19
Tue, Nov

Una brigada especial trabaja en Villa La Angostura para prevenir el hantavirus

Foto: Gentileza Sinagir
Sociales
Tipografía

La Brigada de Riesgos Especiales de la Policía Federal está trabajando en Villa La Angostura en el control de la población de roedores

 

Hace un año, empezaba en la localidad chubutense de Epuyén el brote epidémico de hantavirus que afectó a la comarca andina. Con 11 muertos, de acuerdo con la cifra oficial, fue el mayor brote registrado en la Patagonia por la única cepa del virus que se transmite de persona a persona conocida hasta ahora. Desde la semana pasada, una brigada especial trabaja de manera preventiva en Villa La Angostura y alrededores, donde este año se detectó un aumento de la población de roedores.

Los ratones colilargos son el principal reservorio del virus hanta. Y la floración de la caña de colihue activó una alerta en esa localidad neuquina y el sudoeste provincial. El Centro de Ecología Aplicada del Neuquén (CEAN) informó en mayo pasado que en el monitoreo de los roedores en distintos puntos se había detectado un aumento de peso de los animales en la zona del Parque Nacional Nahuel Huapi.

Cuando la caña colihue florece, lo que puede ocurrir cada cinco o más de 60 años, las semillas que caen al suelo son alimento para los ratones silvestres. Con más alimentación, se reproducen y sobreviven más, según explicó Daniel Russo, subsecretario de Operaciones y Protección Civil del Sistema Nacional de Gestión Integral del Riesgo (Sinagir).

Durante el invierno, con las autoridades de Villa La Angostura, la provincia y organismos nacionales, se implementaron medidas para controlar el aumento de la población de roedores (ratada) en las áreas con manchones de cañas florecidas.

"Cuando estos animales ven que está disminuyendo la alimentación en la primavera, salen del bosque y se van acercando a las viviendas", agregó Russo. Con esa previsión, en invierno se construyeron defensas y zanjas, además de trampas con baldes. "Aparecieron ratadas y en cantidades importantes. Las medidas demostraron ser efectivas", dijo el funcionario.

La semana pasada empezó a trabajar la Brigada de Riesgos Especiales de la Policía Federal Argentina para disponer de manera segura de los animales que van apareciendo muertos. Hay que, por ejemplo, enterrarlos a suficiente profundidad para evitar que otros animales de la zona, como pumas o zorros, los encuentren cuando buscan alimento. "En todo los casos, se los trata como si fueran portadores de hantavirus para evitar cualquier riesgo de exposición", explicó Russo.

Esas tareas continuarán la próxima semana. Ya se trabajó en los alrededores de los lagos Villarino, Lago Espejo, Bahía Brava, Bahía Mansa y Correntoso "para controlar la preservación del lugar" con las autoridades de Neuquén y Parques Nacionales, según informó ayer el Sinagir.

El verano pasado, la Argentina fue noticia en el mundo por el brote epidémico de hantavirus causado por la cepa Andes Sur, de transmisión interhumana. En Epuyén, epicentro del brote, y las localidades cercanas, murieron 11 personas, de acuerdo con la Secretaría de Salud de la Nación, entre noviembre del año pasado y el 28 de marzo de este año, cuando desde el Ministerio de Salud de Chubut anunció que había finalizado el brote, con el cese de la cuarentena de 12 personas en El Maitén.

Desde el Sinagir, donde participa la Secretaría de Salud de la Nación, se recomienda a la población general tomar las siguientes medidas preventivas en las casas. "Los roedores pueden ingresar por orificios del tamaño de una moneda", recuerdan.

Fuente: La Naciòn.

 

Nuestros comentarios son un espacio de conversación y debate. Recibimos con gusto críticas constructivas, pero nos reservamos el derecho a eliminar comentarios o bloquear usuarios agresivos, ofensivos o abusivos.