En un operativo de control vehicular sobre la Ruta Nacional 40, a la altura del kilómetro 2056, personal policial del Destacamento Nahuel Huapi de la Policía de Neuquén detuvo a un grupo de pescadores furtivos que transportaban 26 truchas en condiciones irregulares.
El procedimiento se desarrolló cuando los agentes solicitaron a una camioneta que se dirigía hacia San Carlos de Bariloche que detuviera la marcha en el marco de las inspecciones de rutina. Durante la verificación, los efectivos advirtieron que en la parte trasera del vehículo se trasladaba una conservadora y una bolsa de nylon transparente que contenía numerosos ejemplares de pescado.
Ante la sospecha de una infracción, se convocó a personal de Parques Nacionales – Seccional Limay, quienes constataron que se trataba de 26 truchas, además de diversos elementos de pesca. Dado que los ocupantes del vehículo no pudieron justificar su procedencia ni su tenencia legal, se labraron las actas correspondientes y se procedió al secuestro tanto de los ejemplares como de los equipos utilizados. Todo quedó a disposición de la Intendencia de Parques Nacionales.

Normativa y controles en la pesca deportiva
El hallazgo representa una clara violación a la normativa vigente que regula la pesca deportiva en la Patagonia. En el Parque Nacional Nahuel Huapi y en el Parque Nacional Lanín, la temporada se extiende únicamente del 1 de noviembre al 1 de mayo, período que coincide con los meses de mayor actividad turística y recreativa, cuando la práctica se desarrolla bajo condiciones sustentables.
Además, desde noviembre de 2024 se encuentra prohibido en la región el uso de botas de vadeo con suelas de fieltro, ya que representan un riesgo ambiental al facilitar la propagación de especies exóticas y microorganismos entre distintos cuerpos de agua.
Lucha contra la pesca furtiva
Autoridades de Parques Nacionales y fuerzas de seguridad destacan que este tipo de controles son fundamentales para preservar la fauna ictícola, especialmente las poblaciones de truchas, que constituyen no solo un recurso natural de gran valor ambiental, sino también un atractivo turístico y deportivo que genera importantes ingresos a la región.
La pesca furtiva, advierten, no solo atenta contra el equilibrio ecológico de los lagos y ríos, sino que también vulnera un sistema de regulación pensado para garantizar la sostenibilidad de la actividad. Por ello, se mantienen de manera permanente los controles en rutas y accesos, con especial énfasis en temporadas de veda.



