Dos detenidos de una banda delictiva que operaba en nuestra región

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Se logró secuestrar una importante cantidad de armas. Los líderes operaban desde la cárcel y un policía les aportaba datos. Operaban en Bahía Blanca, Neuquén, Bariloche, El Bolsón y localidades de Chubut.

La Dirección Departamental de Investigaciones de Bahía Blanca desbarató a una banda delictiva que operaba desde la cárcel en localidades de Buenos Aires, Neuquén, Río Negro y Chubut. 

Dos miembros de la banda, Julio Ernesto Carrillo de 49 años y Marcelo Alejandro Donadío, de 47 fueron detenidos y quedaron involucrados en una causa caratulada como asociación ilícita, robo calificado y tenencia ilegal de armas de guerra. 

Ambos forman parte de una importante agrupación delictiva cuyos líderes –padre e hijo- operan desde la cárcel con la colaboración de un efectivo policial que les aporta datos sobre los movimientos de la fuerza y les proporcionaba uniformes policiales y armas. 

La DDI de Bahía Blanca pudo dar con los sujetos a través de escuchas telefónicas directas, la investigación de los chat por Facebook desde dos unidades penitenciarias “donde se hallaban purgando condena alguno de los integrantes de esta banda” y a través del testimonio de la ex mujer de uno de ellos. 

Todos los miembros de la banda cuentan con graves antecedentes penales: dos de ellos se encuentran involucrados en el homicidio de un policía de Neuquén y otro integrante está acusado de asesinar al hijo de un ex comisario y a una mujer. 

Según señalan en la investigación, la sociedad ilícita operaba bajo la modalidad de robo con armas en domicilios particulares y en comercios de Bahía Blanca, Neuquén capital, Bariloche, El Bolsón y Lago Puelo, entre otras localidades del sur. 

Además, la banda se dedicaba a la venta de cocaína y marihuana, adquirida a través de una mujer que traía las drogas desde el conurbano bonaerense. 

Contaban con uniformes policiales, equipos de comunicación portátil con frecuencia policial, armas de fuego del tipo pistola calibre 9 mm, revólveres calibre 38, fusiles FAL y escopetas. 

Los elementos que robaban –dinero, armas, joyas, handys y ropa- eran enterrados en el patio de la casa de la madre de uno de los imputados. Otras joyas, oro y plata eran comercializados en dos locales comerciales de Bahía Blanca. 

Además, “algunas de estas arma eran facilitadas a los barrabravas del Club Libertad (La 12) para amedrentar a rivales de fútbol o en aprietes” según pudieron constatar los investigadores. 

En el marco del procedimiento secuestraron dos autos: un Chevrolet Aveo y un Toyota Avenis y también incautaron una ametralladora PAM, una pistola Mauser modelo C6, una pistola semiautomáticva Bersa Mini Thuner, una pistola semiautomática calibre 25 m.m., varios aparatos aparatos de telefonía celular , cargadores de diversas armas, municiones, chalecos refractarios y máscaras de Anónymus.(B2000)