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Wed, Apr

Salud y naturaleza, otra opción que ofrece Villa la Angostura

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En esta cuarta entrega del ciclo de notas de Salud y Naturaleza para La Angostura Digital, Juan Aubert presenta a la guía de Baños de Bosque Rocío Ferraro, quien habla sobre la experiencia de esta práctica terapéutica fomentada desde los organismos estatales en otros países.

 

Si vas a alguno de los más de 40 bosques de Japón certificados para Baños de Bosque, te recibe un médico forestal, te da un kit con unos aparatos pequeñitos como auriculares que miden tus índices cardiovasculares, tu actividad cerebral y tu nivel de cortisol antes, durante y después de la actividad.

Es el Shinrin Yoku, la práctica que crearon hace 40 años para mitigar el "karoshi" o muerte por estrés laboral severo que golpea a Japón... y al resto del mundo. Es la verdadera pandemia del Siglo XXI, por la incidencia de muertes por enfermedades que causa el estrés: ataques cerebrales, cáncer, depresión, ansiedad, infecciones, hipertensión, diabetes, obesidad.

Japón, y desde entonces cada país que adoptó los Baños de Bosque como política pública complementaria de la salud y el bienestar, ha ahorrado millones en presupuestos de Salud.

Porque los Baños de Bosque operan sobre el sistema nervioso, desactivando el del estrés y activando el del reposo y la relajación. Permiten una marcada reducción del nivel de cortisol, la hormona del estrés. Y en ciertos bosques de coníferas, por ejemplo, refuerzan el sistema inmune al disparar la reproducción de células y proteínas anticáncer cuando entran en nuestro torrente sanguíneo a través de la respiración. Las fitoncidas son monoterpenos, esencias naturales que emiten los árboles para defenderse de hongos y bacterias o para atraer organismos que les son de beneficio y despiertan nuestra salud.

Baños de Bosque para pacientes hospitalizados y en la escuela

Este sólido cuerpo científico se replica desde Oriente a Europa y a los Estados Unidos, donde los médicos están autorizados a realizar la ”prescripción verde" ("green prescription") para recetar Baños de Bosque a sus pacientes para optimizar su tratamiento. 

Se ha descubierto que los pacientes hospitalizados cuyas habitaciones dan a espacios verdes, tienen una respuesta muy superior a los antibióticos que aquellos pacientes cuyas habitaciones dan a espacios de cemento.

Las Forest School son comunes en muchos países, no en escuelas exclusivas sino de escolaridad general. Jugar con barro, con ramas, trepar a los árboles o ver de dónde viene un tomate ha probado ser un grandioso antídoto para la hiperactividad, para la apatía, para el alto nivel de frustración en los niños.

Podemos intuirlo, pero los estudios remarcan que los niños (y así todos nosotros) desarrollamos en la naturaleza habilidades positivas que tenemos dentro y no descubrimos sino en el entorno natural.

Más que una meditación en el bosque

Es preciso comprender que los Baños de Bosque no son clases de yoga, ni meditación bajo los árboles, ni paseos por el bosque. Son un paseo guiado, con estructura, y un complejo método detrás que se traduce en actividades sencillas pero cruciales para el proceso de conexión profunda con la naturaleza.

Es preciso entender que, aun las personas que viven en entornos agrestes no necesariamente están "conectadas" con la naturaleza. Que el trajín del día a día, el estrés de horarios, pandemia, lo económico, la inseguridad, los miedos, las exigencias, en definitiva, el estrés, no distingue paisajes.

Sí es posible que las personas que viven en un lugar lleno de árboles tengan menores tasas de mortalidad, pero no quiere decir que estén conectados por tener cerca arboledas, montañas o bellezas naturales.

El Baño de Bosque propicia un modo particular de conexión con la naturaleza que no lo da ninguna otra práctica o disciplina. Es una conexión profunda, por etapas y guiada para recuperar la unión ancestral del hombre con la naturaleza. Después de todo, como Humanidad vivimos un 99% en la naturaleza y sólo un 1% en las ciudades. De modo que en los Baños de Bosque se desempolva ese "hilo rojo" de bienestar y gozo donde el Hombre ve el verde y sabe que ahí tiene alimento, refugio y, sobre todo, sentido.

Los significados afloran, el bienestar se restaura, la mente y el corazón van más livianos. Muchos de los participantes de los Baños de Bosque dicen luego del paseo haber encontrado respuestas a cuestiones acuciantes sin haberlas buscado.

El Guía de Baños de Bosque no es un gurú, ni un maestro: sólo facilita que esa conexión ocurra. Lo que naturaleza suscita en cada persona es en verdad único.

He visto niños acostumbrados al comando inmediato del videogame sumergirse en los misterios del suelo, las ramas, los troncos de árboles o un camino de insectos.

He visto mujeres y hombres emocionarse sin poder articular palabra con sólo haber estado 10 minutos oyendo el paisaje sonoro del bosque.

La naturaleza nos tiene preparados regalos que no imaginamos. Y que realmente necesitamos como sociedad, en estos tiempos, en todos los tiempos. En todas las edades.

Ya no se trata de convencer. Se trata de dar a conocer una práctica única en su tipo que da resultados en todo el mundo y tiene profesionales preparados para que el recurso natural más preciado sea también uno de los mejores remedios naturales para la salud y el bienestar de los argentinos. 

A los Baños de Bosque los adoptan organizaciones y gobiernos. No es momento de quedarnos atrás.

Rocío Ferraro es Guía de Baños de Bosque por Forest Therapy Institute, Licenciada en Comunicación con 27 años de experiencia en medios nacionales escritos, digitales y televisivos de noticias. Docente universitaria, escritora y cantautora. Es de Buenos Aires y guía en Cariló y Gran Buenos Aires.

@shinrinyokuargentina

EL PODER SANADOR DE LA NATURALEZA

Columna de Juan Aubert, en exclusiva para La Angostura Digital. Hoy con Rocío Ferraro.

 

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