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Sun, Sep

Nicolás Winegardner y el sueño de un Santuario de Aves en Villa la Angostura

Turismo
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Su proyecto mezcla un entorno paisajístico privilegiado a orillas del Nahuel Huapi con el aporte histórico que dejó en nuestra región el arquitecto Alejandro Bustillo.

 

Las costas del Lago Nahuel Huapi se nutrieron de la arquitectura única de Alejandro Bustillo, creador de un estilo que dejó una huella imborrable en la región, y que sin dudas, forjó de identidad al Parque Nacional más antiguo de la Argentina.

Una de sus construcciones es precisamente la casa de Nicolás Winegardner, un vecino de Villa La Angostura que se considera “privilegiado” y que sueña con “poder generar un impacto positivo en el planeta”. «El Santuario de Aves de la Patagonia es uno de los proyectos que tengo en el tintero», destaca Nicolás y agrega que se trata de un circuito para la observación de aves mediante pasarelas, que irá acompañado de esculturas a modo de museo a cielo abierto.

Cuenta Nicolás que su proyecto servirá «para promover el producto de observación de aves, un mercado muy grande que está creciendo en todas partes del mundo», pero que también atrae a otro público que «disfruta mucho del entorno, y Villa La Angostura tiene todos los ingredientes y recursos naturales para ese tipo de turismo, que es un turismo sustentable».

Los terrenos se encuentran en una zona conocida como Mallín Grande,  que tiempo atrás fue declarada “intangible” por el estado neuquino.  Sobre la propiedad, cuenta orgulloso Nicolás “todo empezó cuando mi padre que es amante de la pesca con mosca estaba queriendo comprar una propiedad en Chile, pero mi madre por ser argentina lo convenció de comprar acá en argentina, y fue la mejor decisión. En 1986 Villa La Angostura tenía menos de 1000 ciudadanos, y a lo largo de los años mi madre protegió la propiedad que son 214 hectáreas con una casa de Bustillo, una casa histórica que marcó la década del año 40; y ella por ser ambientalista la protegió siempre”.

Dice Nicolás que la casa fue construida en el año 1943, a través de un encargo al arquitecto Bustillo de parte de los propietarios de aquel entonces: Gainza Paz que era dueña del diario La Prensa, casada con el Conde Nicolás Disangrio. Luego falleció la señora Gainza Paz y el Conde heredó la propiedad y vende a la familia Pascotto  400 hectáreas, que luego compró Erik Groberman, un belga que fue uno de los primeros pobladores de acá, y después ahí mi madre convenció a mi padre de comprarla. Ella es argentina y le convenció de comprar acá”.

El arquitecto Bustillo dejó una huella imborrable en la región durante los años 40, cuando construyó entre otras cosas, nada menos que el Centro Cívico de Bariloche; el Hotel Llao Llao, la Capilla de la Asunción en Villa La Angostura y la Residencia El Mesidor, entre otras obras emblemáticas.  Todas con un estilo identitario que determinó para siempre a la zona

Santuario de Aves

“Es un proyecto que fue estudiado con todos los detalles desde la infraestructura de pasarelas en pilotes para no generar ningún impacto sobre el mallín”, cuenta Nicolás Winegardner, y agrega que  “cuando mi madre que es artista y ambientalista supo del proyecto me dijo que juntemos las dos cosas, el arte y la naturaleza, como un parque temático que puede poner a Villa La Angostura y a la Argentina en el mapa internacional del Turismo de Aves, integrando eco turismo y arte”.

“Las esculturas serían sobre el arte de la tierra, todos los materiales naturales como piedra o madera”, en ese sentido dice Nicolás que “la idea del proyecto es usar la ceniza como elemento simbólico para marcar ese evento catastrófico, que forma  parte de la historia nuestra de Villa La Angostura”.

Fuente: Neuquentur

 

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