En el marco de una reunión binacional organizada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, autoridades del país vecino presentaron a sus pares argentinos los avances y principales hitos del proyecto de reposición y modernización del Complejo Fronterizo Cardenal Antonio Samoré, uno de los pasos internacionales más importantes de la cordillera.
El plan, que cuenta con la aprobación para ser licitado antes de que finalice el año, contempla una inversión superior a los 95 mil millones de pesos chilenos —equivalentes a unos 98 millones de dólares— financiados por el gobierno de Chile. Se trata de una obra largamente esperada por ambas naciones, que busca mejorar la capacidad operativa, agilizar los controles y reforzar la infraestructura en un cruce que es clave para el comercio, el turismo y la integración regional.
En la exposición participaron la inspectora fiscal del proyecto de construcción del Complejo Fronterizo Pichachén, Carolina Mellado, y el jefe de Proyectos de la Dirección Regional de Arquitectura de Los Lagos, Francisco Contreras, quienes mostraron los avances y describieron las características técnicas de las futuras instalaciones. El jefe de la Unidad de Pasos Fronterizos de Chile, Eduardo Núñez, subrayó la relevancia de este tipo de instancias para “mantener alineados a todos los actores” y destacó la buena disposición de las autoridades argentinas para interiorizarse sobre el trabajo realizado.
“Es de suma importancia que todos estemos familiarizados con cada etapa del proyecto. Este complejo no solo mejorará la infraestructura, sino que modernizará la experiencia de paso y reforzará la seguridad en la frontera”, señaló Núñez.

Foto: Las actuales instalaciones del paso Samoré se ven colapsadas durante los picos de alta temporada.
En la reunión estuvieron presentes el embajador de Chile en Argentina, José Antonio Viera-Gallo; funcionarios argentinos de los ministerios del Interior, Seguridad y Relaciones Exteriores; y representantes de los servicios contralores de frontera, entre otros organismos.
Un complejo moderno y de doble cabecera
El diseño contempla un complejo fronterizo integrado de doble cabecera. Esto significa que el control de ingreso a Chile se realizará en cuatro flujos diferenciados —camiones, micros, vehículos particulares y carga peligrosa—, mientras que los controles de salida hacia Argentina se efectuarán en territorio argentino.

Para mejorar la operatividad y reducir los tiempos de espera, se proyecta ordenar los flujos vehiculares mediante vías segregadas y la construcción de nuevos caminos y un puente adicional sobre el río Pajaritos, que complementará al actual.
Dimensiones y capacidad
Las nuevas instalaciones abarcarán más de 20 mil metros cuadrados de obras viales y casi nueve mil metros cuadrados de edificaciones públicas, distribuidos en siete recintos. Incluirán:
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Oficinas para la administración del complejo.
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Dependencias para todos los servicios contralores chilenos (SAG, PDI y Aduanas) y sus contrapartes migratorias argentinas.
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Espacios para la habitabilidad y alojamiento de los funcionarios.
La infraestructura tendrá capacidad para 89 funcionarios permanentes, de los cuales 73 serán chilenos y el resto argentinos.
Importancia estratégica
El paso internacional Cardenal Samoré, que conecta la región chilena de Los Lagos con la provincia argentina de Neuquén, es uno de los cruces cordilleranos más transitados del sur de Sudamérica, tanto por el transporte de carga como por el turismo. Su modernización permitirá mejorar la eficiencia de los controles, aumentar la seguridad y potenciar el intercambio comercial y cultural entre ambos países.
Se espera que, una vez licitada y adjudicada la obra, la construcción comience en los próximos meses, en un proyecto que marca un nuevo capítulo en la cooperación fronteriza chileno-argentina.



