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Sun, Jan

Aseguran que es inminente el regreso del “dólar turista” para las compras en el exterior

Las largas colas para cruzar a hacer compras a Osorno, ya dejaron de ser una costumbre para los argentinos.
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El gobierno analiza un recargo de entre el 20 y el 35 % para las compras realizadas con tarjetas en el extranjero y pasajes de avión. También afectará servicios como Netflix o las compras puerta a puerta.

 

Regresa el controvertido "dólar turista". Eso es lo que está bajo estudio por estas horas en el Gabinete de Alberto Fernández, como parte del paquete de medidas tendientes a cuidar reservas y seguir limitando el acceso a dólares, por parte de empresas y particulares y, de paso, mejorar la recaudación fiscal.

Si bien los funcionarios del nuevo Gobierno anticiparon que no iba a haber cambios en el cepo que heredaron de la administración de Mauricio Macri, la necesidad de cuidar al máximo las reservas del Banco Central está impulsando a las autoridades a revivir la misma medida a la que ya había echado mano Cristina Kirchner, durante su última gestión.

Según fuentes consultadas a iProfesional, en la administración de Fernández no hay dudas de que deberá avanzarse con la imposición de impuestos al turismo emisivo, como una forma de encarecerlo y, además, incrementar la recaudación.

"Se están discutiendo los detalles para implementar el recargo", confirmó una de las fuentes que tiene contacto directo con el equipo de funcionarios que está trabajando en la medida.

Cuando se le preguntó sobre el nivel de alícuota que está bajo estudio, afirmó que "lo que se está debatiendo por estas horas es un nivel que se ubicaría por encima del 20 %".

La medida se espera que afecta a la compra de tickets aéreos con destino al exterior y a los paquetes turísticos (incluyendo hoteles y excursiones).

También, y este es el ítem más importante, a las compras con tarjeta en moneda extranjera, que representan el 60% de las erogaciones de divisas que salen bajo la categoría "gastos por turismo".
La penalidad al "tarjeteo" no sólo será para quien utilice los plásticos en algún lugar fuera del país. También alcanzaría a quienes los usan para pagar servicios como Netflix o Spotify, así como también suscripciones a medios del exterior. Y, desde ya, a aquellos que utilizan plataformas de ecommerce, como Amazon o Alibaba, para hacerse traer productos del exterior a través del correo o empresas courier.

De modo que el surgimiento de este recargo también le pegaría de lleno al "puerta a puerta" que, desde que fue relanzado por Macri en abril de 2019 y hasta noviembre, movió la friolera de 2,6 millones de paquetes, con más de 600.000 usuarios registrados. 

"Dólar turista"

El tema en discusión ahora es el porcentaje que se aplicaría en concepto de percepción. Como se mencionó, en un contexto de elevada inflación, un nivel del 20% podría quedar corto rápidamente.

Las proyecciones son variadas pero hay cierto consenso sobre la posibilidad de que el tipo de cambio se vaya atrasando. Rodolfo Santángelo, socio de Carlos Melconian, acaba es de los que prevé este escenario.
"El tipo de cambio va a ir para abajo. En seis meses, o en doce meses, van a ver que la inflación le ganó al tipo de cambio oficial", advirtió.
De modo que los funcionarios hablan de un recargo mayor que, vale aclarar, tampoco podría superar el 35%, dado que por encima de ese techo la medida puede ser interpretada por la Corte Suprema como "confiscatoria", lo que podría alentar reclamos judiciales.

Haciendo un ejercicio rápido, al tipo de cambio oficial actual ($63), un potencial recargo del 35% elevaría un nuevo "dólar turista" a un nivel cercano a los $85.

De concretarse sería, sin dudas, un golpe importante para el servicio "puerta a puerta", una modalidad que incluso venía siendo alentada desde la Aerolíneas Argentinas de Macri. 

También significará un impacto negativo para el turismo emisivo. De hecho, desde el sector, los empresarios se venían atajando y argumentando que no iba a ser necesario avanzar con una medida de esta índole porque el tipo de cambio de por sí ya era muy elevado.

Sin embargo, esto puede ser tema de debate. De hecho, en el sector ya se venía percibiendo un pequeño repunte de los viajes al exterior, especialmente luego del cepo y las PASO.  
En noviembre, por ejemplo, cuando ya había pasado el ruido político que dejaron las elecciones, desde Almundo advertían un incremento de la demanda de viajes a destinos como el Caribe y Brasil, de cara al verano 2020.

"Hay una marcada tendencia a reservar las vacaciones 2020 antes de las fiestas, abonando por anticipado en pesos", agregaban.

Desde el metabuscador TurismoCity también venían notando un incremento, algo que, según sus responsables, obedecería a una estrategia de cobertura por parte de los consumidores. 

"Gran parte de este movimiento está explicado por gente que está tratando de asegurarse las vacaciones 2020, fijando ya el precio del dólar y con la ventaja de que todavía hay vigentes algunas promociones y planes de cuotas sin interés", ampliaron desde la empresa, para luego agregar que estaban viendo "que a través del sitio hay gente que está contratando viajes para volar en julio".

Un "rojo" que preocupa al Gobierno

¿Funcionaron en su momento las medidas que aplicó el Gobierno de Cristina Kirchner para frenar la sangría de dólares que dejaba el turismo emisivo?

Al analizar las estadísticas se puede ver que en 2014, luego de la aplicación del recargo y en combinación con la devaluación que convalidó Kicillof, el rojo de la balanza pasó de casi u$s8.700 millones a unos u$s5.400 millones, una caída del déficit del 38%.

Ahora bien, dicho recargo por sí solo no tuvo demasiado efecto luego, a medida que se agravó el atraso cambiario, provocando que el déficit turístico se disparara los dos años siguientes, superando largamente los u$s8.000 millones. 

Este año hay una realidad: el rojo por gastos con tarjeta en moneda extranjera y viajes al exterior se fue achicando considerablemente tras el salto del billete verde, la profundización de la crisis económica y los ruidos que llegaron de la mano de la incertidumbre política.

En concreto, entre enero y octubre se fueron unos u$s 6.503 millones. Como contrapartida, ingresaron u$s 1.761 millones en concepto de turismo receptivo. Así las cosas, el saldo fue negativo en u$s 4.740 millones.(iProfesional)

 

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