La empresaria compartió imágenes de sus vacaciones familiares en Villa La Angostura, mostrando atuendos de alta moda y actividades de esquí junto a sus hijos en Cerro Bayo
Wanda Nara eligió Villa la Angostura para disfrutar de unas vacaciones de invierno en familia, combinando descanso, lujo, paisajes imponentes y experiencias inolvidables en la nieve. Acompañada por sus cinco hijos —Valentino, Constantino, Benedicto, Francesca e Isabella—, la empresaria y conductora compartió con sus seguidores cada momento de su estadía en Villa La Angostura, más precisamente en el exclusivo centro de esquí Cerro Bayo.
El viaje comenzó en Buenos Aires con un vuelo en jet privado, que ya anticipaba el tono sofisticado de la travesía. En las primeras imágenes difundidas en redes sociales, Wanda aparece abordando la aeronave con un look cómodo pero cargado de estilo: tapado de paño blanco, calzas deportivas con vivos laterales, botas de caña alta con estampado y una cartera tejida color crudo con detalles colgantes. En el interior del avión, mientras sus hijos descansaban, se la vio tomando mate y sonriendo a cámara, en una postal que combinaba calidez y glamour.

Ya instalados en el sur del país, Wanda y su familia se hospedaron en un exclusivo hotel a orillas del lago Nahuel Huapi. La propiedad, rodeada por bosque nativo, ofrecía habitaciones con vistas panorámicas y una ambientación típicamente patagónica, con detalles que no pasaron desapercibidos para la empresaria: sillones de estilo francés, lámparas vintage, valijas de diseño y empapelados de inspiración barroca formaban parte del escenario que ella misma se encargó de retratar en sus redes. Los desayunos frente al ventanal, con la nevada de fondo, se convirtieron en otro de los rituales que marcaron esta escapada invernal.

Durante las jornadas en la montaña, los protagonistas fueron los más pequeños. Los cinco hijos de Wanda participaron de clases de esquí dictadas en las pistas del Cerro Bayo, donde se los vio completamente equipados, con cascos negros y camperas térmicas. En una de las historias de Instagram, la conductora escribió simplemente “Listos”, mientras mostraba a los chicos formados antes de iniciar una nueva travesía por la nieve. Francesca fue captada descendiendo con seguridad por una pista, mientras Isabella, apodada cariñosamente “Petunia”, practicaba sus primeros movimientos sobre los esquíes.

Mientras los niños entrenaban, Wanda aprovechó el entorno para disfrutar de momentos de relax. Desde la cima del cerro, compartió una imagen que rápidamente se volvió viral: una parrilla sobre la nieve, con chorizos, empanadas, una olla humeante de guiso montañés y un costillar a la cruz, con el lago Nahuel Huapi y la cordillera como telón de fondo. “Esperando a los chicos en la cumbre”, escribió, reflejando el espíritu familiar y distendido que dominó el viaje.

Estas vacaciones coincidieron con el receso escolar de invierno y se dieron en un momento particular de su vida personal. Mientras se define su situación judicial con Mauro Icardi, especialmente en lo relativo a la custodia y convivencia de sus hijas menores, Wanda optó por mantener el perfil bajo y no realizar declaraciones públicas. Sus publicaciones estuvieron centradas en el disfrute familiar, dejando de lado los conflictos mediáticos que la rodearon en los últimos meses.

Lejos del ruido de la ciudad, entre montañas nevadas, gastronomía regional y momentos compartidos en familia, Wanda Nara encontró en Villa la Angostura un refugio ideal para reconectar con lo esencial, sin perder nunca su sello característico: una mezcla de elegancia, calidez y exposición medida, siempre bajo el ojo atento de sus millones de seguidores.



