Preocupación generó en los residentes de la primera cuadra de la calle Las Retamas la aparición reiterada de desechos arrojados al arroyo que atraviesa la zona. Según relataron los propios vecinos, el episodio se repite al menos dos veces por semana durante la mañana, cuando se observa cómo una sustancia espesa, de aspecto cremoso o similar que fluye hacia el cauce de agua.
Las imágenes fueron capturadas por habitantes del sector, quienes señalaron que el derrame se produce en el tramo comprendido entre Del Chilco y Las Retamas, en pleno casco urbano. Temen que se trate de residuos provenientes de algún emprendimiento gastronómico o de elaboración artesanal que estaría desechando sus sobrantes de manera clandestina y sin ningún tipo de tratamiento.
Un arroyo en riesgo y respuestas que no llegan
Tras detectar la situación, los vecinos realizaron un recorrido por la zona para verificar el estado del arroyo, constatando que la descarga se repite y que el material vertido queda adherido a las piedras y a las paredes del cauce, generando olor y atrayendo insectos. La preocupación principal radica en el posible impacto ambiental y en el riesgo sanitario que podría representar para quienes viven a pocos metros del curso de agua.

Los vecinos dieron aviso a la Dirección de Medio Ambiente municipal, cuyos agentes se hicieron presentes en el lugar. Sin embargo, según indicaron los damnificados, desde el área manifestaron que no pudieron identificar con precisión el origen del vertido, ya que la descarga sería esporádica y provendría de alguna propiedad privada cuya ubicación exacta resulta difícil de determinar.
Además, fuentes municipales señalaron que el área actualmente carece de presupuesto para realizar análisis de laboratorio, lo que impide tomar muestras del agua para determinar con rigor científico la composición del material derramado y su potencial toxicidad.

Preocupación creciente y pedido de controles
Los vecinos sostienen que la situación lleva varias semanas y que no se ha logrado detenerla, por lo que solicitan a las autoridades intensificar los controles, realizar inspecciones exhaustivas en los establecimientos cercanos y gestionar los recursos necesarios para efectuar estudios ambientales que permitan esclarecer el hecho.
Reclaman también que se trate el tema con la seriedad que merece, ya que se trata de un arroyo urbano que forma parte del ecosistema local y cuya contaminación afecta directamente la calidad de vida de quienes viven en la zona.



