El Tribunal de Disciplina de la Liga de Fútbol de Bariloche (LIFUBA) dio a conocer las sanciones aplicadas a varios futbolistas de Cruz del Sur y Deportivo Angostura, como consecuencia de los graves incidentes registrados el pasado domingo 21 de septiembre en el Estadio Municipal “José Antonio Jalil”, en el marco de la semifinal de la Copa Bariloche.
Los disturbios, ocurridos en el tramo final del partido, derivaron en la intervención del Tribunal, que resolvió dictar duras sanciones con suspensiones de varias fechas, impactando de manera directa en la conformación del plantel albiazul.
Por el lado de Cruz del Sur solo dos jugadores fueron sancionados: Ignacio Paredes, con 8 fechas de suspensión y Mauro Uribe que recibió 3 fechas.
Si embargo, para el Deportivo Angostura las sanciones fueron más duras: Manuel Barrientos (capitán) recibió 8 fechas, el arquero Facundo Sánchez tiene 6 fechas, el delantero y goleador del equipo Gonzalo González recibió 5 fechas, Sergio Hidalgo fue sancionado con 5 fechas, el otro goleador del Deportivo Rodrigo Almonacid tiene 5 fechas, a Lucas Manzanel le dieron 3 fechas y Cristian Solís no podrá jugar por 3 fechas.
Un duro golpe para el “Depo”
En el caso del Deportivo Angostura, las sanciones representan un fuerte revés, ya que se trata de la suspensión de siete jugadores, la mayoría de ellos titulares habituales y figuras del equipo, que quedarán fuera de la competencia por varias jornadas.
El director técnico “Yiyo” Castañón se enfrenta así a un panorama complejo: el equipo deberá afrontar el inicio del Torneo Clausura LIFUBA 2025, programado para este domingo frente a Independiente en la cancha de césped sintético del barrio El Calafate, con un plantel seriamente disminuido.
Impacto en el torneo
La magnitud de las sanciones no solo condiciona el rendimiento inmediato del Deportivo Angostura, sino que también genera incertidumbre respecto a su desempeño en el resto de la temporada. Con la pérdida de referentes dentro de la cancha, el cuerpo técnico se verá obligado a recurrir a juveniles y jugadores con menos experiencia para cubrir los puestos vacantes.
En este contexto, el club deberá redoblar esfuerzos para mantenerse competitivo, mientras que la LIFUBA dijeron que se busca enviar un mensaje claro sobre la importancia de preservar el juego limpio y evitar que episodios de violencia opaquen el desarrollo deportivo de la región cordillerana, pero claramente la balanza siempre está inclinada -en el arbitraje y en las sanciones- a favor de los rionegrinos.



