Sr. Director:
No soy un nostálgico de la postal arquitectónica de la Villa de antaño. Pero quiero advertir la decadencia vertiginosa que se observa en las construcciones desarrolladas en los últimos años, en donde se puede constatar y sufrir la falta de imaginación y creatividad de muchos Arquitectos que nos hacen doler los ojos y que NO nos están dejando dejar un mundo mejor y una vida más bella.
No soy constructor ni arquitecto, pero tengo la colección completa de la Revista Arquitectura Andina que dejó de existir hace varias décadas. Allí muchos profesionales volcaban sus sueños de una Aldea de Montaña en VLA. En sus notas y declaraciones se jactaban de un concepto de la vida, de una filosofía de conexión con la naturaleza regalada por Dios, del proceso creativo que implicaba un derroche de imaginación para acompañar el paisaje paradisíaco que nos rodea y fundamentalmente la búsqueda de la felicidad de quienes habitarían sus obras.
Respetuosa y lamentablemente hoy declaro que “algunos”, se han prostituído, han denostado el sendero enriquecedor de la imaginación para venderse al capitalismo salvaje de amontonar, mezquinar, cuadrar, parcelar, saturar, tapiar, aprovechar y liquidar. Por supuesto que la arquitectura es evolutiva, y no debe convertirse en una pieza de museo, pero por favor no sean embusteros de disfrazar la fealdad con el ropaje de “lo nuevo”. Con muchos menos recursos se puede hacer algo mas bello de lo que estamos presenciando paulatinamente.
Adiós Aldea de Montaña soñada y forjada por muchos. Fue un placer imaginarte y verte crecer.
Desde mi ignorancia, creo que esto ya es otra cosa. Tal vez ni mejor ni peor. Es algo distinto.
Antonio Dell´Elce
DNI 16.49.0710
Villa la Angostura



