Mitos y leyendas La leyenda del Lago Lolog Hace muchísimo tiempo, donde hoy se halla el lago Lolog, había un lago pequeño rodeado por menucos y pantanos. Lo llamaban: "Paila-Có" (agua tranquila), por la serenidad que siempre reinaba en él. Cerca vivía una familia mapuche. Tenían una hermosa hija que acostumbraba peinarse en la orilla del laguito cada día.
(17/12/09)
Sucedió que una fresca mañana de otoño, escuchó una voz que desde el lago la llamaba. – “Soy joven y estoy solo en mis dominios. Si vienes conmigo serás una reina rica y feliz”.
La niña, hechizada, decidió seguir al joven de relucientes vestiduras y voz cautivante, sin escuchar los gritos y ruegos de sus padres que la llamaban para que no los abandonara.
Había pasado un año, cuando un día apareció la niña en la ruca de sus queridos padres, ataviada con ricos vestidos y joyas de oro y plata. –“¡No estéis tristes!” les dijo, “yo soy feliz y cada año vendré a verlos, pues lo único que me falta es el cariño de ustedes. Ahora tengo que irme”...
El padre, desesperado, agarró fuertemente a su hija para impedir su partida diciéndole: -“¡No te dejaré ir sin nosotros! Eres nuestra hija”... De repente se escuchó un fuerte temblor y un viento huracanado se llevó a la muchacha. Al mismo tiempo la ruca se fue hundiendo en el menuco junto a los angustiados padres, y el lago se fue agrandando hasta llegar a lo que es hoy el lago Lolog.
Allí, en el fondo, están hoy viviendo felices con su hija de larga cabellera y el joven rey.
Cuentan los pobladores más antiguos, que en algunos días muy calmos se puede observar a través de las profundas aguas transparentes, la vieja ruca y sus felices moradores, y que si alguna vez, añorando su perdida tierra verde, suben a la superficie para recordar, el lago se estremece y se desencadenan tormentas que sacuden las tranquilas aguas del lago y nadie se atreve a acercarse a él, y menos a navegar sus aguas. (Portalpatagónico.com)
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