Sr. Director:
Me dirijo a usted y a toda la comunidad con el propósito de reflexionar juntos sobre una situación que afecta el futuro de nuestra villa y, sobre todo, al bienestar de nuestros niños y jóvenes.
Siempre me dijeron que la escuela es nuestro segundo hogar, y tuve la suerte de estudiar en establecimientos que cumplieron con esa premisa, porque me dieron un lugar de pertenencia, me dieron amigos, me dieron docentes que me enseñaron mucho más allá de los contenidos curriculares. Me transmitieron valores. Para que todo esto sea posible es necesario un espacio de contención.
Hoy se abrió una discusión que no deberíamos tener como sociedad, porque estamos hablando de necesidades reales de chicos y chicas. Debemos lograr ser más humanos, respondiendo a algunos intereses políticos y mezquinos con un pensamiento, sentimiento y acción que construya y no que busque destruir. No seamos funcionales a esos intereses. Seamos funcionales a bienes comunes y que podamos dejar a nuestras futuras generaciones.
En nuestra comunidad, se presenta la posibilidad de realizar una obra que consideramos vital: la construcción de dos nuevos colegios destinados a mejorar la calidad de la educación de nuestros niños y adolescentes; y también sabemos que este proyecto está generando opiniones divididas, especialmente por la ubicación en un lote anteriormente destinado a espacio verde y de uso deportivo.
Es fundamental que reflexionemos sobre qué queremos para nuestras futuras generaciones. El desarrollo de un lugar no se mide solo por su infraestructura, sino también por la calidad de vida y las oportunidades que brinda a quienes lo habitan. Si proyectamos a futuro tenemos que entender que la infancia es a quien más debemos prestar atención, Porque invertir en educación, es también invertir en el futuro de todos nosotros.
Tenemos que aceptar que los niños y niñas son el futuro de nuestra comunidad. Ellos merecen contar con un entorno adecuado y recursos apropiados para su aprendizaje, su desarrollo y su felicidad. La educación es la base del progreso, la igualdad y la cohesión social, y es nuestra responsabilidad garantizarles las mejores condiciones para crecer y aprender.
Hoy, en el caso de la escuela 361, gracias al inmenso esfuerzo de sus docentes y personal, junto con las familias que acompañamos, los chicos pueden encontrar un lugar donde estudiar, pero no alcanza. No es justo para ninguno de ellos seguir asistiendo a clases en un lugar que lejos está de ser un colegio.
Por todo esto, los llamo a pensar en la importancia de las obras y también pensar como obramos. Tantas veces reclamamos por mejoras y hoy teniendo la posibilidad de verlas realizadas, no puedo entender a quienes se oponen, porque ningún fundamento es válido ante la necesidad. Me pregunto desde qué lugar real se oponen aquellos vecinos que realizan acciones en contra de algo tan deseado y necesario. ¿Cuánto fundamento hay en su postura y desde donde nace?. Tenemos el deber de pensar como comunidad, es importante avanzar juntos con conciencia y respeto por las prioridades.
Expreso mi profundo deseo de pensarnos como una comunidad unificada y comprometida. Que sintamos empatía por los demás y repudiemos la injusticia del individualismo.
Gracias.
Julián Núñez
DNI 30.653.381
Villa la Angostura



