El pasado viernes por la noche, el Coihues Rugby & Hockey Club vivió una velada especial al recibir la visita de un ex integrante de Los Pumas, José María Núñez Piossek, quien se encontraba en Villa La Angostura para participar del Rugby Extreme en Cerro Bayo. El encuentro reunió a jugadores juveniles, integrantes del plantel superior, dirigentes y miembros de la comunidad deportiva local, en un clima marcado por la camaradería, el afecto y el intercambio de experiencias.
La cena se desarrolló en un ambiente distendido, pero cargado de emoción. El invitado sorprendió a todos al llegar con materiales deportivos para obsequiar al club, un gesto que fue recibido con gran gratitud por parte de los presentes y que refuerza los lazos de apoyo y reconocimiento entre el rugby nacional y las instituciones del interior.
Un mensaje de vida y rugby
En su charla, el ex Puma compartió su historia personal “Un pibe de un pueblo de 8.000 habitantes en Tucumán soñó con llegar a ser Puma, y lo logró”, recordó, dejando en claro que los sueños, con esfuerzo y dedicación, pueden convertirse en realidad.
Su mensaje a los jugadores fue contundente: el respeto en el rugby no se limita al juego limpio dentro de la cancha, sino que implica dar lo mejor de uno mismo siempre, ya sea en el deporte, en el trabajo, en la escuela o en el entorno familiar.
La adversidad como motor
El ex jugador relató cómo, a pesar de las dificultades, es posible construir un profundo amor por un club y por un deporte. Se mostró impresionado por el compromiso de Coihues Rugby & Hockey Club, cuyos integrantes entrenan y compiten en condiciones climáticas exigentes, incluso bajo nieve o lluvia.
Comparó el clima de Villa La Angostura con el de Ushuaia —uno de sus lugares preferidos— y destacó la resiliencia y el espíritu de superación de los deportistas locales. Uno de los momentos más emotivos de la noche fue cuando se proyectó un video que recordaba aquella jornada en que, para poder disputar un partido, la nieve de la cancha de Inalco tuvo que ser arada por los propios integrantes del club.
El espíritu que une
El cierre de la velada dejó una frase que resonó entre todos los presentes: “Ese es el espíritu que nos une: esfuerzo, pasión y respeto. Porque, si yo pude, vos podés”.
La visita no solo fortaleció el vínculo entre el Coihues Rugby & Hockey Club y una figura histórica del rugby argentino, sino que dejó una enseñanza perdurable: que el amor por el deporte, la disciplina y el trabajo en equipo pueden abrir caminos incluso en los lugares más inesperados.



