Durante los últimos meses, la organización SOS Humedales y la Fundación Tejido Urbano, en conjunto con la Mesa del Mallín, llevaron a cabo un relevamiento ambiental integral de agua y suelo en la Laguna Calafate. Esta línea de base se enmarca en el proceso de conexión a la red cloacal del barrio El Mallín y tiene como objetivo conocer en profundidad el estado actual de uno de los humedales urbanos más significativos de Villa La Angostura.
El muestreo se realizó en cinco puntos de la laguna y sus orillas, analizando más de cuarenta parámetros, entre ellos bacterias, nutrientes, metales y propiedades físico-químicas. Los resultados obtenidos destacan la relevancia ambiental del ecosistema: el sistema natural logra depurar una parte sustancial de los contaminantes, con una reducción superior al 95% en la carga bacteriana entre el punto de ingreso y el de egreso. No obstante, se registraron concentraciones elevadas de bacterias y nutrientes en varios sectores, lo cual representa un riesgo de eutrofización y plantea la necesidad de profundizar las medidas para disminuir los aportes cloacales.
El informe pone especial énfasis en el papel clave del humedal costero, considerado un auténtico “filtro natural” por su capacidad para purificar el agua. Estos ambientes cumplen funciones esenciales como la regulación hídrica y la depuración de contaminantes, además de ofrecer espacios de gran valor recreativo, educativo y paisajístico para la comunidad.

Un dato alentador relevado durante la toma de muestras y la observación de aves fue la presencia de fauna silvestre, como patos barcinos, gallaretas y otras especies que aún habitan la laguna, lo cual refleja el potencial ecológico que el entorno conserva.
En este mismo sentido, se celebró la iniciativa de estudiantes de sexto grado de la Escuela N.º 186, quienes el pasado 1 de julio publicaron una nota para destacar la importancia de la Laguna Calafate. Esta acción es valorada como parte de un proceso que contribuye a visibilizar y, en el mejor de los casos, regenerar estos ambientes en beneficio de toda la comunidad.
La infografía elaborada a partir del estudio resume los principales hallazgos y refuerza la invitación a valorar, proteger y recuperar estos espacios únicos. Cuidar los humedales urbanos, concluyen los autores, es una inversión en salud, bienestar y futuro para toda la ciudad.




