El Concejo Deliberante de Villa La Angostura continúa evaluando alternativas para la renovación del parque automotor municipal. Una de las opciones que más fuerza tomó en los últimos días es la compra directa de una camioneta destinada al servicio de agua, área que atraviesa una situación crítica por la falta de vehículos para garantizar la provisión del recurso a la comunidad.
Según explicó a LA ANGISTURA DIGITAL la concejal de Primero Angostura, María Eugenia Ceraso, la propuesta surgió tras una reunión mantenida con el subsecretario de Servicios Públicos, Daniel Sosa, y referentes del área de agua, quienes presentaron una nota formal solicitando un vehículo “en forma urgente” para sostener las tareas cotidianas.
“Si se adjunta toda la documentación respaldatoria, se podría avanzar en una compra directa para este caso puntual, evitando recurrir a un alquiler, mientras continúa la gestión de licitación o leasing para los demás vehículos”, señaló Ceraso.
Su par del bloque Juntos por la Libertad, Lilia Vidal, coincidió en la necesidad: “De todos los vehículos solicitados, este es el que está plenamente justificado, porque el servicio de agua es esencial y requiere movilidad constante para atender urgencias en los distintos barrios”.
Debate en torno al financiamiento
El proyecto original del Ejecutivo municipal contemplaba la adquisición de cinco vehículos mediante licitación pública, con un presupuesto estimado en 280 millones de pesos, es decir, un promedio de 51 millones por unidad. Incluso, uno de los modelos proyectados sería una camioneta 4×4, cuyo costo resulta elevado.
En este sentido, el concejal Héctor Vénica, de Juntos por el Cambio, remarcó que “es un monto muy alto para desembolsar todo junto” y defendió la posibilidad de avanzar con la modalidad de leasing, que permitiría financiar la compra sin comprometer de inmediato todos los recursos municipales.
La Secretaría de Hacienda y Modernización aseguró que el municipio dispone de recursos presupuestarios para llevar adelante la adquisición, aunque desde distintos bloques solicitaron mayor claridad respecto de la reestructuración presupuestaria derivada del aumento de tasas, que todavía no fue reflejada en el esquema de gastos vigente.
Ceraso subrayó que, más allá de la urgencia, cualquier mecanismo elegido debe garantizar la transparencia del proceso: “Debe haber justificación de la emergencia, coherencia en los plazos, respaldo en las partidas presupuestarias, comparación de presupuestos y toda la documentación necesaria para avalar una compra directa”.
En líneas generales, los concejales reconocen que hay consenso para acompañar la adquisición de vehículos, aunque la discusión pasa por la modalidad de compra y la necesidad de equilibrar las cuentas municipales frente a otras deudas y demandas de gestión.
Un antecedente en el 2024
No es la primera vez que este tema llega al recinto. En julio del año pasado, el Concejo rechazó un proyecto de ordenanza enviado por el Ejecutivo para autorizar la compra de cuatro vehículos. En aquella ocasión, la inversión estaba estimada en 120 mil dólares y el rechazo generó fuertes críticas desde sectores gremiales, como ATE, que reclamaron la falta de acompañamiento a la modernización de los servicios municipales.
Hoy, la situación se vuelve más compleja por el desgaste del parque automotor y la presión de las áreas críticas —entre ellas Agua, Servicios Generales, Obras Públicas, Planeamiento y Desarrollo Humano— que reclaman herramientas concretas para cumplir con sus funciones.



