La Cámara de Comercio de Villa La Angostura, junto a entidades empresariales de San Martín de los Andes, Villa Pehuenia, Aluminé y Centenario, manifestó su desacuerdo con la postura adoptada por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) frente al proyecto de reforma laboral actualmente en debate, y reclamó cambios que contemplen las particularidades del entramado productivo regional.
El planteo fue expresado a través de una carta abierta dirigida al presidente de CAME, Ricardo Diab, en la que los representantes de las cámaras firmantes sostienen que el esquema vigente de convenios colectivos por actividad resulta inadecuado para las pequeñas y medianas empresas del interior del país. Según advierten, se trata de un modelo “rígido y uniforme” que no contempla las asimetrías regionales ni las distintas escalas productivas, especialmente en economías locales con fuerte estacionalidad y estructuras empresariales reducidas.
En el documento, las cámaras señalan que esta falta de adaptación normativa termina generando efectos contraproducentes, ya que promueve la informalidad y la precarización laboral, en lugar de fortalecer el empleo registrado y proteger de manera efectiva a los trabajadores. “La defensa de la Pyme no pasa por sostener reglas que las obligan a operar en zonas grises para sobrevivir”, subraya el texto.
Entre los principales ejes del reclamo, las entidades empresariales destacan la necesidad de avanzar hacia una mayor flexibilidad en la negociación laboral. En ese sentido, proponen habilitar la negociación por empresa, siempre sobre la base de pisos legales firmes, para que las condiciones laborales puedan adecuarse a la realidad concreta de cada organización y a la dinámica propia de cada región.
Asimismo, cuestionan la denominada “ultraactividad” indefinida de los convenios colectivos, al considerar que esta práctica transforma los acuerdos laborales en estructuras desactualizadas que no reflejan los cambios económicos, tecnológicos y productivos. Para las cámaras, la actualización periódica de los convenios resulta clave para garantizar su vigencia y eficacia.
Otro de los puntos centrales es el rechazo a los aportes patronales obligatorios destinados a las cámaras empresariales. Las instituciones firmantes sostienen que la representatividad debe construirse a partir de los servicios y beneficios que se brindan a los asociados, y no mediante contribuciones impuestas por normativa.
Finalmente, reclaman un “federalismo real” dentro de CAME, exigiendo que las posiciones institucionales reflejen la diversidad y pluralidad de las Pymes del interior del país. En ese marco, solicitan que las decisiones se adopten a partir de procesos previos de consulta y consenso con las cámaras regionales.
El documento concluye con un llamado a abrir de manera urgente un debate amplio, federal y representativo que permita compatibilizar la protección de los derechos laborales con la sostenibilidad y competitividad de las pequeñas y medianas empresas, consideradas un pilar fundamental de las economías regionales.
El pronunciamiento lleva la firma de José Alberto Suárez, presidente de la Cámara de Comercio, Turismo, Industria y Producción de Villa La Angostura; Lucas Mántaras, presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de San Martín de los Andes; Maximiliano Aguado, presidente de la Cámara de Comercio, Producción y Turismo del Departamento de Aluminé; Hernán Pliome, presidente de la Cámara de Turismo, Industria, Comercio y Servicios de Villa Pehuenia; y Diego Gallardo, presidente de la Cámara de Industria, Comercio, Producción y Turismo de Centenario y Vista Alegre.



