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Sat, Dec

Cerro Bayo apuesta a la fabricación de nieve artificial para extender la temporada

Turismo
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Así lo destacaron en un informe que la empresa dueña del centro de esquí difundió. La fabricación de nieve artificial depende de la temperatura. Además, señalaron que siguen “con bastante público”.

 

El centro de esquí Cerro Bayo hizo remodelaciones para encarar esta temporada de invierno 2019 e incorporó los dos primeros cañones para fabricar nieve artificial.

Los dos cañones forman parte de la primera etapa del proyecto de nieve artificial, que la empresa dueña del centro de esquí tiene planificado para los próximos años.

Además, el gerente operativo de montaña Santiago Maza informó anoche sobre el movimiento de visitantes de estos días.

“La realidad es que seguimos con bastante público y tenemos muy buena ocupación. Estos días se mantuvo. Ahora veremos cómo sigue”, indicó Maza en declaraciones a LA ANGOSTURA DIGITAL.

Este fin de semana se prevé que se incremente el número de visitantes por el arribo de los turistas procedentes de la Ciudad de Buenos Aires y de la provincia de Buenos Aires, porque empiezan las vacaciones de invierno en esas jurisdicciones.

Respecto a las novedades que implementaron esta temporada, Maza informó los dos cañones que la empresa compró en esta primera etapa “ya están operativos y produciendo todos los días que las condiciones lo permiten”.

“Las futuras etapas completarán el plan estratégico de desarrollo del centro invernal que conectan varios puntos de la montaña que son la columna vertebral del servicio del centro de esquí”, explicó en un informe que difundieron desde Cerro Bayo.

Recordó en el informe que se instalaron 1.600 metros de cañería de diferentes diámetros, (ya dimensionados para una futura ampliación de la red de agua ya calculada) en el otoño pasado para proveer de agua a los cañones.

“En esta primera etapa está prevista la captación de agua a los 1530 metros, que al estar a cierta altura convierte la fuerza de la gravedad en la energía que provee la presión necesaria para la distribución del agua en todo el sistema”, señaló.

“Esto lo que hace es generar un ahorro energético en la producción ya que no requiere bombas eléctricas en esta etapa”, destacó Maza en el informe.

“El sistema tiene una sala de válvulas, un edificio que está bajo tierra para que no sea visible, donde se controla, el caudal, presión de la línea, temperatura del agua, y otros datos importantes para la producción de nieve todo vía remota, desde la estación de comando del sistema, como también fuera del centro invernal a través de la red de internet”, señaló.

Informó que la compra del sistema automatizado y de control incluye que puede ser utilizado de manera manual o automática, que puede ser operado desde una oficina dentro del centro invernal, como también desde otros puntos remotos”.

Ventajas de la automatización del sistema

“La automatización del sistema es completa, lo que significa que una vez parametrizada la temperatura de producción y que las condiciones de humedad y temperatura lleguen al mínimo exigido, los cañones encienden sin necesidad de la intervención de personas”, explicó.

“Cuando las condiciones no son aptas para la producción de nieve, el sistema detiene los cañones y los pone en espera hasta que vuelvan a darse la temperatura necesaria para operar nuevamente”, sostuvo en el informe.

“La ventaja más importante es poder activar los cañones al momento que las condiciones mínimas se den en el ambiente para producir nieve sin pérdida de tiempo valioso”, detalló.

“Los sistemas manuales obligan a ir equipo por equipo arrancando, y en caso de contar con más de 10 cañones, podría demorarse tiempo valioso para producir nieve”, comentó Maza en el informe.

“La nieve artificial tiene la característica que es mucho más densa que la nieve natural, lo que la hace más resistente a altas temperaturas, lluvias y el tránsito de esquiadores. Dura hasta 5 veces más que la nieve natural”, afirmó.

“En el futuro cercano está la necesidad de un reservorio de agua que permitiría aumentar la capacidad de producción”, aseguró.

“En términos económicos la nieve artificial cambió la industria de la nieve permitiendo extender las temporadas, y asegurar ciertas fechas de inicio y cierre, lo que hace más previsible a toda una economía del lugar (hoteleria, tiendas de indumentaria, gastronomia, transporte, etc)”, subrayó en el informe.

“Imaginar que la apertura de esquiadores, en la zona Principiantes de nuestra montaña podría estar asegurada para el tercer sábado de junio temporada tras temporada. Y no cerrar nunca antes del 25 de septiembre”, enfatizó.

“Cuando sabemos que en años de poca nieve se ha abierto los primeros días de julio, incluso hasta el día 12 de julio (año 2016) por falta de nieve, y cerrado el 1 de septiembre otros años. Esto impacta directamente en la economía del pueblo”, destacó Maza en el informe difundido.

 

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