En el primer fin de semana del 2026 por el paso Cardenal Samoré se registraron colas de turistas argentinos, no así del lado chileno. Preocupa el poco ingreso de turistas chilenos pensando en el mes de febrero que es el fuerte para la economía de Villa la Angostura.
El actual escenario cambiario tuvo un impacto directo en la caída de la visita de turistas provenientes de Chile. El subsecretario de Turismo de la provincia del Neuquén, Sergio Sciacchitano, explicó que, si bien el inicio de la temporada de verano muestra algunos indicadores positivos a nivel provincial, el año 2025 se presentó especialmente complejo para el turismo receptivo en todo el país y esa tendencia se vio registrada este primer fin de semana del 2026 en el paso Cardenal Samoré.
Uno de los factores centrales es el tipo de cambio, que hoy resulta poco competitivo para el visitante extranjero. En particular, la relación entre el peso argentino y el peso chileno genera una marcada asimetría que desalienta el ingreso de turistas chilenos, mientras que, en sentido inverso, favorece que los argentinos crucen la frontera para realizar compras en Chile. La actual diferencia cambiaria encarece los servicios turísticos locales para el visitante trasandino y modifica los hábitos tradicionales de viaje a nuestra región durante las vacaciones de verano.
“Durante gran parte del año se observó una balanza turística muy desfasada, con aproximadamente un 70% de turismo emisivo y solo un 30% de turismo receptivo, principalmente por el impacto del dólar”, señaló Sciacchitano. Esta situación explica por qué muchos residentes argentinos optan por viajar al exterior —especialmente a Chile— en busca de precios más convenientes, mientras que el flujo inverso se reduce notablemente.
Colas de un lado de la frontera, y no del otro
Este fenómeno quedó en evidencia durante el último fin de semana en el paso internacional Cardenal Samoré, donde se registraron filas de hasta dos kilómetros del lado argentino, especialmente el viernes, en el inicio del fin de semana largo. Sin embargo, del lado chileno no se observaron demoras significativas, ya que el tránsito estuvo compuesto mayormente por camiones de transporte internacional que realizan el circuito “Chile–Chile”, ingresando por territorio argentino para llegar a Punta Arenas.

Foto: El viernes pasado una cola de más de 2 kilómetros esperó la apertura del cruce fronterizo del lado argentino.
En este contexto, el desbalance cambiario no solo impacta en la cantidad de turistas que ingresan al país, sino que también profundiza una tendencia regional en la que el cruce fronterizo se asocia cada vez más al consumo y a la compra de bienes, en particular a los shoppings de Osorno y Puerto Montt, buscando las conocidas promociones y ofertas que suelen ofrecer estos grandes centros comerciales del vecino país.



