El angosturense que desafía las montañas y comienza con su moto una nueva aventura hasta Alaska

El viento patagónico golpea de frente mientras la moto avanza firme por caminos de ripio, entre montañas que parecen no tener fin. Sobre dos ruedas, bordeando lagos, volcanes y pasos cordilleranos, Gastón Gatto Suárez traza una línea invisible que nace en Villa La Angostura y apunta decididamente hacia el norte del continente. No es solo un viaje: es un proyecto de vida, una búsqueda personal y colectiva que tiene a la cordillera de los Andes como columna vertebral.

Gastón tiene 27 años y es angosturense por elección y convicción. Nació en San Fernando, Buenos Aires, pero a los 12 años su familia decidió mudarse al sur luego de atravesar varios hechos de inseguridad. Fue entre las montañas de Villa La Angostura donde encontró un nuevo rumbo. “Villa me hizo ser quien soy. La naturaleza te forja”, dice, y esa frase resume buena parte del espíritu que hoy lo impulsa a recorrer Sudamérica en moto.

Luego de completar la secundaria, eligió formarse como guía de trekking. Se recibió, se habilitó para trabajar en el Parque Nacional Nahuel Huapi y durante cuatro años se desempeñó profesionalmente en ese entorno natural que lo marcó para siempre. Pero algo más grande empezaba a gestarse.

Ese “algo” tomó forma concreta en lo que hoy se conoce como Proyecto Andes, una travesía que busca unir Sudamérica siguiendo el espinazo de la cordillera, transitando caminos de montaña, rutas alternativas y sendas off road, contando historias de vida de quienes habitan esos lugares remotos donde casi nadie llega.

En una entrevista con LA ANGOSTURA DIGITAL, Gastón repasó el origen y la evolución de esta aventura: “Proyecto Andes comenzó hace casi un año y medio. El primer tramo lo inicié el 23 de julio de 2024, cuando renuncié a mi trabajo como relacionista público y comercial en Manzano Resort. Salí con apenas mil dólares en el bolsillo y nada más”.

Ese primer viaje lo llevó hasta Jujuy, más precisamente a Maimará, un pueblo que considera su segundo hogar. Allí se alojó en Villa La Tasca, un hospedaje de un motoviajero, y desde ese punto regresó a Villa La Angostura, cerrando así la primera etapa del proyecto.

La segunda etapa comenzó a fines de enero del 2025 y marcó un punto de inflexión. Esta vez, el viaje fue diferente: Gastón comenzó a trabajar con una marca internacional de neumáticos de la India, Eurogrip, generando contenido audiovisual para ellos mientras documentaba su recorrido en YouTube. Con ese respaldo, emprendió el rumbo hacia Ushuaia, adonde llegó en marzo. Luego regresó por la mítica Carretera Austral chilena, aunque dejó pendientes los últimos 500 kilómetros. A fines de abril volvió nuevamente a Villa La Angostura.

En julio de este año inició la tercera etapa, que tenía como objetivo completar el tramo que había quedado inconcluso hasta La Quiaca. Y el camino continúa.

“En febrero de 2026 voy a comenzar la etapa más larga del Proyecto Andes, que terminará en Venezuela. Primero voy a bajar a terminar la Carretera Austral y después subir por Chile, Bolivia, hasta llegar a Venezuela, que es donde se terminan los Andes, la cordillera de Sudamérica”, explica.

El sentido profundo del proyecto va mucho más allá de los kilómetros recorridos. “La idea es unir Sudamérica a través de la cordillera, contando historias de la gente que vive en medio de la montaña, en parajes aislados, donde muy poca gente llega. Hablar de naturaleza, de lugares, pero sobre todo de personas”.

Evita las rutas convencionales, priorizando caminos de tierra, aventura y contacto humano. “El proyecto grande es unir las Américas a través de las montañas. Se divide en dos partes: una hasta Venezuela, que es Proyecto Andes, y la segunda hasta Alaska, que todavía no tiene nombre”, cuenta.

Este viaje también representa una transición personal. “Es un estilo de vida. Es el paso entre estar en casa, en Villa, y la vida nómada. Cuando termine la Carretera Austral y empiece a subir por Chile, ya no vuelvo más a mi casa por un buen tiempo”. Según sus cálculos, planea permanecer alrededor de tres meses en cada país, aunque reconoce que el camino puede cambiar esos planes. “Si un lugar me gusta mucho, puedo quedarme más. Eso nunca se sabe”.

A grandes rasgos, estima que llegar a Venezuela le demandará entre un año y un año y medio más, por lo que calcula que para 2027 estará cerrando Proyecto Andes. Luego comenzará la última gran etapa: Centroamérica, los volcanes, México, Estados Unidos y, finalmente, Alaska.

“No es solo andar en moto. Es unir sociedades, culturas, romper barreras entre países hermanos a través de la naturaleza y el viaje”, resume.

Mientras tanto, Gastón sigue acelerando contra el viento, dejando huellas en caminos de montaña y tejiendo, kilómetro a kilómetro, el relato de un sueño que se construye en movimiento.

  • Sus aventuras pueden seguirse en YouTube: Gasti por montañas y en Instagram: @gasti_pormontanias.
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