin, el que comprende salidas transitorias, libertad condicional y libertad asistida”, sostuvo.

“El ser humano necesita un futuro cierto, para que el presente sea llevadero. Y en este aspecto la adversidad se acepta, si hay una meta que justifica el esfuerzo. Por tal razón, eliminar la progresividad, en definitiva, es eliminar la resocialización del interno dejándolo a su suerte”, manifestó Cabral.

“Ello, a lo único que puede llevar es que al momento de salir cometa nuevos delitos, y que tenga un gran resentimiento contra todo el sistema y la sociedad”, planteó.

Los hechos cometidos

El 17 de septiembre del año pasado, el juez de Cámara Marcelo Grosso, a cargo del Tribunal Oral Federal de Neuquén, admitió el acuerdo alcanzado en un juicio abreviado entre la fiscalía y la defensa de Neira, con el consentimiento del acusado, y lo condenó a 4 años de prisión como autor penalmente responsable de los delitos de tráfico de estupefacientes en las modalidades de transporte y tenencia con fines de comercialización y portación de arma de guerra de uso civil condicional sin la debida autorización legal. La pena impuesta es la mínima que prevé la ley de estupefacientes 23737.

Grosso aceptó el acuerdo que el Fiscal General Subrogante José Nebbia alcanzó con el defensor oficial Nicolás García, que asistió en el juicio abreviado a Neira.

Neira admitió su responsabilidad en los hechos que la fiscalía le atribuyó y que originaron que se formaran dos causas penales.

El primer hecho ocurrió el 9 de noviembre de 2017, cuando personal de la División de Drogas Peligrosas de la Policía Federal delegación Cipolletti lo interceptó en Piedra del Águila a bordo de una camioneta Dodge Ram, dominio colocado AA-721.

Neira transportaba en el interior de la camioneta 395 gramos de clorhidrato de cocaína, que fueron secuestrados. Y además hallaron en un allanamiento en su domicilio, ubicado en la avenida Arrayanes 450 de Villa La Angostura, 1.557 gramos de clorhidrato de cocaína y 149 gramos de cannabis sativa, distribuida en distintos envoltorios.

El procedimiento en su domicilio lo hizo personal policial por una orden del Juzgado Federal de Zapala.

El otro hecho que la fiscalía le atribuyó sucedió el 13 de diciembre de 2018, en un operativo de prevención de Gendarmería en la ruta nacional 40, a la altura del acceso a Villa La Angostura.

Allí, le secuestraron del interior de un Volkswagen Vento, dominio NHZ-614, que Neira conducía un total de 144 troqueles, la cual se encontraba en el interior de la billetera que llevaba consigo, como así también clorhidrato de cocaína y cannabis sativa, en un total de 11 y 1 gramos respectivamente distribuida en distintos envoltorios de nylon ubicados debajo de la butaca del automóvil.

También tenía en su poder -sin la debida autorización legal y documentación correspondiente- un revolver calibre 38, cargado con 5 municiones, que portaba en la cintura, junto con dos municiones y 19 municiones de igual calibre. Todo lo cual fue secuestrado por personal de Gendarmería.

Además se le imputó la tenencia de 13 gramos de cocaína y de dos cartuchos calibre 38 y 16 municiones de igual calibre secuestrados del interior de su domicilio, ubicado en la calle Cacique Antriao, del barrio Mudón, Casa 60, de Villa La Angostura por personal del Escuadrón 34 de Gendarmería Nacional en cumplimiento de una orden de allanamiento librada por el Juzgado Federal de Zapala.

 

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