Carabineros de Chile confirmó este sábado la detención en Colombia de Alberto Carlos Mejía Hernández, imputado por el homicidio de Reyes Ossa, un conocido comerciante del Barrio Meiggs de Santiago, apodado popularmente el “Rey de Meiggs”.
El sujeto, considerado pieza clave dentro de la banda que ejecutó el crimen, se mantenía prófugo tras haber huido del país luego de ser liberado por error administrativo desde una cárcel en Santiago, situación que desató una fuerte polémica sobre las falencias del sistema penitenciario y judicial en Chile.
La captura de Mejía Hernández se concretó gracias a un operativo coordinado a nivel internacional, que involucró al Departamento OS9 de Carabineros, la Policía de Investigaciones (PDI), la Interpol y la Policía Nacional de Colombia, con apoyo de la agregaduría policial chilena en ese país. Con este arresto, las autoridades esperan avanzar en una de las investigaciones criminales que mayor repercusión ha tenido en la capital en los últimos meses.
Un crimen con sello de sicariato
El asesinato ocurrió el 19 de junio en la comuna de Ñuñoa, cuando la víctima salía de su edificio acompañado por un amigo. Según la investigación fiscal, dos hombres de nacionalidad venezolana habían permanecido más de dos horas vigilando el lugar. Al descender de un automóvil, los interceptaron y los amenazaron con armas de fuego.
Las víctimas intentaron huir en direcciones opuestas, pero los atacantes alcanzaron a Reyes Ossa y le dispararon en tres ocasiones, impactándolo mortalmente en el cuello. Aunque también persiguieron a su acompañante para despojarlo de su billetera y celular, no se llevaron los USD 3.000 en efectivo que la víctima portaba, lo que llevó a la Fiscalía a descartar la hipótesis de un robo común y reforzar la tesis de un “homicidio selectivo por encargo”.
Fuga y primeras detenciones
Tras el crimen, los involucrados se desplazaron a Osorno, a 930 kilómetros de Santiago, donde permanecieron ocultos por dos semanas mientras verificaban si existía seguimiento policial sobre el vehículo utilizado en el ataque.
Al percibir que la investigación se había enfriado, regresaron a la capital, donde finalmente fueron capturados el 8 de julio en Estación Central. Allí, la Fiscalía logró acreditar delitos de homicidio calificado, robo con intimidación e infracción a la Ley de Armas, enmarcando la causa dentro de los 120 días de investigación decretados por el tribunal.
La controversia se agudizó cuando se reveló que Mejía Hernández había sido liberado el 10 de julio por un error administrativo. Este hecho no solo permitió su fuga al extranjero, sino que también abrió un intenso debate sobre la credibilidad y eficacia del Poder Judicial y del sistema penitenciario chileno.
La detención en Colombia representa, en este contexto, un paso clave en la búsqueda de justicia para la familia de Reyes Ossa y en la reparación de la confianza pública tras uno de los episodios más cuestionados en materia de seguridad y justicia en el país.



