La fecha inaugural del campeonato Clausura LIFUBA, prevista para este fin de semana, no se disputará tal como estaba programada. Desde la Liga de Fútbol de Bariloche confirmaron que la suspensión obedece a la falta de disponibilidad de árbitros suficientes para garantizar el desarrollo de todos los encuentros.
Esta situación afecta directamente a los equipos de Villa La Angostura, que aguardaban con distintas expectativas el debut en el Torneo Clausura 2025. El Club Las Piedritas debía viajar a Bariloche para enfrentar a Pincharratas en su cancha de Bariloche, mientras que el Deportivo Angostura se preparaba para recibir como local a Independiente. Este último partido tenía un condimento especial, ya que el plantel angosturense llegaba con numerosas bajas como consecuencia de las severas sanciones impuestas tras el polémico encuentro frente a Cruz del Sur por la Copa Bariloche. Ambos compromisos deberán reprogramarse.
La decisión se adoptó luego de una reunión mantenida con la Asociación de Árbitros de Bariloche, donde se reconoció la imposibilidad de cubrir todos los cotejos de la jornada inicial. En consecuencia, este lunes 29 de septiembre, a las 20 horas, en la sede “Alfredo Hott” de la Liga, se convocará a los presidentes de los clubes afiliados para analizar la problemática y avanzar en posibles soluciones. Una de las alternativas que se pondrá sobre la mesa es iniciar gestiones para que otra entidad arbitral pueda sumarse al Colegio de LIFUBA, lo que permitiría ampliar el plantel de colegiados disponibles y dar mayor previsibilidad a los certámenes.
Es importante remarcar que la medida afecta únicamente a los partidos correspondientes a la primera fecha del Torneo Clausura. No habrá modificaciones en relación a la final de la Copa Bariloche entre Cruz del Sur y Estudiantes Unidos, que se disputará con normalidad en el estadio Municipal “José Antonio Jalil”, en el marco de una jornada que también incluirá las finales de Copa de otras categorías como preliminares.
La falta de árbitros vuelve a poner de manifiesto una problemática recurrente en las ligas regionales: el crecimiento de la actividad futbolística no siempre está acompañado por un incremento proporcional en el número de jueces, lo que genera cuellos de botella en la organización y obliga a tomar decisiones que afectan directamente a jugadores, dirigentes y a la afición.



