Cada 2 de febrero se conmemora el Día Mundial de los Humedales, una fecha que queremos aprovechar para poner en valor el rol crítico de estos ecosistemas. En un contexto marcado por incendios forestales, eventos climáticos extremos y creciente presión urbana, los humedales cumplen funciones clave: almacenan y regulan el agua, amortiguan inundaciones, funcionan como reservorios para la lucha contra incendios y albergan una alta diversidad de especies, muchas de ellas sensibles a los cambios ambientales.
En localidades como Villa La Angostura, donde el crecimiento urbano convive con ambientes frágiles, los humedales urbanos y periurbanos se vuelven piezas centrales para pensar la planificación territorial, la gestión del riesgo y la conservación de la biodiversidad. Si a esto sumamos el valor turístico que tienen, no podemos dejar de tenerlos en el centro de la escena.
En este marco, desde SOS HUMEDALES compartimos algunas de las acciones desarrolladas desde el 2 de febrero pasado hasta hoy, con foco en la conservación, el monitoreo y la sensibilización en humedales urbanos de la Patagonia:
– Monitoreo de aves en humedales urbanos, relevando siete sitios como indicador del estado ecológico de estos ambientes.
– Participación en dos jornadas del Global Big Day, promoviendo ciencia ciudadana y registro de biodiversidad.
– Charlas, talleres y recorridas comunitarias con escuelas, organizaciones y vecinos.
– Muestreos y línea de base ambiental en la Laguna Calafate, orientados a comprender su funcionamiento y calidad de agua.
– Programa de sensibilización sobre humedales urbanos, integrando monitoreo, educación y comunicación.
– Espacios de diálogo sobre planificación urbana y humedales, en el marco del ordenamiento territorial.
– Fortalecimiento de redes y alianzas territoriales con actores técnicos, educativos y comunitarios.
Además queremos destacar que este trabajo es parte de un proceso colectivo que se viene construyendo desde hace años. Queremos reconocer especialmente el aporte del Grupo Árbol, con una trayectoria sostenida en educación ambiental, y el trabajo de Claudia y Adriana, referentes con un conocimiento profundo y arraigado en la problemática de los humedales urbanos.
También, valoramos la articulación con organizaciones como Conservación Patagónica, Fundación Tejido Urbano, Patagonia Road, Mutual La Correntosa y la Biblioteca Popular Osvaldo Bayer, las escuelas que nos invitaron, así como los cruces con experiencias culturales y creativas como WIP y Artymaña.
La conservación de los humedales no es una tarea aislada ni inmediata. Es un proceso de largo plazo, que requiere información, participación comunitaria, planificación y decisión política. Desde SOS HUMEDALES seguimos trabajando para que estos ambientes sigan siendo parte activa del territorio y de las soluciones de nuestras comunidades.
Más información en acá o en @soshumedales.



