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Wed, Jun

Antiguo poblador de isla Victoria fue desalojado y denuncia al intendente de Parques

La ciudad
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Aurelio Pargade, integrante de una familia ilustre dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, fue desalojado de la vivienda en donde residía en puerto Radal, en la isla Victoria. Acusó al actual intendente de la entidad, Damián Mujica, y aseguró que no fue notificado previamente.

La isla Victoria recibió a la familia Pargade en 1941. Aurelio (padre), Roberto, Antonio y Fernando vieron a partir de entonces, cómo sus vidas se desarrollaban siempre en contacto con el Nahuel Huapi y la isla; como personal de Parques Nacionales en el vivero, en el zoológico, en puerto Radal, en la Modesta Victoria o en otras embarcaciones.

Aurelio hijo nació en la casa del guardaparque de puerto Radal, justo en la vivienda aledaña donde residía hasta el 20 de diciembre pasado. Según dijo a este diario, ese día llegaron “un fiscal federal, una abogada, un guardaparque y Prefectura” a echarlo de la casa donde residía desde hacía 11 años.

“Me desalojaron de un día para otro. No me dieron oportunidad para nada, no hubo preaviso ni nada”, indicó Aurelio “Pililo” Pargade (66) a El Cordillerano. Reconoció estar enterado de que había un proceso de desalojo, pero que no fue notificado al respecto.

Aurelio no es empleado de Parques, sino que ingresó como voluntario. Llegó a vivir allí por un acuerdo que, según sus palabras, hizo uno de sus hermanos con el actual intendente del Parque Nahuel Huapi, Damián Mujica, quien por ese entonces “era jefe de área lacustre y de isla Victoria”.

Puerto Radal está en el frente opuesto a puerto Anchorena, que es donde está ubicado el muelle donde amarran los catamaranes que realizan la excursión a isla Victoria, y a 11 kilómetros al Norte de ese lugar. Allí está la casa del guardaparque vacía, y dos cabañas más precarias; “Pililo” habitaba la más pequeña de ellas.

Su trabajo era cuidar el lugar. En principio, cuando no estaba permitido desembarcar en ese puerto, su función era hacer cumplir esa regla. Luego, Parques habilitó una playa allí y el trabajo de Pargade pasó a ser otro: no permitir que se ingrese al interior de la isla. Allí estaba sólo, sin ayudantes, ni ningún trabajador de la entidad, salvo un período de cinco meses durante el verano del 2010, según relató.

“Nunca fui un intruso”, asegura: “me desalojaron por el apellido. Porque yo no fui alcahuete de él (de Mujica), porque él se maneja con todos alcahuetes. Incluso trajo un guardaparque desde Salta a la isla, sólo porque es alcahuete de él”, acusó el hombre.

“Es toda una historia tirada a la basura por este tipo”, “no quiero que esto quede así nomás, quiero limpiar el apellido de mi viejo”, agregó, al tiempo que comentó que no ha podido hablar con Mujica, y que por ahora reside en la casa de un hermano en Bariloche, donde tiene “todas las cosas amontonadas”.(El Cordillerano)