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Sun, Sep

Toma ISSN en Villa la Angostura: "La ocupación de tierras es el único modo de acceder a la tierra"

Carta de lectores
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Guillermo Solís escribe ante la crítica situación que se vive en Vila la Angostura ante la toma de tierras del ISSN por parte de unas 80 familias. 

 

Sr. Director:

Con la represión hacia los vecinos pongo en debate el choque entre el derecho a una vivienda y a una vida digna, enfrentado a la siempre enaltecida idea liberal del sacrosanto derecho a la propiedad privada.

En una entrevista el ex juez en lo contencioso administrativo de La Plata, Luis Arias, en una entrevista se metió de lleno en el debate nacional generado por las ocupaciones de tierras registradas en varios lugares del país. Y, como siempre, lo hizo rompiendo algunos moldes establecidos por esta sociedad mediocre, y profundamente discriminadora de los que nada tienen.

De primera generó el título: “No toda toma de tierra constituye un delito. Y estos no lo son….”

“Lo que veo –prosigue- es que hay un sesgo para considerar el tema, incluso en nuestros propios representantes políticos, hasta nuestro propio presidente lo tiene, seguramente influido por ser abogado penalista y no civil. Creo que hay una visión errada del derecho porque solo la usurpación, que está prevista en el artículo 181 del Código Penal, puede considerárselo así, siempre y cuando exista algún tipo de violencia, cosa que en la mayoría de las tomas no existe. La mayoría de las tomas de tierra no son delito”.

Y agrega: “Existe una tendencia social y mediática a criminalizar todo, todas las tomas son consideradas como una usurpación. O sea, si yo entro en tu casa, rompo la puerta y me meto, eso sí es un delito, una usurpación. Lo que hay que entender es que sólo hay delito cuando una toma de tierra es violenta y hay desposesión, si es una tierra que no está cercada, si no hay signos evidentes de que hay un acto posesorio y se toma a plena luz del día, pacíficamente, no es delito, es tomar posesión. Tiene consecuencias civiles y jurídicas. Esto no quiere decir que el propietario no tenga derecho a reclamar, sí lo tiene, pero en el ámbito civil, no en el penal. Hay una cláusula en el Código Procesal Penal que le permite a los jueces penales hacer desalojos, cosa que no debería ocurrir: los jueces penales están para condenar delitos, no para hacer desalojos, pero todo va por la vía penal para ir más rápido”-

LOS RICOS TAMBIÉN LO HACEN

La ocupación de tierras no es solo privativa de los sectores sociales más vulnerados, “acá hay jueces y fiscales que han tomado un terrenito lindero, han tomado posesión y haciendo una usucapión se apoderaron de ellos con el tiempo. Eso lo hace frecuentemente la clase media, la clase alta. Y ni quiero pensar en la ocupación del dominio público, como mesas en la veredas u otras acciones de tantos comerciantes, que nos resultan naturales y nada decimos”, asegura Arias.

“Es una cuestión legal, que puede gustar o no gustar, -reflexiona- pero lo que no puede ocurrir es que eso solo sea selectivo para cuando lo hace la clase empobrecida.

Vamos a suponer: encontrás un terreno, que no está alambrado, no hay nadie viviendo allí y una persona va, a plena luz del día, de forma pacífica y te instalas allí con una carpa o cuatro chapas. Y luego de un tiempo lo alambras, le pones una puerta y un candado, y cuando viene el dueño no te puede sacar si no es con una acción judicial porque así lo dice la ley”.

El ex magistrado contextualiza la cuestión desde una mirada histórica: “Eso tuvo en su momento un sentido. La Argentina tenía una enorme extensión territorial y había que poblar ese espacio. Había una necesidad de que la gente ocupe esas tierras. Ahora, claro, la mayoría de los terratenientes del país, las grandes fortunas, han acumulado sus miles de hectáreas de riqueza actuando de esa manera, que la ley les fue permitiendo, y lo siguen haciendo contra los pueblos originarios, porque esas comunidades no tenían en sus culturas esa idea de la propiedad de la tierra. La tierra es sagrada para todos entendían ellos, y entonces eso no era objetivo de apropiación, era como apropiarte de Dios. Entonces si nos remontamos hacia atrás en la historia, podemos afirmar que las grandes tomas de tierra en este país las realizaron las familias ricas, y no la gente necesitada de una vivienda. Ahora, esto último sí nos parece que está mal”.

APOROFOBIA

Arias no escatima títere a la hora de pegar hacia arriba: “Puede ser que en el conurbano bonaerense haya habido ocupaciones de tierras de gente pobre, pero las grandes ocupaciones en este país las hicieron otros. Y esto aún ocurre: sigue habiendo gente con dinero que ingresa a un sector de tierra, la amplia, la alambra y se la queda, como ocurre en el sur con las denuncias contra Beneton o Lewis, que hasta cerraron lagos”.

Agrega Arias “Toda esta cuestión está impregnada de una enorme hipocresía. Porque cuando un terrateniente ocupa las banquinas de una ruta y planta soja nadie dice nada, pero todos saltan cuando una persona humilde va y pone una casilla para vivir con su familia. Existe en todo esto un enorme prejuicio social contra los que menos tienen, a quienes enseguida califican de delincuentes!!!!!”, enfatiza. Y remata: “Lo que hay es una gran aporofobia, odio a los pobres, lo que molesta es la casilla de chapa, es la pobreza, no la ocupación de la tierra. La gente no quiere tener pobres cerca de su casa: esto es un problema social, no jurídico. El odio, el fascismo social, hace que asocien a los pobres con la inseguridad.

Guillermo Solis escribe ante la críticfa situación que se vive en Villa la  que tienen, el derecho a la vivienda es una condición necesaria para que se conciban otros derechos, como el derecho a la salud, y a una vida digna”.

Y esto lo dice un juez que es la máxima autoridad de un tribunal de justicia, cuya principal función es precisamente ésta, la de administrar justicia, cuando todos los vecinos ingresamos al predio, fue en plena luz del dia, sin romper ningún cerco ya que el lugar estaba sin cercar y como es de público conocimiento el lugar fue usado como un basurero con residuos hasta medicinales. Lo que en un inicio fue un acampe pacifico para visibilizar la situación habitacional, hoy es una “POSECION” no una usurpación como afirman, ya que como el juez lo determina en esa entrevista, no hubo delito en lo penal. Y esto debería tomarse con un proceso civil, entonces, no es válido ningún tipo de desalojo, no es válido la agresión hacia mujeres y niños como lo fue esta mañana. Con un vecino herido con la posibilidad de perder un ojo. ¿Quién se hace responsable de tan negligente accionar? Quien le devuelve a este vecino su completa visión?

Quizás la desinformación vuelve a las personas “cultas” un poco ignorantes al tratar a todos los que permanecen en el acampe como delincuentes cuando yo mismo he visto a gente trabajadora.

El modus operandi del gobierno siempre fue el mismo, atosigar, amedrentar, hostigar, usar la violencia como principal forma de cumplimentar procedimientos que son básicamente abuso de poder y en contra de los derechos humanos. 

Desde mi postura les doy mi más sincero apoyo y les deseo fortaleza.

Guillermo D. Solis

DNI 28.953.038

Villa la Angostura

 

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