La Neuquinidad muestra gestión, La Libertad Avanza obediencia porteña y la Izquierda anacronismo
Las postales que se sucedieron durante la semana que acaba de terminar son bien disímiles entre sí y marcan el pulso rumbo a lo que será el inicio de las campañas para las legislativas de octubre. Es que mientras el gobierno provincial neuquino mostraba la demolición de otro aguantadero narco, daba a conocer los despidos ñoquis y anunciaba nuevas inversiones en Vaca Muerta, la oposición se sumergía en cuestiones difíciles de explicar. De esas que, en política, tienen sus costos.
Los ejemplos son contundentes e indisimulables. Los diputados nacionales y candidatos a senadores por La Libertad Avanza en Neuquén, Nadia Márquez y Pablo Cervi, votaron en contra de las mejoras presupuestarias para las personas con discapacidad, como ya lo había hecho en contra de las universidades públicas (hace algunas semanas). La obediencia irrestricta a los mandatos porteños suele destilar desencanto social, máxime si tiene en cuenta que Cervi se recibió en la universidad pública.
La Izquierda, en tanto, cayó en una vieja y desgastada maniobra que no sólo desnudó la ausencia de ideas, sino la incapacidad de adaptación a los tiempos que corren. La dirigencia, de la que forma parte la ex diputada provincial Angélica Lagunas parece anclada en los tiempos de la guerra fría. Un anacronismo del que no se mueve y que hace los fotogramas de sus acciones se ven en blanco y negro.
En la semana hizo lo de siempre: como conductora de la seccional capitalina del gremio docente (ATEN) inventó un conflicto salarial, llamó a un paro que fue rechazado por la conducción provincial del sindicato y, ante el fracaso, convocó a una marcha que puso en evidencia la misérrima convocatoria. Todo en un desesperado intento por instalar a sus candidatos; es decir, los del Frente de Izquierda.
El peronismo, ahora Fuerza Patria, no está atado a las dicotomías del pasado, pero padece el presente. Los de siempre -Oscar Parrilli, Darío Martínez y Ramón Rioseco- no le pondrán la cara a la boleta. Lo harán la senadora Silvia Sapag, quien irá en busca de la continuidad en su banca y la rectora de UNCo, Beatriz Gentile, quien si pierde atará a esa prestigiosa casa de altos estudios (la que le dio el título al ingrato Cervi) a su derrota.
Un hecho no es menor: las candidaturas neuquinas de los partidos nacionales pasaron por el tamiz de las jefaturas porteñas. Cristina Fernández de Kirchner, desde su detención domiciliaria, designó a los candidatos de Fuerza Patria. Y Karina Milei, desde su puesto jerárquico en el Estado, hizo lo propio con los de La Libertad Avanza.
El hecho de que hayan sido designados tan lejos de la provincia le otorga a La Neuquinidad, el frente de partidos que conduce el gobernador Rolando Figueroa, la posibilidad de hacer lo que hace: destacar que sólo diputados y senadores elegidos por los neuquinos son capaces de defender y representar a la provincia como corresponde, ya que no serán obligados a priorizar intereses foráneos.
Por lo demás, será la gestión la mejor carta de presentación que pueda mostrar La Neuquinidad, ya que ha cumplido su palabra de eliminar los gastos innecesarios del Estado para re direccionarlos a las áreas esenciales de Educación, Seguridad, rutas y Salud.



