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Tue, May

Pablo González y su reflexión sobre “el infame desgobierno”

Carta de lectores
Tipografía

El escribano y abogado local escribe ante las complicadas situaciones que se han vivido en los últimos días, tanto en Villa la Angostura, como en el resto de la provincia. 

 

Sr. Director:

Me mueve escribir estas líneas el poder expresar lo que siento ante esta situación de vacío institucional y caos generalizado, tanto dentro de la provincia del Neuquén como en el resto de la República.-

Comienzo entonces con una cita de Ayn Rand, Filósofa y Escritora estadounidense de origen ruso, que refleja con crudeza lo que sucede en nuestro país desde hace muchos años y se muestra con absoluta actualidad:“Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos, sino, por el contrario son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un auto sacrificio, entonces podrá, afirmar sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada.

”Claramente lo vertido en las citadas palabras me exime de todo comentario. En estos días la Provincia de Neuquén se encuentra virtualmente paralizada en su dinámica y actividad económica a consecuencia de los cortes de rutas que llevan adelante grupos que invocan la representación del personal de salud, los que incurren claramente en varios delitos penales y violan la libertad de circulación que tenemos todos los ciudadanos consagrada en Nuestra Constitución Nacional (art. 14).

Resultaría esperable que, en forma inmediata a producirse el corte, algún Fiscal Federal hubiese investigado la comisión del delito y se hubiesen puesto en ejecución los procedimientos legales tendientes a despejar las rutas con el auxilio de la fuerza pública, iniciando las causas penales contra las personas o agrupaciones involucradas. Esto aclaro, para los trasnochados que ven en cualquier acto de coerción del Estado el fantasma del “autoritarismo”, se encuadra dentro del marco legal y vigente. El vacío de Poder que parte del ejecutivo provincial se muestra junto al silencio del arco político opositor que también mira para el costado silbando bajito.-

La explicación es que resulta “políticamente inconveniente” ponerse “de punta” al gremio de la salud Pública ya que son los que están y han estado en la primera línea de la batalla contra la Pandemia del Covid 19.-

Los ciudadanos “de a pie” sabemos perfectamente que los que están cortando las rutas no son los médicos, enfermeras y personal de maestranza que trabajan abnegadamente en los Hospitales y Centros de Salud de toda la provincia. Ellos saben que tienen nuestro reconocimiento y la más alta valoración.-

Los que están en los cortes son aquellos grupos que poco les interesa el prójimo y anteponen cuestiones gremiales e ideológicas al bien común.-

Esta situación descripta se muestra en paralelo con las últimas medidas impuestas, o bien que pretende imponer el Presidente de la Nación, las que denotan un grado de improvisación supino, junto con la actitud bravucona, propia de aquel que ya no tiene autoridad moral ni funcional y que vuelve a avasallar los derechos individuales escudándose en el argumento de ser él quien nos debe cuidar del contagio del Covid 19, ya que nosotros nos hemos “relajado”.-

Esto en el marco de la total inoperancia para manejar la compra de vacunas, la política sanitaria y las consecuencias económicas y sociales de la Pandemia.-

Lo lamentable y triste es que desde el arco opositor, salvo algunas voces aisladas”, ningún Partido Político levanta la voz y acciona para impedir este desmadre.-

Si hay algo que ha puesto en evidencia una vez más y de forma descarnada esta Pandemia que TODOS atravesamos, es que los ciudadanos estamos librados a nuestra suerte, indefensos ante este tipo de hechos extorsivos.-

Ningún reclamo, por más legítimo que éste sea, se puede llevar adelante violentando la ley y los derechos de los demás.-

No es tolerable que el Estado mire para otro lado en vez de accionar ante la comisión de este tipo de actos que constituyen claramente un delito y al mismo tiempo un perjuicio para la sociedad toda.-

Esto nos ubica en un escenario ANÁRQUICO en donde el cumplimiento de las normas se convierte una entelequia (irrealidad, fantasía, quimera) y lo que resulta aún peor, los mecanismos de corte y piquetes se naturalizan como algo casi folklórico.-

Me niego a afirmar, como dice la cita más arriba transcripta, que mi sociedad o mi país estén condenados.-


Pablo E. GONZÁLEZ

D.N.I. 14.610.276

Villa la Angostura

 

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