La Ruta Nacional 237 volvió a ser escenario de preocupación en la región cordillerana, luego de que dos violentos vuelcos ocurridos con menos de 24 horas de diferencia activaran intensos operativos de rescate en la zona de Piedra del Águila. En ambos casos intervinieron Bomberos Voluntarios, personal de Salud y efectivos policiales, y afortunadamente no hubo víctimas fatales.
El primero de los siniestros se registró el viernes por la noche, minutos antes de las 22, cuando una camioneta Ford EcoSport gris que circulaba por la Ruta 237 perdió el control y volcó a la altura del kilómetro 1409, en cercanías de Piedra del Águila.
De acuerdo con información brindada por el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Piedra del Águila, dentro del rodado viajaban dos personas adultas, quienes resultaron lesionadas y debieron ser trasladadas de urgencia al hospital local.
Cuando la dotación arribó al lugar, la Dirección de Tránsito Policial ya había iniciado las pericias y dispuesto un operativo de seguridad vial. Los bomberos procedieron a brindar primeras asistencias a los ocupantes, que se encontraban conscientes pero con heridas de consideración, por lo que fueron inmovilizados y derivados en dos ambulancias del sistema de Salud.

Hasta el momento no trascendieron las causas del vuelco, aunque la Policía trabaja para determinar si se trató de una maniobra brusca, exceso de velocidad, un desperfecto mecánico o si intervino algún otro vehículo. En principio, no habría terceros involucrados.
Un rescate emotivo: dos personas y sus perros liberados de un auto volcado en plena madrugada
El segundo accidente ocurrió horas antes, durante la madrugada del jueves, y requirió un operativo aún más complejo debido a que las víctimas quedaron atrapadas dentro del vehículo, junto a sus dos perros.
El hecho fue reportado a los servicios de emergencia en un camino rural sin viviendas cercanas, lo que dificultó la localización inicial. A las 05:50, el Móvil 13 de Bomberos salió rumbo a la escena con personal especializado en rescates vehiculares.

Al llegar, los bomberos se encontraron con un panorama crítico: un Peugeot negro completamente invertido, con sus dos ocupantes imposibilitados de salir por sus propios medios. Ante el riesgo, la dotación debió emplear herramientas hidráulicas, incluyendo cortadoras y expansores, para liberar la estructura y permitir la extracción segura de las víctimas.
El rescate se extendió durante más de dos horas, ya que los bomberos trabajaron cuidadosamente para evitar nuevas lesiones en los ocupantes. Paralelamente, se constató que en el interior también viajaban dos perros, que fueron rescatados en estado de shock.

Las mascotas quedaron al resguardo del personal bomberil, que de inmediato se comunicó con la Dirección de Bienestar Animal para coordinar su traslado y atención hasta que sus dueños puedan recuperarse.
Afortunadamente, y pese a la espectacularidad del vuelco, ninguna de las personas sufrió heridas graves. Tras ser estabilizadas, fueron atendidas por el equipo de Salud que llegó en ambulancia.
Finalizado el operativo cerca de las 8 de la mañana, los bomberos regresaron a la base “con la tranquilidad de haber cumplido con todos los protocolos y garantizado la seguridad de las víctimas”, indicaron desde el cuartel.



