Gremios reclaman continuar con el IPC pero Milei quiere ponerle un techo del 10 % a todo el 2026

La segunda reunión paritaria adelantada de los estatales neuquinos, convocada para este jueves, se desarrollará en un clima de fuerte tensión política y sindical, en medio de una inflación provincial que volvió a acelerar y se ubicó en el 2,7% durante octubre. El encuentro llega apenas días después del último conflicto gremial, cuando ATE llevó adelante un paro de 48 horas por las irregularidades denunciadas en el área de Salud Ocupacional, lo que derivó en un acuerdo provisorio para que el sindicato participe en la supervisión de las licencias médicas.

Uno de los temas que podría volver a irrumpir con fuerza es el pedido de renuncia de la médica y directora de Salud Ocupacional del Consejo Provincial de Educación, Fernanda Pérez Gregori. ATEN acusa a la funcionaria de avalar licencias mal registradas, demoras en certificaciones médicas y fallas en los controles. La conducción del gremio docente anticipó que no está dispuesta a retirar ese reclamo, más allá de la discusión salarial.

El eje central: los salarios y el futuro del IPC

La cuestión de fondo será, una vez más, el salario. Hasta ahora, no existe una propuesta oficial por parte del gobierno provincial, y persiste la incógnita sobre si el ministro de Gobierno, Jorge Tobares, pondrá un número concreto sobre la mesa o si esta reunión será apenas un anticipo antes del cierre de año.

Según fuentes sindicales, si el Ejecutivo presenta una oferta considerada insuficiente —por ejemplo, una suma fija no remunerativa o un incremento con tope del 10%— ATE, ATEN, UPCN y el gremio Vial ya evalúan realizar asambleas o medidas de fuerza para la semana próxima.

El debate adquiere una tensión adicional por la presión del gobierno nacional. Siguiendo la línea del presidente Javier Milei, Nación fijó para 2026 una pauta del 10% anual para los aumentos de los empleados públicos y para las paritarias del sector privado. Esa directriz choca de frente con la realidad neuquina, donde los sindicatos vienen sosteniendo una cláusula de ajuste trimestral por IPC que les permitió, en gran medida, evitar una caída más pronunciada del poder adquisitivo frente a la inflación local.

El sistema neuquino y la pérdida salarial acumulada

Neuquén aplica un mecanismo propio que combina la inflación nacional del INDEC con la inflación provincial, históricamente más alta. Sin embargo, la fórmula ponderada terminó generando un resultado adverso para los trabajadores: según los gremios, durante este año acumulan una pérdida salarial real de entre 4% y 4,5%, debido a que el índice nacional —más bajo— arrastra el promedio.

“No queremos seguir perdiendo todos los meses contra el costo de vida real de Neuquén. Queremos recuperar el desfase y mantener la cláusula del IPC”, señalaron fuentes sindicales.

La discusión no es nueva: años atrás, el ponderado incluía el índice de Córdoba, lo que en ocasiones generó actualizaciones diferentes a las que reclamaban los gremios.

Una negociación atrapada entre Nación, Provincia y el calendario

El acuerdo salarial vigente para los estatales neuquinos finaliza el 31 de enero, lo que abre una ventana de negociación que se estira hasta febrero de 2026, cuando debería impactar la última actualización. Sin embargo, sentarse a negociar en diciembre siempre fue políticamente complejo en Neuquén, un mes tradicionalmente sensible por su historia sindical y social.

En este escenario, nadie espera un acuerdo rápido ni una oferta contundente. El gobierno provincial busca contener el gasto y mostrar alineamiento fiscal ante Nación, especialmente después de que Milei consolidara poder político con el triunfo legislativo y obtuviera respaldo financiero del Tesoro de Estados Unidos para estabilizar el tipo de cambio.

Del otro lado, los gremios advierten que aceptar el tope del 10% significaría romper el equilibrio sindical que Neuquén logró sostener durante 2024, evitando conflictos prolongados. Mantener el IPC, en cambio, implicaría para la provincia alejarse de los parámetros fiscales que exige la Casa Rosada.

Por ahora, el escenario más probable es de indefinición: sin propuesta, con los sindicatos en estado de alerta y con la negociación atrapada entre la presión nacional y la realidad económica provincial. Lo único seguro es que la discusión por el IPC será determinante no solo para el salario 2026, sino también para la estabilidad política del inicio del próximo año.

Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.