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Villa la Angostura y su relación con la biosfera, vital para la vida y el turismo

Turismo
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Sus condiciones no están dadas por el azar, sino por una organización que permite que formas de vida más simples alternen con otras más complejas y de manera organizada. La biosfera mantiene por sí misma, condiciones adaptadas para la supervivencia y permanencia.

 

Me pregunto si cuando miramos un paisaje ¿Seremos conscientes no sólo de la profundidad de su belleza emocional, sino de lo que significan sus funciones y aportes para nuestra supervivencia?

Nos dejamos impresionar por lo romántico y escénico del panorama, sin tener conciencia de sus aportes al sistema de la biosfera.

Intentaré definir - sin ser un experto- la biosfera, su vital importancia para la vida y la relación con el turismo, como apuesta irrenunciable y central en las estrategias de desarrollo sostenible.

¿A qué le llamamos biósfera?

Es el espacio dentro del cual se desarrolla la vida, por lo tanto, es un sistema formado por el conjunto de seres vivos de la Tierra y sus interrelaciones. Ése espacio o capa está constituida por agua, tierra y una masa delgada de aire y los seres vivos - entre los que estamos incluidos- Su altitud es de aproximadamente 10 Km en la atmósfera y se prolonga hasta el fondo oceánico, claro que para el desarrollo de la vida, también se agregan otros componentes, como la energía solar, la circulación del calor y las nutrientes esenciales.

Podría decir entonces, que la biosfera, es el ecosistema global y a los diferentes tipos de ecosistemas agrupados los llamamos biomas, que son característicos de una zona biogeográfica, que se definen a partir de su vegetación y de las especies animales que predominan, es decir de su flora y su fauna. Entre los biomas existentes, se pueden mencionar la tundra, la taiga, los desiertos, las estepas, los biomas templados y los tropicales, entre otros.

La biosfera, es sin dudas uno de los más complejos y atrapantes fenómenos naturales que podemos presenciar. Sus condiciones no están dadas por el azar, sino por una organización que permite que formas de vida más simples alternen con otras más complejas y de manera organizada. La biosfera mantiene por sí misma, condiciones adaptadas para la supervivencia y permanencia.

A partir de un proyecto presentado por la APN para la creación de la Reserva de la Biosfera Andino Norpatagónica, la Unesco la declara formalmente como tal en 2007, comprendiendo a las provincias de Neuquén, Río Negro y Chubut, gestionada dentro del Programa (MAB) el Hombre y la Biosfera, proponiéndose reducir la pérdida de biodiversidad, mejorar la calidad de vida y elevar las condiciones sociales, económicas y culturales necesarias para un medio ambiente sostenible. Abarca cuatro parques nacionales, siete áreas protegidas provinciales y varios parques municipales. Su antecedente inmediato fue el corredor Ecológico Andino Norpatagónico formalizado en el 2005 por la APN, con el objetivo de vincular las reservas naturales y las comunidades de la región bajo criterios de manejo comunes y políticas de desarrollo sustentable.

El corredor ecológico, que comenzó a gestarse a fines de los 80, integra a 17 municipios de marcado perfil turístico, con una población estable superior a los 400.000 habitantes (incluida Villa La Angostura) y un flujo anual de visitantes cercano al 2 millones de personas.

La Reserva de Biósfera integra los parques nacionales Nahuel Huapi, Lanín, Lago Puelo y Los Alerces y las reservas rionegrinas Lago Escondido y Paisaje Protegido Río Limay con los crecientes poblados y ciudades cordilleranos. En territorio chubutense abarca las áreas protegidas de Cerro Currumahuida, Río Turbio, Cuartel Forestal Lago Epuyén, Reserva forestal Lago Cholila, Cerro Pirque, Baguilt, Huemul, Nacientes del Río Hielo, Lago Guacho y las Horquetas. Abarcan aproximadamente 4,5 millones de hectáreas.

"La reserva de Biosfera es una figura que nos va a permitir trabajar en forma más orgánica", sostuvo Anahí Pérez, la funcionaria de la Delegación Técnica Regional de la APN que coordinó la presentación ante la UNESCO. Esta nueva categorización regional no pretende crear una "súper-área" protegida sino vincular las que ya existen dentro del territorio definido con las poblaciones asentadas en ese mismo espacio. Entre sus metas figuran: hacer efectiva la conservación de la naturaleza, de las bellezas escénicas y de los recursos estratégicos, potenciar el desarrollo sustentable del turismo, propender al desarrollo sustentable de los sitios que soportan actividades productivas y mejorar los bienes y servicios de las comunidades locales. Además se espera, como beneficios indirectos, alcanzar una adecuada planificación y ordenamiento territorial, complementar circuitos y servicios turísticos y unificar los criterios de manejo en materia de pesca, caza deportiva, montañismo, canotaje y otras actividades. Otro capítulo importante será la complementación en la investigación científica sobre especies en peligro de extinción y la adopción de estrategias para la educación ambiental.

Es importante señalar, que en Argentina existen 15 Reservas de la Biosfera, incluyendo la Reserva Andino Norpatagónica y que se creó un organismo nacional interdisciplinario e interjurisdiccional que se denomina Comité Nacional, integrado por la Red Nacional de Reservas de la Biosfera, con base en el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación.

Dentro de este contexto, hay que considerar que el turismo es una apuesta ineludible y central en las estrategias de desarrollo sostenible y apostando por sistemas de producción y consumo responsables. El turismo debe ser un aliado en la conservación de la naturaleza. En estos espacios singulares que se caracterizan por contribuir a la conservación y protección de la biodiversidad y al mismo tiempo, que impulsan el desarrollo económico y humano.

El turismo, tiene que ser un elemento de desarrollo local. La actividad turística debe convertirse en un vector de empoderamiento de las comunidades locales y no en una industria estandarizada y exógena a la reserva - Algo que no parece pasar por la cabeza de los funcionarios de turno - corresponde asegurar en su proceso, la implantación de patrones de consumo y producción sostenibles, a lo largo de toda la cadena de servicios y actividades. Para que ello sea posible, es necesario planificar ordenadamente al turismo en consonancia con sus valores y fragilidad de los recursos.

¿Entonces, podemos ahora -los humanos- dimensionar la Importancia de NO CONTAMINAR?

Cuando estamos produciendo quemas, tirando plásticos, envases, vidrios y cualesquiera otros elementos, por los lugares que transitamos o en otros, los gases de las fábricas, residuos urbanos; cambiar cursos de agua, destruir humedales, talar árboles, desmontar irracionalmente y podríamos seguir enumerando muchísimos otros casos, estamos hablando de la huella ecológica o de carbono, que el hombre está dejando en esta capa llamada biosfera, cuya contaminación no sólo amenaza nuestra propia vida, sino de todas las especies del planeta. Se dan cuenta porque cualquier acción contranatural realizada por una única especie “el Hombre”, altera todos los sistemas integrados en la biosfera y nuestra propia vida.

Afirmar que amamos a la naturaleza y al mismo tiempo ejercer crueldad sobre ella, es una contradicción en si misma imperdonable.

Juan Aubert

Anfitrión Turístico, con interpretación ambiental

www.anfitriones.com.ar

Fotos: @colodezurko @ffedeguzmann

 

 

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