Villa La Angostura atraviesa una temporada de verano muy positiva, un dato clave para una localidad cuyo principal motor económico es el turismo. Los números de ocupación registrados durante enero no solo confirman la importancia estratégica de estos meses para la economía local, sino que además superaron las expectativas iniciales, consolidando un escenario alentador para el cierre del verano.
De acuerdo con los datos relevados, la primera quincena de enero arrojó un promedio de ocupación del 83 por ciento, mientras que durante la segunda quincena —que está finalizando— se alcanzaron picos cercanos al 90 por ciento. Estos niveles reflejan un movimiento turístico intenso, con impacto directo en la actividad hotelera, gastronómica, comercial y de servicios, generando empleo y dinamizando la economía de toda la localidad y la región.
Con este panorama, las expectativas ahora están puestas en febrero, mes que históricamente marca una continuidad de la temporada alta, especialmente por la llegada del turista chileno. El segundo mes del año coincide con el período de vacaciones en Chile y suele notarse con fuerza en los destinos cordilleranos de la provincia, fortaleciendo el consumo y sosteniendo la actividad turística en el tramo final del verano.
En este contexto, la ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves, destacó que los buenos resultados de la temporada no son casuales. “Los resultados que estamos viendo en esta temporada tienen que ver con una decisión clara de gestión: trabajar de manera articulada entre el Estado y el sector privado, cuidar nuestros recursos naturales y generar condiciones para que el turismo siga creciendo de forma sostenida”, afirmó.
La ministra remarcó además la relevancia del sector para la economía neuquina. “El turismo es hoy la segunda economía de la provincia, genera empleo local y movimiento en todas las regiones, y su crecimiento está directamente vinculado a la inversión en infraestructura, conectividad y planificación”, sostuvo, subrayando la necesidad de continuar fortaleciendo políticas públicas que acompañen el desarrollo turístico.
Por su parte, el presidente de NeuquenTur, Gustavo Fernández Capiet, realizó un balance positivo de la temporada y señaló que los indicadores vienen mostrando una mejora sostenida desde los últimos meses. “Desde noviembre empezamos a notar que se acomodaron los índices de ocupación y la circulación de turistas, algo que se reflejó con fuerza en la primera quincena de enero”, explicó.
En ese sentido, precisó que “la ocupación promedio en toda la provincia subió aproximadamente un 8 por ciento respecto del año pasado”, y destacó que el nivel de reservas proyectadas presenta un piso “muy superior al del año anterior”, lo que permite anticipar un cierre de temporada favorable, tanto para destinos consolidados como Villa La Angostura como para otras localidades turísticas neuquinas.
Fernández Capiet también vinculó estos resultados al contexto regional y a las políticas implementadas. “Entendemos que detrás de esto hay fruto del esfuerzo del año pasado y también un equilibrio cambiario que ayuda mucho a los destinos de frontera como el nuestro”, señaló, al tiempo que valoró la normalización del tránsito fronterizo con Chile, un factor clave para el turismo en la región cordillerana.
Asimismo, destacó el impacto de la inversión pública en infraestructura. “La conectividad vial, la conectividad vinculada a la comunicación y las obras en marcha nos dan un buen piso de arranque para la temporada”, sostuvo, y expresó expectativas positivas de cara al balance final del verano.
En relación con el aeropuerto Chapelco, el presidente de NeuquenTur remarcó su carácter estratégico para el desarrollo turístico y detalló que “la primera etapa de la obra está en un 70 por ciento y, aunque el contrato prevé su finalización a fines de abril, se está trabajando para adelantar los plazos y avanzar luego con la ampliación del área de embarque y desembarque”.
De esta manera, Villa La Angostura cierra un enero con cifras muy alentadoras y se prepara para un febrero que promete sostener el buen nivel de actividad. Una temporada fuerte no solo consolida al destino en el mapa turístico nacional e internacional, sino que resulta fundamental para el entramado económico y social de la localidad, reafirmando al turismo como pilar central de su desarrollo.



