Fuentes empresariales dijeron a LA ANGOSTURA DIGITAL que desde el Gobierno nacional no hay novedades de recursos para reactivar la obra. Está estancada desde hace más de 12 meses en el 80% de ejecución. Tampoco hubo una solución para reubicar a las familias de la comunidad mapuche Paicil Antriao instaladas en el tramo final de la traza.
La obra de la Ruta de Circunvalación de Villa La Angostura continúa en un limbo preocupante. Tras más de un año sin avances visibles, la ejecución permanece congelada en un 80% y, según fuentes empresariales, no existen señales concretas desde el Gobierno nacional sobre la inyección de los recursos necesarios para su finalización.
El último movimiento de maquinaria se registró hace más de doce meses, cuando apenas se realizaban tareas menores que, si bien no modificaban sustancialmente el ritmo de obra, al menos daban la impresión de que el proyecto seguía en marcha. Hoy, esa expectativa se ha diluido y la paralización es total.
La obra de 6,1 kilómetros fue diseñada con el objetivo de desviar el tránsito pesado que actualmente atraviesa el centro urbano de Villa La Angostura, proveniente del paso internacional Cardenal Samoré. La congestión diaria de camiones genera riesgos de seguridad vial y deterioro de la infraestructura urbana, además de afectar la calidad de vida de los vecinos y la experiencia de los turistas.
El intendente Javier Murer lo expresó con claridad a fines de agosto: “Esos 800 metros que nos faltan de la Circunvalación son urgentes. Es una ruta internacional y es peligrosa. La caravana interminable de camiones es un peligro latente para nuestros vecinos y los turistas que nos visitan”. Sin embargo, hasta el momento, no hubo respuestas formales a este reclamo.
La traza inconclusa y el conflicto territorial
El tramo pendiente, de aproximadamente 800 metros, concentra las mayores dificultades. No solo requiere una fuerte inversión de recursos, sino que atraviesa un sector habitado por familias de la comunidad mapuche Paicil Antriao, en la zona conocida como El Álamo o Alamito.
La reubicación de estas familias ha sido una deuda irresuelta desde hace casi una década. En marzo de 2023, el entonces gobernador Omar Gutiérrez se comprometió a construir 18 viviendas para la comunidad y a entregar la carpeta técnica del relevamiento territorial previsto en la Ley 26.160. Ninguna de estas promesas se cumplió, y la actual gestión provincial, encabezada por Rolando Figueroa, todavía no expresó definiciones claras sobre el tema.
En este contexto, la empresa Codi Conevial —adjudicataria de la obra desde abril de 2017— no puede avanzar aun cuando existieran fondos, ya que el trazado está condicionado por la permanencia de las familias en el sector.
El freno económico y la falta de señales
El corte en el flujo de fondos nacionales para obras en las provincias se produjo tras la asunción de Javier Milei en la presidencia. Desde entonces, no hubo anuncios de reactivación ni perspectivas de que esta situación se revierta en el corto plazo.
El presupuesto inicial de la obra, licitada hace trece años por Vialidad Nacional, ascendía a $244.645.069. Sin embargo, hacia fines de 2022, debido a la inflación acumulada, el monto actualizado superaba los $5.908 millones, según estimaciones empresariales. Culminar la obra requiere hoy desembolsos multimillonarios que Nación, por el momento, no parece dispuesta a realizar.
En abril de 2023, desde Vialidad Nacional se había anunciado que la fecha de finalización sería el 20 de abril de 2024. Hoy, esa meta no solo quedó incumplida, sino que la incertidumbre es total.
Una de las versiones más fuertes es que el gobierno provincial se haría cargo de la obra, a través de Vialidad Provincial, como viene sucediendo con numerosas obras que dejó inconclusas el gobierno nacional.
Una obra detenida en el tiempo
La Ruta de Circunvalación representa una necesidad estratégica para Villa La Angostura y toda la región cordillerana. Sin embargo, la combinación de falta de financiamiento, indefiniciones políticas y conflictos territoriales mantiene el proyecto en una parálisis que amenaza con perpetuarse.
Con el invierno llegando a su fin, las expectativas locales estaban puestas en una posible reactivación en la primavera de 2025. No obstante, sin una decisión política acompañada de recursos nacionales, nada de eso ocurrirá.
Mientras tanto, la localidad sigue esperando que la obra que comenzó a ejecutarse hace más de siete años logre finalmente cumplir con su objetivo: aliviar el tránsito, mejorar la seguridad vial y garantizar una conectividad acorde a la importancia de este paso internacional en el corazón de la Patagonia.



