El Concejo Deliberante de Villa La Angostura sancionó este jueves un proyecto de ordenanza que avala esa adquisición por esa vía excepcional. Argumentaron la urgencia por el alto consumo de agua potable y explicaron que el sistema que provee el agua potable a la población está funcionando al límite.
Tras los reclamos de un grupo de vecinos del barrio Las Balsas, el Concejo Deliberante sancionó este jueves un proyecto de ordenanza que autoriza al Ejecutivo municipal a comprar en forma directa y por vía de excepción cuatro bombas para el servicio de agua potable, que presta el municipio, por un monto total de 71.830.000 pesos.
El proyecto de ordenanza fue sancionado por unanimidad en una sesión extraordinaria que se hizo este jueves. Las bombas serán destinadas a las estaciones de bombeo, ubicadas en Puerto Manzano, Quetrihue y el lago Correntoso.
El proyecto que se trató, el Ejecutivo municipal lo había enviado el 1 de octubre al Concejo Deliberante y proponía la compra de siete bombas, pero con la solicitud de comprar en forma directa tres.
El Ejecutivo argumentó entonces “la urgencia” de contar con esas bombas porque la capacidad existente del servicio, que presta la Municipalidad, no satisfacía las necesidades requeridas por la población en vísperas del inicio de la temporada estival.
En los considerandos de la ordenanza sancionada este jueves explicaron que el expediente se trató el 12 de diciembre último, en una sesión especial, “donde por unanimidad se votó su pase a comisión para que se trabaje en el pliego de licitación para la compra de las bombas siete bombas”.
Destacaron que “la situación ambiental actual se ha agudizado críticamente desde el tratamiento, con la declaración por parte del gobierno provincial de la emergencia ígnea, situación que se agrava dado los parámetros climáticos que se prevén para los meses de verano”.
El reclamo de vecinos
Además, indicaron que “se agudizó el reclamo de vecinos de distintos sectores de la localidad por falta de agua potable a raíz de la gran demanda de consumo, no dando a basto el abastecimiento, con un sistema que se encuentra operando al límite de su capacidad”.
Señalaron que además de satisfacer la demanda ordinaria que se produce habitualmente del servicio “es necesario enfrentar la demanda excedente que se produce en la temporada estival e invernal”.
Por eso, afirmaron que “se debe realizar la compra de cuatro bombas en forma excepcional y de manera urgente a fin de garantizar el servicio y evitar problemas con el abastecimiento de agua potable considerada como servicio esencial”.
Aseguraron que “la imperiosa necesidad de las cuatro bombas completas para los bombeos de Puerto Manzano, Quetrihue y Correntoso atenta con el llamado a licitación que exige la Carta Orgánica Municipal dado la imposibilidad de cumplir con los tiempos demandados”.
Una prioridad
Y aseveraron que las bombas solicitadas para el sistema de bombeo Quetrihué, Puerto Manzano y Correntoso “reviste carácter prioritario y de recambio inmediato a su recepción, en tanto que la bomba restante quedaría como backup para el sistema Correntoso”.
Informaron que el distribuidor de bombas “no posee en su haber bombas de 100 HP por falta de stock nacional, sin embargo, cuenta con bombas de motor de 125 HP, que es compatible con el sistema y permite cubrir la necesidad exigida”.
Aclararon que el proyecto de presupuesto 2026 contempla la planificación y puesta en marcha por parte del Departamento Ejecutivo, de un proyecto destinado a la implementación de un sistema de captación, almacenamiento y distribución de agua potable, con el objeto de mejorar la capacidad operativa del servicio y manifestaron que “se cumple con lo exigido por la Ley Provincial 2141 en su artículo N°64, inciso C”.
Fundamentaron que “es obligación primordial e ineludible del Estado municipal garantizar el recurso del agua potable a sus habitantes y visitantes”.
Por eso, los seis concejales votaron a favor el proyecto de ordenanza. Aunque algunos explicaron tras la sesión su postura en relación al asunto.
La explicación de Juntos por la Libertad
La concejal de Juntos por la Libertad, Lilia Vidal, aprobó el proyecto, pero dijo que “lamentablemente” se autorizó la compra directa, “porque cómo de costumbre desde el Concejo Deliberante se les hace observaciones (al proyecto original) y demoran muchísimo en contestar (desde el Ejecutivo)”.
Sostuvo que “se pudo hacer por licitación pública (la compra) si tuvieran un plan de obras y se pusiera en marcha. Si tuvieran ese plan el cambio de funcionarios no implicaría una detención de las obras”.
“Me siento obligada a tener que volver a votar una compra directa solo por el bienestar de los vecinos cuando el Ejecutivo debería tener en cuenta un problema recurrente en el verano y la falta de obras de infraestructura de la que adolece la localidad ante el crecimiento que está sucediendo desde hace años”.
Dijo que votó a favor del proyecto “solo porque es un problema grave para una parte importante de los vecinos. Pero si se hace con el tiempo necesario, las obras tendrían que salir con la claridad de una licitación pública o un concurso de precios”.



