Un puma de comportamiento tranquilo fue visto este sábado 3 de enero en las inmediaciones del Camping Regintuco, cercano a Villa La Angostura. Según relataron vecinos que se comunicaron con LA ANGOSTURA DIGITAL, el animal se acercó de manera tranquila a un sector cercano al camping, permaneció visible durante apenas unos segundos y luego regresó nuevamente hacia el bosque, sin mostrar signos de agresividad.
Si bien no es la primera vez que se registra la presencia de pumas en zonas próximas a áreas pobladas de Villa La Angostura —especialmente en sectores cercanos al bosque—, nunca se han reportado ataques a personas en la localidad, lo que refuerza la idea de que estos felinos suelen evitar el contacto humano.
Las autoridades y especialistas recuerdan que el puma es un animal silvestre que cumple un rol fundamental en el equilibrio del ecosistema y que, en la mayoría de los casos, los avistamientos responden a desplazamientos naturales en busca de alimento o territorio.
Recomendaciones ante el avistamiento de un puma
Ante situaciones como esta, se recomienda a vecinos y turistas mantener la calma y seguir una serie de pautas básicas de seguridad:
No correr ni darle la espalda al animal, ya que esto puede activar su instinto de persecución.
Mantener contacto visual, mostrándose firme y erguido, sin realizar movimientos bruscos.
No intentar acercarse ni alimentar al puma bajo ninguna circunstancia.
Hacerse ver más grande, levantando los brazos o abriendo una campera, y hablar en voz firme para disuadirlo.
Alejar lentamente, sin perderlo de vista, buscando refugio en un lugar seguro si es posible.
Mantener a niños y mascotas cerca, evitando que corran o se separen del grupo.
Dar aviso a las autoridades locales o guardaparques para que puedan monitorear la situación.
Desde los organismos de conservación insisten en la importancia de respetar la fauna silvestre, no dejar restos de comida al aire libre y extremar cuidados en zonas naturales, especialmente durante la temporada turística, cuando aumenta la interacción entre personas y animales.
La convivencia responsable y la información son claves para garantizar la seguridad de todos y la protección de la biodiversidad patagónica.



