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Fri, Oct

“No pueden prohibirnos ejercer nuestros derecho a trabajar, circular...”

Carta de lectores
Tipografía

La vecina Elsa Barbagela se pregunta  "¿Por qué ante 2, 3 o 10 casos confirmados, 20.000 debemos encerrarnos?, ¿Por qué debemos andar como delincuentes?, ¿Es delito ir a trabajar a otra localidad, o simplemente ir a ver a la gente que amamos, luego de 7 meses de reclusión?".

 

Sr. Director:

Tengo dos perros que disfrutan de pasar tiempo en el jardín. A veces pasan personas hablando fuerte por la calle, entonces uno ladra como loco y el otro corre hacia la puerta de la casa buscando entrar. No me molestan sus actitudes, uno hace de alarma y el otro viene a mi compañía, les enseño a que vengan y vayan según diferentes órdenes, muy simples, para que las registren, como “vení” y “salga”. Ellos obedecen, o reaccionan en forma instintiva… Yo los amo y los cuido, ellos se portan bien. Y pasan su vida entre el jardín y el interior de la casa

Del mismo modo nos tratan nuestros gobernantes, aunque me quedan duda sobre la parte del amor que nos profesan. Nos adiestran como a perros, nos enseñaron que ante la palabra VIRUS debemos correr a la cucha y quedarnos ahí hasta que nos autoricen a salir. Si ladramos sin morder esta permitido y si corremos tras el amo mejor.

El Sr Intendente dice que nos encerremos por 96hs porque quiere cuidarnos…. Pero se olvida que no somos perros, tampoco somos sus hijos, somos personas adultas, libres, responsables que sabemos cuidarnos solos y que vivimos en un país democrático.

Creo que hemos sido demasiado falderos y obedientes, por eso “se aprovechan de nuestra nobleza”. Al principio fue razonable quedarnos 15 días ante un virus extraño que venia del otro lado del mundo y contra el cual no teníamos defensas, luego fueron otros 15 y otros más, bueno, era para adecuar los sistemas de salud, “prepararnos” para cuando llegara el virus a nuestras casas Bien, acá está, ya llegó, pasaron 7 meses y los sistemas de salud están recontra preparados para asistir a los enfermos y a su grupo cercano, lo que me parece espectacular….

Las preguntas son ¿Por qué ante 2, 3 o 10 casos confirmados, 20.000 debemos encerrarnos?

¿Por qué debemos andar como delincuentes?

¿Es delito ir a trabajar a otra localidad, o simplemente ir a ver a la gente que amamos, luego de 7 meses de reclusión?

Delito es, malversar los fondos públicos, robar, no cumplir la función por la que se cobra, amedrentar al que se expresa con libertad en Democracia.

No somos perros, somos humanos pensantes. No voy a correr ante la palabra virus, soy responsable, me cuido, uso barbijo, alcohol en gel, respeto los horarios, el distanciamiento social, no abrazo a mis amigos ni les cebo mate. Hace 7 meses que no veo a mis hijos ni a mis hermanas ni a mis sobrinos, jamás en la vida me hubiera imaginado que eso iba a suceder porque un gobierno que se dice democrático me privara de mis derechos más elementales.

Y si, de todos modos me toca enfermarme, cosa que algún día nos sucederá a muchos de nosotros espero que sea leve y pasarlo en casa. Y por desgracia se me complica sé que el mejor sistema de la salud de la Argentina me cuidará, porque está preparado.

Comprendo que hay una pandemia y que existen grupos en riesgo entre los que se incluyen personas que amo. Cuidémoslas, brindémosles todo lo que necesitan, el Estado se preparó 7 meses para eso.

Pero no pueden prohibirnos ejercer nuestros derecho a trabajar, circular, visitar a la familia, a cuidar nuestra salud como nosotros decidamos, ya sea haciendo ejercicio, tomando sol, trabajando, riendo en familia…. ¿¿¿De qué modo vamos a generar defensas???

Como ciudadanos debemos tener al menos la libertad de elegir y expresar nuestro desacuerdo sin que se nos amenace.

Espero que se revea esta medida. Disculpen si escribo demasiado sencillo pero soy maestra de primaria y aprendí que la sencillez es fácil de entender cuando uno quiere ser entendido por muchos. Y como maestra les voy a recordar un bello capítulo del libro El Principito, si no lo leyeron se los recomiendo. Hay un capítulo dedicado a la conversación entre el Principito y el Rey, donde hablan de la autoridad ¿Cómo hace? -Pregunta el niño- para que le obedezcan. -Es muy simple -responde el monarca- SIEMPRE DOY ORDENES QUE SE PUEDAN CUMPLIR, No puedo pedirle a un general que vuele de flor en flor como una mariposa porque sería desobedecido….”

Así estamos… nos están pidiendo demasiado.

No pueden tratarnos como delincuentes por salir a la calle, ni decirnos donde podemos comprar y donde no, ni prohibirnos ver a quienes queremos o necesitamos ver.

Si pueden pedirnos ser responsables, usar barbijo, alcohol en gel, cumplir el distanciamiento social.

No pueden chumbarnos los unos contra los otros para que acusemos a quien viene de afuera a quien sale a quien cumple o no las normas, hay gente que cobra por hacer ese trabajo.

Pueden informarnos sobre cómo actuar, cómo mejorar nuestras defensas, contarnos que si los síntomas son leves podemos pasar la enfermedad en casa, que los que necesitan respirador son los menos hablarnos de eso que se llama “inmunidad del rebaño” que se tiene muy en cuenta en países desarrollados donde la gente es libre y responsable.

Pueden contarnos qué tienen planeado hacer cuando haya más casos, porque los habrá, en vez de asustarnos y buscar que nos acusemos entre nosotros. Parece que enfermarse también es delito.

Pueden sancionar a quienes obran por irresponsabilidad.

Hoy un funcionario me dijo “ahora, ¿Quién le pone el cascabel al gato?”, claro alguien se siente demasiado responsable y no se anima a poner las cartas sobre la mesa. Eso sucede por ser demasiado paternalistas, no debe ser toda la responsabilidad del Estado. Cuanto más quieran resolverlo todo solos, más responsabilidades se cargan… compártanlas, somos adultos. Yo sé que algo planearon en 7 meses ¿no?

 

Elsa González Barbagelata

DNI 14.947.770

Villa la Angostura

 

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