Carlos Alberto Martínez, vecino de Villa La Angostura, atraviesa una dramática situación desde hace seis meses, cuando una motoniveladora de la empresa Conevial ejecutando una obra en la calle Paicil del Barrio El Mallín, estuvo a punto de quitarle la vida y le provocó gravísimas lesiones en uno de sus pies. A pesar del tiempo transcurrido, denuncia que ni la empresa ni la aseguradora se hicieron cargo de los gastos médicos, ni brindaron una solución concreta a un accidente que lo dejó imposibilitado de trabajar y con riesgo cierto de amputación.
En una entrevista con el noticiero de Angostura Digital Televisión, Martínez relató el calvario que vive desde aquel 2 de julio, cuando debió ser derivado de urgencia a la ciudad de Neuquén. “Estuve siete semanas internado en el Hospital castro Rendón esperando que me operen. Esta sería la tercera cirugía reconstructiva del pie, pero por no tener quirófano disponible tuve que volver a Villa La Angostura”, explicó.
La situación médica es extremadamente delicada: su pie permanece con los huesos expuestos y los médicos le advirtieron que cualquier infección podría derivar directamente en la amputación. “Vivo rogando que no se infecte”, expresó con angustia.
A seis meses del accidente, Martínez cuestionó duramente la falta de respuestas. “Ni Conevial ni la aseguradora se hicieron cargo de nada. Los gastos son enormes, no puedo trabajar, me muevo con un andador y dependo de mis hijos”, señaló. Sus hijos, de 22 y 28 años, son quienes hoy lo sostienen económicamente, aunque los ingresos apenas alcanzan para cubrir los servicios básicos y los gastos diarios.
Desde el Municipio de Villa La Angostura le otorgaron un subsidio provisorio de 200 mil pesos, pero más de la mitad se destina a la compra de medicamentos indispensables para su tratamiento. “Es una ayuda, pero no alcanza”, remarcó.
El accidente
Carlos Alberto Martínez y su hijo Elías sufrieron el siniestro el pasado 2 de julio a las 14:40, mientras circulaban en motocicleta por la calle Paicil, a la altura del colegio 341. Elías Martínez relató en su momento a LA ANGOSTURA DIGITAL cómo ocurrió el hecho: “Mi padre manejaba la moto y me llevaba al centro. Íbamos a baja velocidad y vimos una máquina vial adelante nuestro, en la misma dirección. De forma abrupta se detiene, nosotros también, y de golpe comienza a venir en reversa hacia nosotros. Empecé a gritar y a hacerle señas para que frene, pero no nos vio ni nos escuchó”.
Según el testimonio, la motoniveladora los embistió con las dos ruedas traseras laterales izquierdas: “Engancha la moto, nos levanta y nos tira hacia el lateral izquierdo, aplastando el pie derecho de mi padre junto con la moto”.
Elías logró zafar de quedar atrapado: “Yo pude salir entre la moto y el suelo y evitar que me pase lo mismo. Personal de la empresa ayudó a sacar a mi padre mientras la máquina seguía retrocediendo. Recién cuando la rueda delantera izquierda se sube a la moto, el chofer se da cuenta y se detiene”.
El joven relató que llamó de inmediato al hospital, le practicó un torniquete a su padre y tomó fotografías del lugar del accidente. La ambulancia llegó rápidamente y trasladó a Martínez al nosocomio local, desde donde fue derivado a Neuquén por la gravedad de las lesiones.

Camino judicial
Ante la falta total de respuestas, Carlos Martínez adelantó que se ve obligado a iniciar acciones judiciales contra la empresa y la aseguradora. Considera que la dilación sostenida durante estos meses responde a una estrategia para forzarlo, por su situación económica, a aceptar un acuerdo muy por debajo de lo que corresponde.
“No solo quedé sin poder trabajar, quedé discapacitado y con el riesgo permanente de perder el pie. Están esperando que uno se canse o no pueda más”, afirmó.
Mientras tanto, su realidad sigue marcada por la incertidumbre, el dolor y la espera de una cirugía que podría definir su futuro, en un contexto donde la justicia aparece como el único camino posible para obtener reparación y respuestas.
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