La llegada de una intensa nevada durante este fin de semana devolvió el característico paisaje blanco a Villa La Angostura y permitió al centro de esquí Cerro Bayo recuperar la operatividad de gran parte de sus pistas.
El fenómeno se registró entre este sábado y la mañana del domingo, sorprendiendo a residentes y visitantes que no lo tenían previsto en sus planes. Este manto de nieve genera nuevas esperanzas para el mes de agosto, aunque este año la temporada invernal se ha visto marcada por una caída en los índices de ocupación respecto a años anteriores.
Temporada atípica y baja afluencia
Fuentes del sector turístico local coinciden en que los números se encuentran muy por debajo de los registrados en años previos. La merma se atribuye, en gran parte, a dos factores principales: la disminución del turismo extranjero —especialmente brasileño y chileno— debido a la pérdida de competitividad cambiaria, y las dificultades del contexto económico nacional, que limitan los viajes internos de los argentinos.
Los datos preliminares aportados a LA ANGOSTURA DIGITAL por hoteleros locales reflejan que, durante la primera quincena de julio, la ocupación rondó apenas el 30 por ciento, mientras que en la segunda quincena se produjo una leve recuperación hasta alcanzar cerca del 50 por ciento. Aún se esperan los reportes oficiales que confirmen estas cifras.

La situación se enmarca en un escenario complejo que se arrastra desde mayo, mes en el que la ocupación se desplomó y volvió a evidenciarse una marcada estacionalidad. Este patrón, que en años anteriores lograba atenuarse gracias a programas como el “Previaje” o la organización de eventos deportivos, hoy vuelve a preocupar al sector, que teme una nueva caída hacia septiembre y octubre.
El estado del centro de esquí
En cuanto al Cerro Bayo, la nevada dejó condiciones más favorables para la práctica de deportes invernales: el domingo se registraron 20 centímetros de nieve en la cota de 1.500 metros y otros 20 en la cota de 1.800 metros. Estas acumulaciones permiten mejorar la calidad de las pistas y la oferta del centro de esquí, que busca atraer a más visitantes durante lo que resta de la temporada.

Empresarios y prestadores de servicios confían en que, con este nuevo impulso, agosto logre revertir parcialmente el flojo desempeño registrado hasta ahora y se convierta en el mes clave para recuperar parte de las pérdidas que dejó un invierno atípico para la villa cordillerana.

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