A cuatro meses de haberse fugado en Chile, horas antes de conocer su condena, el femicida Miguel Alejandro Vargas Nehuén será extraditado este miércoles por el brutal crimen de su expareja, Ana Calfín, ocurrido en agosto de 2023 en la provincia de Chubut.
El operativo está programado para este miércoles 20 de agosto a las 14:00 horas en el Paso Fronterizo Cardenal Samoré, donde efectivos de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) harán entrega formal del detenido a las autoridades argentinas. Una vez concretada la extradición, Vargas Nehuén quedará bajo custodia de la policía chubutense para continuar con el proceso judicial en la ciudad de Esquel.
Una fuga planificada
El 11 de abril pasado, el Tribunal de Juicio de Esquel declaró culpable a Vargas Nehuén, de 29 años, por el femicidio de Calfín. Sin embargo, cuatro días después, cuando debía comparecer en la audiencia de cesura de pena para escuchar la sentencia, nunca se presentó.
El acusado cumplía prisión domiciliaria bajo un régimen de control que resultó ineficaz, lo que facilitó su fuga hacia Chile. La investigación posterior permitió confirmar que había cruzado la frontera de manera clandestina. Frente a esta situación, la justicia argentina emitió una orden de captura internacional con la intervención de Interpol.
El 3 de mayo, tras intensas tareas de inteligencia y cooperación entre fuerzas de seguridad de ambos países, el prófugo fue detenido en la localidad chilena de Dalcahue, en el archipiélago de Chiloé. La captura fue posible gracias a un trabajo conjunto entre la División de Investigaciones de la Policía del Chubut, la PDI de Chile e Interpol.
Con su regreso al país, la Oficina Judicial de Esquel fijó una nueva audiencia de cesura de pena para el jueves 21 de agosto, en la que se prevé que Vargas Nehuén sea condenado a prisión perpetua por el delito de homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, figura conocida en el Código Penal argentino como femicidio.
El crimen de Ana Calfín
El ataque contra Ana Calfín ocurrió el 6 de agosto de 2023. Ese día, Vargas Nehuén la roció con nafta y le prendió fuego en su vivienda, provocándole gravísimas quemaduras desde la cabeza hasta la cintura. La víctima, madre de dos hijos, permaneció internada varios días en estado crítico hasta que finalmente falleció en el hospital a causa de las lesiones.
Durante el juicio se acreditó que la mujer había sido víctima de violencia reiterada por parte de su agresor. Las pruebas incorporadas incluyeron mensajes amenazantes, insultos, hostigamiento, control obsesivo, violencia económica y agresiones físicas, todas señales que confirmaron un patrón sistemático de maltrato previo al crimen.



